Jurídico 


La Tarjeta Sanitaria Europea

4645463wDesde hace unos años, uno de los consejos más frecuentes que familiares y amigos te dan cuando vas a viajar a otro país de la Unión Europea es: ¡No te olvides de solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea! Se ha convertido en algo imprescindible que todos los viajeros llevan en su cartera para asegurarse el acceso al sistema sanitario ante cualquier imprevisto. Sin embargo, aun cuando podamos pensar que estamos totalmente cubiertos, más de una persona se ha llevado algún susto al ir a un centro hospitalario y ver que tenía que pagar una determinada cantidad de dinero. Por ello, a la hora de viajar, ya no sólo hay que cerciorarse de que se tiene dicha tarjeta, sino que hay que revisar cuál es la extensión de la cobertura en cada país, si existe copago o incluso si voy a tener que pagar todo el tratamiento o asistencia.

La Tarjeta Sanitaria Europea se engloba dentro de la estrategia de Coordinación de la Seguridad Social en la Unión Europea. Es decir, debido a la libertad de movimiento se ha visto la necesidad de coordinar los sistemas sanitarios, protegiendo a los ciudadanos europeos en cualquier circunstancia y en cualquier país. Sin embargo, no se ha creado una “Seguridad Social Europea” común a todos los ciudadanos, sino que se han dictado pautas y se han armonizado ciertos parámetros conservando cada Estado Miembro su propio sistema. Dentro de esta coordinación se encuadra el desarrollo e implantación de la Tarjeta Sanitaria Europea que tuvo lugar el 1 de Enero de 2006.

La Tarjeta Sanitaria Europea se solicita en la oficina de la Seguridad Social de tu localidad y su finalidad es permitir al portador el acceso a la atención sanitaria pública en una estancia temporal –se excluyen expresamente los viajes por motivos médicos- en cualquiera de los 28 Estados Miembros de la Unión Europea, así como en Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Dicho acceso se hará con las mismas condiciones y coste que los ciudadanos del país de destino, es decir, aunque un tratamiento en España sea gratuito a través de la Seguridad Social no implica que el mismo tratamiento, por ejemplo, en Reino Unido, sea gratuito.

Para solicitar la tarjeta hay que tener la condición de titular o beneficiario de la Seguridad Social en España. Si se cumple este requisito, la oficina de la Seguridad Social de tu localidad te expedirá la tarjeta, la cual tiene una validez de dos años, y te permitirá, durante ese período, recibir asistencia sanitaria en viajes dentro de los países antes establecidos.

¿Qué ocurre una vez que estás en otro país y necesitas asistencia?, ¿cómo se pueden saber qué servicios están o no incluidos y a qué coste? En este breve artículo no es posible explicar país por país cuál es la situación, por ello, en el siguiente enlace puede encontrar toda la información sobre dentistas, uso de ambulancias, medicamentos y atención sanitaria dependiendo de donde vaya a viajar: http://ec.europa.eu/social/main.jsp?catId=1021&langId=es. Igualmente, se facilita una aplicación para tu smartphone donde se puede consultar toda esta información. Es decir, si acude al hospital, el médico está obligado a proporcionarle la asistencia necesaria para proseguir con su viaje en el país, otra cosa es lo que el servicio le vaya a suponer a usted en términos económicos; a veces tendrá que pagar la totalidad o un porcentaje del coste del servicio, y ésta podrá serle o no reembolsada con posterioridad, otras veces será completamente gratuito.

¿Qué ocurre si viajas sin tarjeta o si la has extraviado u olvidado y necesitas de la asistencia sanitaria? En estos casos, el médico no puede negarse a atenderle; sin embargo, se le obligará a pagar total o parcialmente los gastos correspondientes al tratamiento, aun cuando fuese gratuito en el caso de llevar la tarjeta, y no se le garantiza su posterior reembolso. Por todo esto, si pierde u olvida la tarjeta lo deseable es que contacte a la oficina de la Seguridad Social de su localidad para que le envíe un certificado de sustitución provisional, bien sea por e-mail o fax, evitándose así los posibles contratiempos que pudieran surgir.

Finalmente, en relación con otros supuestos que pueden darse como enfermedades crónicas, estancias por estudios o trabajo o en el caso de embarazos, la Tarjeta Sanitaria Europea da cobertura a todos ellos. Es decir, en el caso del embarazo, cualquier tratamiento o prueba asociado al mismo, o incluso el parto estará cubierto mientras estés temporalmente en otro país. Igualmente, si padece una enfermedad crónica se tendrá derecho a acceder a un tratamiento que se considere necesario. Por otro lado, en el caso de los estudiantes y trabajadores desplazados y debido a que su estancia tiene un carácter más prolongado, la Tarjeta Sanitaria Europea les dará una cobertura mayor, incluyendo más tratamientos debido a su especial situación.

Para concluir, la Tarjeta Sanitaria Europea es un gran avance dentro del concepto de la Unión Europea facilitando la asistencia sanitaria de todo ciudadano en cualquier país, garantizando así un derecho fundamental. Sin embargo, para evitarse sustos asegúrese siempre antes de viajar que tiene la Tarjeta Sanitaria Europea en su cartera, que ha consultado los servicios cubiertos de forma gratuita y en qué casos tendría derecho al reembolso en función del país de destino.

Vía: http://ec.europa.eu/social/main.jsp?catId=559&langId=es

Imagen: google

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