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La sustitución fideicomisaria (III)

LA SUSTITUCIÓN FIDEICOMISARIA (III)

En esta última entrega comentaremos muy brevemente el llamado fideicomiso de residuo y expondremos algunas conclusiones de carácter patrimonial respecto a la disponibilidad de los bienes sometidos a fideicomiso.

b) Fideicomiso de residuo o de restituciónlegislacion

El artículo 783 párrafo segundo del Código civil permite que el testador autorice al fiduciario a no devolver al fideicomisario el todo de la herencia. De manera que se autoriza al primer instituido para que disponga de los bienes de la herencia y ordena que lo que quedare en el momento de la restitución pase a otras personas a las que llama sucesivamente a la herencia. El de los fideicomisarios de residuo es un llamamiento condicional, pues cabe que al morir el fiduciario no quede nada de la herencia del fideicomitente. Por lo tanto, en el fideicomiso de residuo (si aliquid supererit) la sustitución está sometida a condición, con las limitaciones y para los supuestos que eventualmente pueda haber determinado el testador; ello implica que el fiduciario no adquiere el dominio de los bienes hasta que llegue a término o se cumpla la condición. Así pues, en el fideicomiso de residuo o si aliquid supererit el testador autoriza al instituido en primer lugar para que disponga de los bienes de la herencia ordenando que el resto que quedare en el momento de la restitución –si es que algo quedare a la muerte del fiduciario- pase a otras personas a las que llame sucesivamente a la herencia. Para algunos autores la razón de ello es puramente fiscal, ya que no es lo mismo heredar, desde el punto de vista fiscal, de consanguíneos que de afines.

En síntesis, al cumplirse la condición llega el momento de la restitución fideicomisaria, produciéndose entonces la delación fideicomisaria efectiva a favor del fideicomisario que con la aceptación deviene en heredero definitivo de los bienes fideicomitidos.

Conclusiones

De lo anteriormente expuesto podemos extraer las siguientes conclusiones respecto del fideicomiso puro con obligación de conservar:

I.        Al margen de lo contemplado en nuestro ordenamiento jurídico al ofrecérsele al testador la posibilidad de preservar los bienes hereditarios mediante el pago de la porción hereditaria (arts. 841 a 847 y 1056 CC), esta es la única vía que nos ofrece el legislador para que el testador pueda preservar o conservar la mayor parte de la herencia en favor de futuras generaciones. Y decimos la mayor parte porque el gravamen fideicomisario no puede afectar a la legítima, de modo que, aunque así resultara, el gravamen se tiene por no puesto. No obstante, cabe que grave la parte de mejora, pero siempre que los fideicomisarios sean descendientes del testador (arts. 782 y 824 del Código civil). Por tanto, siendo los fideicomisarios nietos del causante pueden éstos recibir del testador, en su condición de herederos posteriores al fiduciario, el tercio de mejora y el de libre disposición; debiendo reservarse la legítima estricta en favor de los hijos.

II.        Mientras que el fiduciario tiene el derecho de aprovechamiento económico (podrá celebrar contratos y realizar actos relativos a la administración o gestión de los bienes fideicomitidos) [ius utendi, fruendi y possidendi]) carece del derecho de disponer de los bienes fideicomitidos (ius disponendi); es decir, no puede enajenar ni gravar los bienes sujetos a fideicomiso (inalienabilidad de los bienes fideicomitidos) salvo (y según criterio del Tribunal Supremo) cuando lo consientan todos los fideicomisarios, tan solo en aquellos supuestos excepcionales de reparaciones extraordinarias de los bienes vinculados para evitar su pérdida y también en aquellos otros del pago de deudas hereditarias. Sin embargo, el fideicomisario (en aquellos supuestos de dos llamamientos, el segundo en restituir), en su condición de heredero electo del causante, puede enajenar o hipotecar este derecho expectante (expectativa segura y transmisible de su derecho [art. 784 CC]); e, inclusive, transmitirlo a sus herederos. Ello sin perjuicio del derecho de retracto que ostentan los coherederos tal como señala el artículo 1067 del Código civil. Entendemos, además, que si fuesen títulos transmisibles pueden éstos gravarse –siempre mediante el consentimiento de todos los partícipes si estuviera en indivisión- constituyéndose, mediante otorgamiento de escritura pública, hipoteca mobiliaria y prenda sin desplazamiento de la posesión sobre los bienes enajenables (arts. 1 y 15 de la Ley sobre Hipoteca Mobiliaria, de 16 de diciembre de 1954, y arts. 154 y 155 de la Ley Hipotecaria, de 8 febrero de 1946).

0zfoto1Para finalizar, hemos de reseñar que para los bienes y derechos sujetos a sustitución fideicomisaria (como manifestación de la llamada sucesión excepcional), aunque sí opera el proceso sucesorio por causa de muerte, la sucesión o proceso sucesorio se desvía, por mandato o imperio del gravamen fideicomisario, pasando a ser adquiridos estos bienes y derechos directamente por los fideicomisarios. Por tanto, este patrimonio sujeto a sustitución fideicomisaria no entra a formar parte del patrimonio relicto del fiduciario a su fallecimiento.

Diccionario jurídico. Herencia deferida, debemos distinguir entre vocación a la herencia y delación a la herencia, puesto que ambas pueden coincidir o no en el proceso sucesorio:

  • Vocación a la herencia: es la entrada en consideración jurídica de la designación de heredero o herederos verificada por el testador o por la correspondiente norma legal. La vocación puede serlo con delación inmediata (lo que implica que no está hecha bajo condición suspensiva y el designado no se halla solamente concebido sino ya nacido), con delación diferida (bajo condición suspensiva o el designado se halla sólo concebido) y con delación sucesiva (cuando el designado o designados sean de rango ulterior, por tener en la herencia otro u otros designados de rango anterior o de preferente llamamiento; siendo la vocación simultánea para todos mas no la delación).
    • La sustitución fideicomisaria a término o condicional, respecto del fideicomisario constituye un caso de vocación con delación sucesiva especial.
  • Delación de la herencia: tiene lugar cuando el heredero o herederos designados o llamados pueden hacer suya la misma mediante su aceptación, suponiendo el llamamiento de un sujeto viviente a la herencia.

Imagen| La sustitución fideicomisaria, Derecho Civil

En QAH| La sustitución fideicomisaria (I), La sustitución fideicomisaria (II)

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