Neurociencia 


La risa verdadera desde la neurobiología.

Siempre se ha pensado que la risa era algo único en el ser humano, pero no es así: se ha descubierto que los primates y ratas también ríen. Pero la risa en el ser humano es una expresión no verbal de la emoción, que es reconocida universalmente, y aunque sea parte de la comunicación, es una forma diferente de respirar y de hablar, a pesar que las tres dependan de la caja torácica.

La risa humana está fuertemente mediada por el contexto social: somos 30 veces más propensos a reír si estamos con otra persona que si estamos solos, y nos reímos más cuando podemos ver y oír a alguien reír (incluso a través de un ordenador), además de ser una conducta altamente contagiosa cuando la persona que observamos reír es conocida.

En su libro, “The Expression of the Emotions in Man and Animals”, Charles Darwin (1872) especuló que la base evolutiva de la risa era su función como expresión social de la felicidad, y que esto dotó al grupo de una ventaja para la supervivencia: la cohesión. Aunque se han distinguido más de 16 tipos diferentes de sonrisas a nivel morfológico en la literatura, a nivel neurobiológico distinguimos dos tipos la sonrisa: la que ocurre en respuesta al humor es la configuración facial que provocan los músculos de la “sonrisa de Duchenne” o sonrisa verdadera (en honor al neurólogo, G.B. Duchenne, que fue el primero que describió dicho patrón que distingue la sonrisa verdadera de otros tipos de sonrisa) y la sonrisa falsa o voluntaria.

Para establecer esta configuración facial característica de la sonrisa verdadera, los autores están de acuerdo que existe una vía común en el troncoencéfalo para la risa, la integración de la expresión facial, la

Las vías neurales de la risa. Wild, B. (2003) Brain.Oct;126 (Pt 10):2121-38

Las vías neurales de la risa. Wild, B. (2003) Brain.Oct;126 (Pt 10):2121-38

respiración y reacciones autonómicas. Comprobaron que hay una red neuronal en la que regiones las frontal y temporal están involucradas en la percepción del humor y que éstas, a su vez, inducen reacciones faciales y la risa mediadas por las región dorsal del troncoencéfalo que comprende la sustancia gris periacueductal (PAG) y la formación reticular ascendente, encargadas en el control de los cambios en las expresiones faciales, la respiración y vocalización.

Por tanto, durante las reacciones emocionales (risa, llanto, ceño fruncido, etc.), la sustancia gris periacueductal recibe impulsos excitadores, en particular de la corteza temporal prefrontal, así como de los ganglios basales y el hipotálamo, mientras que el control voluntario de la risa estaría mediado por vías inhibitorias que van desde la corteza premotora y la corteza motora, a través de los pedúnculos cerebrales, en el lado ventral del tronco cerebral.

Por tanto, a pesar de que la regulación de la risa depende de una compleja, podemos concluir que depende de la estructura cerebral más primaria donde residen las funciones básicas, el troncoencéfalo, y le damos un uso muy interesante, puesto que nos ayuda a salir de situaciones difíciles y embarazosas ya que cuando reímos accedemos a sistema evolutivo muy antiguo que nos ayuda a mantener vínculos sociales y nos ayuda a regular emociones que nos hacen sentir mejor.

Vía| Neural correlates of laughter and humourThe social life of laughter

Imagen| Neural correlates of laughter and humour. Wild, B. (2003) Brain.Oct;126 (Pt 10):212-38La sonrisa de Duchenne

Vídeo| La ciencia de la risa. Dailymotion: Raúl EspertWhy we laugh?. Ted: Sophie Scott

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