Jurídico 


La sustitución fideicomisaria (I)

Sujetos intervinientes:

Fideicomitente = testador que ordena la sustitución (a su muerte = causante).

Fiduciario = es el heredero encargado de transmitir la herencia. Pueden serlo en línea vertical los descendientes del causante (si cum liberis decesserit o cum liberis) o bien -generalmente en aquellos supuestos en que el testador fallezca sin hijos- sustitutos en línea transversal u horizontal (si sine liberis decesserit o sine liberis).

Fideicomisario = en su condición de posterior heredero es aquel a quien ha de ser entregada la herencia normalmente al fallecimiento del fiduciario (post mortem alterius); concurriendo un término y no una condición (en las puras). El fideicomisario no es heredero del fiduciario sino del causante. Admitiéndose dos llamamientos (grados) o restituciones sucesivas que se computan a partir del primer llamamiento; de manera que el sustituto llamado en primer lugar (habitualmente nieto del testador que restituye al fiduciario) ostenta la condición de fideicomisario respecto del primer instituido como heredero fiduciario (habitualmente hijo del testador) y, a su vez, de fiduciario respecto del segundo llamado que restituye a este primer sustituto efectivo.

Breve reseña histórica: Como nos ilustra al respecto el autor ROCA SASTRE (El fideicomiso in sine liberis decesserit y el Código Civil, en Estudios sobre Sucesiones, Madrid, 1981), en el llamado fideicomiso puro, de origen romano, el fiduciario debe restituir los bienes fideicomitidos de una manera inmediata. Con anterioridad al siglo XIX las sustituciones fideicomisarias cum liberis, en el sentido gradual de generación en generación, o sea, las de tipo vertical o en línea recta descendente, sirvieron de base a los mayorazgos y vinculaciones, con su carácter eminentemente nobiliario, implicando la absoluta indisponibilidad de los bienes sujetos a los mismos, inmovilizando la riqueza del país al impedir la circulación de bienes y fomentando la desigualdad entre los miembros de una misma familia al quedar el patrimonio para uno solo de ellos. Suprimidos los mayorazgos o vinculaciones perpetuas por la Ley desvinculadora de 11 octubre de 1820, restablecida por Decreto de 31 de agosto de 1936; sin embargo, en línea con la ley hipotecaria de 1869, las sustituciones fideicomisarias temporales sí resultan admitidas, debiendo ser expresos los llamamientos para que sean válidos (art. 783 CC párrafo primero).

Clasificación: Para ROCA-SASTRE MUNCUNILL (Derecho de Sucesiones. Ed. Bosch. Segunda edición, 1995. Tomo I. pgs. 497 ss.) existen, entre las más importantes, las siguientes clases de sustituciones fideicomisarias:

A)    Sustituciones fideicomisarias universales o de herencia y singulares o de legado.

B)    Sustituciones fideicomisarias a término (sub certo die) y condicionales (sub conditione). En la primera el fiduciario tiene la herencia durante un tiempo predeterminado y, al terminar éste, hay restitución de la herencia a favor del fideicomisario. En la segunda (sustitución fideicomisaria condicional) existen las tres situaciones clásicas de todo derecho sujeto a condición, según ésta esté pendiente de cumplirse (pendentem conditionem), cumplida (existentem conditionem) o incumplida (deficientem conditionem).

C)    Sustituciones fideicomisarias expresas y tácitas.

D)    Sustituciones fideicomisarias perpetuas y temporales.

E)    Sustituciones fideicomisarias de un solo grado y de varios grados.

F)    Sustituciones fideicomisarias con llamamientos determinados, nominal o individualmente, o indeterminados (hijos, sobrinos, herederos, parientes, etc.).

G)    Sustituciones fideicomisarias simples o recíprocas.

H)    Sustituciones fideicomisarias ordinarias y de residuo (autorización para disponer por el heredero de los bienes fideicomitidos con más o menos limitaciones).

Al margen de esta clasificación y bajo la denominación de cláusulas de residuo engloba aquellas disposiciones testamentarias en las que se instituye una sustitución respecto del posible residuo o sobrante que quede en la herencia, diferenciándolas en dos grupos:

-La sustitución preventiva de residuo (simpliciter), en la que se establece, de manera expresa o tácita, una especie de sustitución testamentaria subsidiaria del silencio dispositivo, concretamente de testar, del heredero.

-Y el llamado fideicomiso de residuo o sustitución fideicomisaria de residuo, en la que se exime al fiduciario (de una manera expresa o tácita) de la limitación de poder disponer, por actos entre vivos a título oneroso (y, excepcionalmente, a título lucrativo), los bienes de la herencia fideicomitida.

En la próxima entrega de este artículo explicaremos las características y peculiaridades de esta figura jurídica simplificando la clasificación en dos clases: según se establezca o no la obligatoriedad de conservar el todo o parte de la herencia.

Imagen | La sustitución fideicomisaria

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