Jurídico 


La revolución de las marcas

El sector marcario se encuentra en la actualidad en un momento de una enorme importancia, no solo por la cantidad de registros que existen y el alto grado de vigilancia que ponen las empresas para dar protección a sus productos identificativos, sino también porque la normativa de marcas se encuentra en un periodo de ebullición y adaptación a los nuevos tiempos y a la creciente aparición de tecnologías que, inevitablemente, hacen acto de presencia en el mercado de los registros de marcas. Así, el pasado día 24 de Diciembre de 2015 se aprobó el Reglamento de la Unión Europea 2015/2424 del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión de 16 de diciembre de 2015 por el que se establecen normas de ejecución del Reglamento 40/94 sobre la marca comunitaria. Este hecho tiene una gran relevancia a nivel de la legislación marcaria en el ámbito europeo, dado que introduce importantes novedades de cara a la inscripción y registro de nuevas marcas.

Todos los cambios que vienen a ponerse de manifiesto con esta nueva normativa entraron en vigor el reciente 23 de marzo, siendo el primero de estos cambios el de menos importancia, ya que se produce en ámbito terminológico, sustituyéndose la nomenclatura de “marca comunitaria”, pasando a ser definida como “marca de la Unión Europea”, así como la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) pasará a llamarse Oficina de la Propiedad Intelectual de la UE (EUIPO). Sin embargo, el cambio fundamental y el que va a suponer una grandísima revolución en el ámbito del registro de marcas es el relativo a la eliminación del requisito de la representación gráfica. Tradicionalmente, para poder registrar una marca era necesario que esta pudiese ser representada mediante medios gráficos, tal y como se recoge en la propia legislación española, en la que, en el artículo 4 de la Ley 17/2001 d Marcas, en el que se expone el concepto de marca y en el que se dice que:

                “Se entiende por marca todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras.”

MARCA REGISTRADA

Marca Registrada

Entre otros, algunos de estos medios gráficos para representar la marca podían ser las palabras, imágenes, figuras, dibujos, formas tridimensionales, letras, cifras e incluso los sonoros, ya que todos estos símbolos sonoros son fácilmente representados gráficamente a través de los pentagramas. Todo ello ha sufrido, como decimos, una profunda regeneración al ser eliminado este requisito de representación gráfica, ya que, como sabemos, los reglamentos de la Unión Europea tienen efecto directo en los estados miembro y, dado lo dispuesto en el artículo 288 del TFUE, son directamente aplicables por los jueces nacionales sin necesidad de transposición. De esta forma, el citado Reglamento europeo tiene una intención fundamental de permitir un aumento de la flexibilidad y para garantizar al mismo tiempo una mayor seguridad jurídica en cuanto a los medios de representación de marcas, tal y como reconoce el considerando noveno del reglamento 2015/2424.

El Reglamento, en su artículo 4, queda redactado de la siguiente manera:

Artículo 4. Signos que pueden constituir una marca de la Unión. Podrán constituir marcas de la Unión cualesquiera signos, en particular, las palabras, incluidos los nombres de personas, los dibujos, las letra s), las cifras, los colores, la forma del producto o de su embalaje, o los sonidos […]

La idea en este sentido es que debe permitirse que un signo se represente de cualquier forma que se considere adecuada usando la tecnología generalmente disponible. Aun así, no todo es tan sencillo, sino que se dan una serie de obligaciones a la hora de registrar una marca. La liberalización de los medios de representación da lugar a una necesidad de establecer los requisitos para ello, determinándose en el propio Reglamento que  dicha representación deberá ser “clara, precisa, autosuficiente, fácilmente accesible, inteligible, duradera y objetiva”.

La eliminación de la obligación de representación gráfica supone una apertura a la aparición de otro tipo de registros marcarios como son, entre otros, los olorosos y los gustativos. Hasta ahora, no hay ningún registro de marca gustativa y son pocas las marcas olfativas como son las siguientes:

  • El primer registro de marca olfativa en el mundo fue el de la empresa Clark en Estados Unidos en el año 1990 para proteger un hilo de coser con un olor descrito como “una fragancia de alto impacto, fresca, floral, muy intensa, evocativa de capullos de plumería”.
  • Otro de estos registros fue una pelota de tenis registrada por una sociedad holandesa y que se describió “con olor a hierba recién cortada”.
  • Encontramos también una marca de neumáticos, que consiguió registrar unos “con olor a rosa”.
  • Finalmente, una marca de dardos registró unos con “olor a cerveza amarga”.

Todavía queda mucho por hacer, muchas preguntas por contestar sobre las nuevas marcas y los medios para poder registrarlas, pero lo que si podemos constatar es que se ha dado un paso fundamental para la revolución de un mercado con una enorme necesidad de adaptación.

Vía| Boe
Imagen|Marca registrada

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