Economía y Empresa 


La sucesión en la empresa familiar (I)

A pesar del protagonismo desempeñado por la empresa familiar en la creación de riqueza y empleo, en nuestro Ordenamiento jurídico, al igual que en el comunitario, no existe ni una definición legal precisa ni una regulación específica de la misma. La Comisión Europea ha venido desarrollando acciones e iniciativas específicas dirigidas a incentivar a las empresas familiares, fundamentalmente referidas a las pequeñas y medianas empresas.

La calificación como familiar de una determinada sociedad resulta de la concurrencia de una serie de rasgos que se producen en mayor o en menor grado. Así ésta viene caracterizada por el hecho de que:

  • La propiedad del capital social se encuentra, al menos en su mayor parte en manos de un núcleo familiar;
  • Gobierno y gestión en manos de la familia;
  • Vocación de continuidad;

Estas tres características nos permiten intentar establecer un concepto de empresa familiar como aquella en la que parte esencial de la propiedad de una empresa está en manos de una o de varias familias cuyos miembros intervienen de forma decisiva en la administración y dirección del negocio.

Con el fin de alargar su esperanza de vida, uno de los instrumentos más efectivos será la creación de los llamados protocolos familiares, los cuales serán objeto de análisis del presente trabajo.

En palabras del prestigioso académico Vicent Chulià, la empresa familiar es el acuerdo entre accionistas familiares titulares de bienes y derechos que desean gestionar de manera unitaria y preservar a largo plazo, cuyo objeto es regular la organización corporativa y las relaciones profesionales y económicas entre la familia y la empresa.

En cuanto a su categorización, resulta muy interesante el análisis elaborado por la catedrática de la Universidad de León, Díaz Gómez. En la práctica, las empresas familiares toman la denominación de sociedades capitalistas, basándose en dos ventajas esenciales:

– debido a la ausencia de responsabilidad por deudas sociales una vez que el socio ha realizado su aportación a la sociedad

– debido a la posibilidad de introducir cláusulas personalizadoras, útiles en estas Sociedades Familiares, especialmente en temas de transmisión de las acciones o participaciones sociales.

Dentro de las sociedades capitalistas la tendencia más evidente es a elegir la forma jurídica de Sociedad de Responsabilidad Limitada. La Sociedad de Responsabilidad Limitada presenta diversas ventajas que la hacen particularmente adaptable a las necesidades de las Sociedades Familiares.

  • permite una mayor flexibilidad de régimen jurídico
  • es un tipo social apto para introducir una mayor personalización de la Sociedad;
  • puede asegurarse a través de ella un mayor poder de control de los socios sobre la administración de la Sociedad.

Vía| Vicent Chuliá, F. (2004) El buen gobierno de las empresas familiares.

Imagen| ABC

Más información| El Economista

En QAH| ¿Qué factores determinan el éxito o fracaso de un proceso de sucesión en la empresa familiar?Codorniú: La empresa familiar más antigua de España (I)¿Existe “enchufismo” en las empresas ?

RELACIONADOS