Historia 


La Revolución ilustrada en Dinamarca

A mitad del siglo XVIII, mientras en toda Europa nacía y se difundía la Ilustración, en Dinamarca permanecía una monarquía de tipo absoluto. En 1766, con solo diecisiete años, ascendió al trono danes Cristián VII, hijo del rey Federico V y de Luisa de Gran Bretaña. Desde el principio fue evidente que el joven rey era una persona mentalmente inestable, cuyos síntomas hacen pensar que padeciera esquizofrenia. En él convergían una inteligencia vivaz que se expresaba en el interés por el arte y la literatura y un carácter violento con ataques de ira muy frecuentes debidos a su estado de salud.

El rey de Dinamarca Christian VII.

El rey de Dinamarca Christian VII.

En el mismo año de su coronación se casó con la hermana menor del rey de Inglaterra Jorge III, la princesa Carolina Matilde de Hanóver, que tenía apenas quince años. La nueva reina de Dinamarca era una mujer muy culta e inteligente pero, a pesar de sus cualidades, no obtuvo nunca el amor de su marido, que proclamaba abiertamente no poder amarla y prefería transcurrir el tiempo con sus amantes. Aunque el rey fuese un monarca absoluto, en realidad gran parte del poder estaba bajo el control de los ministros, expresión de la aristocracia del país, cuya intención era mantener Dinamarca lejos de las ideas reformistas que se iban propagando en el resto del continente.

Pero pronto la renovación había que llegar en el país y lo hizo a través de un medico alemán, Johann Friedrich Struensee que el rey conoció durante un largo viaje que realizó por Europa en 1768, el mismo año en que su esposa dio a la luz su primogénito Federico. Struensee ejercitaba su profesión en la ciudad de Altona y no obstante su procedencia familiar (el padre era un pastor protestante), era de ideas reformistas y abiertas y muy cercano al círculo de los intelectuales de Altona con los que compartía los ideales ilustrados. Su forma de pensar y su personalidad impresionaron favorablemente Cristián VII que le designó su médico personal y, luego, consejero. De vuelta a Copenhague, el rey llevó consigo Struensee que gradualmente llegó a ser el hombre más potente de la corte, hasta convertirse en el regente “de facto” de Dinamarca. La influencia del médico tuvo efectos no solo sobre el rey, si no también sobre la reina Carolina Matilde, que compartía con él las ideas progresistas y quería modernizar la conservadora monarquía danesa.

La reina consorte Carolina Matilde.

La reina consorte Carolina Matilde.

Pronto Struensee y Carolina Matilde se convirtieron en amantes, y de esa relación en 1771  nació la princesa Luisa Augusta que todos, incluido el rey, sabían ser hija del médico.

Sin embargo, Cristián VII no dejó de confiar en Struensee al cual estaba aficionado y que consideraba un amigo. Por su parte, el médico alemán sentía sincero afecto hacia el rey, que pasaba de periodos de lucidez mental a otros de trastornos, preso de sus obsesiones. En calidad de Primer Ministro y luego de maitre des requêtes (maestro de las peticiones) Struensee pudo tomar todas las decisiones importantes en nombre del rey y reformar el Estado.

Durante cuatro años Dinamarca conoció una revolución que anticipó de casi veinte años los logros obtenidos por la Revolución Francesa: Struensee con más de mil decretos cambió de manera radical la sociedad del país, aboliendo la censura, la servidumbre  y la tortura y permitiendo la libertad de opinión y de culto, además de eliminar muchos privilegios nobiliarios. Intervino también a reformar la justicia, por ejemplo con la abolición de la pena de muerte por robo, y el ejercito, reduciendo las tropas de tierra y cerrando los astilleros.

Como era previsible, estas reformas liberales ganaron a Struensee la hostilidad de la corte y de la nobleza pero, por lo menos al principio, fueron acogidas favorablemente por los campesinos y por la clase media. Sin embargo, el éxito del médico alemán no duró mucho, su origen extranjera y la relación amorosa con la reina pronto sentaron mal al pueblo que empezó a considerar Struensee una persona sin escrúpulos que se aprovechaba de la debilidad del rey para tomar el control del país.

Johann Friedrich Struensee

Johann Friedrich Struensee

En 1772 una conjura de palacio organizada por la madrastra del rey, la reina viuda Juliana María, puso fin a la carrera política de Struensee. Cristián VII se hizo convencer a firmar una orden de arresto para él, con la acusa de traición y de adulterio, mismo reato del cual fue declarada culpable Carolina Matilde que, repudiada por el rey, fue desterrada en la ciudad de Celle, en Alemania, donde murió en 1775, con solo 23 años de edad, sin haber vuelto a ver sus hijos ni su marido.

Struensee fue condenado a muerte y ejecutado el 28 de abril de 1772: su gobierno  duró apenas cuatro años pero la impresión que dejó fue tanta que este periodo pasó a la historia como “tiempo de Struensee”.

VíaENQUIST, Olov. Il medico di corte. Iperborea, 2001. Trad.it GIORGETTI CIMA, C.

Más información| Johann Friedrich Struensee

Imágenes| Cristian VII; Carolina Matilde; Struensee

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