Historia 


La Restauración Fernandina en Nueva Granada (1816 – 1819)

La crisis política de España de 1808 abrió un mundo de posibilidades para sus reinos y colonias en América. Ante la inédita situación, que contaba con el legítimo monarca preso y custodiado en Bayona, con el país invadido por numerosas tropas francesas y un usurpador de la familia de Bonaparte en el trono de Madrid, los cabildos de las ciudades hispanoamericanas optaron, con particular ahínco a partir de 1810, reasumir la soberanía que durante el período de la Conquista en el siglo XVI, habían depositado en la figura del rey de España, entonces ausente.

Jura a la Bandera de Cundinamarca - Francisco Antonio Caro (1926) - Museo Nacional de Colombia. El cuadro representa la proclamación de independencia de Santafé de Bogotá en julio de 1813.

Jura a la Bandera de Cundinamarca – Francisco Antonio Caro (1926) – Museo Nacional de Colombia.
El cuadro representa la proclamación de independencia de Santafé de Bogotá en julio de 1813.

En el caso particular del Nuevo Reino de Granada, hoy Colombia, los hechos de 1810 mediante los cuales se conformaron juntas de gobierno americanas en la mayoría de las ciudades del reino, condujeron paulatinamente a que estas mismas ciudades y provincias se proclamaran independientes de España. Así, Cartagena de Indias fue la primera al proclamarse independiente el 11 de noviembre de 1811 y posteriormente otras ciudades siguieron su ejemplo, siendo una de las más importantes la de Santafé de Bogotá, capital del extinto virreinato y que proclamó su independencia en julio de 1813. Sin embargo, estas provincias dejaron de ser independientes a partir de 1816. ¿Cómo lograron los españoles controlar después de la revolución de Independencia el Nuevo Reino de Granada? A continuación haremos un breve recorrido por la Restauración Fernandina en Nueva Granada, período que la historiografía colombiana ha denominado “Reconquista”.

Escrito "Los Toros de Fucha" de Antonio Nariño, publicado en Bogotá en 1823. En el escrito, Nariño se refiere al período transcurrido entre 1810 y 1815 como "Patria Boba", dando origen a la denominación del período histórico.

Escrito “Los Toros de Fucha” de Antonio Nariño, publicado en Bogotá en 1823.
En el escrito, Nariño se refiere al período transcurrido entre 1810 y 1815 como “Patria Boba”, dando origen a la denominación del período histórico.

Ya hemos anotado como desde 1810, un movimiento juntista reemplazó en las principales ciudades del virreinato a las autoridades coloniales por una junta de notables integrada principalmente de criollos, hijos de españoles nacidos en América y quienes a partir de las Reformas Borbónicas de la segunda mitad del siglo XVIII, habían sido marginados de los altos cargos del gobierno del Nuevo Mundo. Dicho movimiento se radicalizó en los años que siguieron a 1810, llevando a ciudades y provincias a lo largo y ancho del reino a la proclamación de su independencia absoluta de España. Pronto, el antiguo Virreinato de Nueva Granada se encontró fuertemente fragmentado y polarizado: Unas provincias – encabezadas por Tunja y Cartagena – propendían por la creación de un modelo federal para el nuevo Estado, mientras que otras – lideradas por Santafé de Bogotá – defendían la consolidación de un modelo centralista que agrupara a las antiguas provincias del Nuevo Reino en una sola nación. No pasó mucho tiempo para que ambos bandos acudieran a las balas para solucionar su disputa, y en el fragor de la guerra transcurrieron los primeros años de vida independiente de la Nueva Granada. Desde 1810 y hasta 1815, centralistas y federalistas se enfrentaron por sus convicciones políticas sobre el futuro del país Este período de inestabilidad y de guerra civil, que finalizó con la toma de Santafé de Bogotá por los federalistas en diciembre de 1814, pasó a la historia colombiana con el nombre de Patria Boba.

Escena que representa el fin del Asedio de Cartagena (agosto - diciembre de 1815).

Escena que representa el fin del Asedio de Cartagena (agosto – diciembre de 1815).

Así, a partir de 1815, la Nueva Granada independiente – pues existían provincias que siempre se mantuvieron fieles a España como Santa Marta al norte y Popayán al sur – conformó una débil federación que fue incapaz de hacer frente al ejército enviado por Fernando VII, que había recuperado su trono un año antes y que igualmente, ansiaba recuperar sus dominios de Ultramar. Pablo Morillo, militar peninsular que había participado en la guerra contra los franceses, fue el comisionado por el rey Fernando VII para que “pacificara” las provincias americanas rebeldes, encargo por el cual se le conoce hoy día con el nombre de “Pacificador”. En 1815 Morillo recupera la antigua Capitanía General de Venezuela y de allí pasa a Cartagena de Indias, principal puerto del Nuevo Reino de Granada. En agosto de ese mismo año decide poner sitio a la ciudad, que se rendiría después de 105 días de asedio, abatida por la falta de alimentos y la proliferación de las enfermedades. Así, recuperada Cartagena para el gobierno monárquico español, la caída del resto del reino rebelde era cuestión de tiempo: Morillo decide entonces dividir su ejército en tres para facilitar la pacificación: Un grueso del ejército debía recuperar las provincias occidentales de Antioquia y Chocó, el otro las provincias orientales de Socorro y Pamplona, y el otro, liderado por él, se encargaría de viajar hasta Santafé de Bogotá y restablecer el funcionamiento de las instituciones monárquicas.

Así, en mayo de 1816 se produce la entrada de Pablo Morillo en Santafé, sin resistencia alguna. Una vez en la ciudad, el Pacificador organizó tres instituciones para el juzgamiento de quienes habían estado comprometidos con la causa revolucionaria. Dichas instituciones fueron:

  1. Una junta de secuestros, que se encargaba de la recolección de recursos a través del embargo de bienes de criollos y familias que habían estado involucradas con la causa de la Independencia.
  2. Un consejo de guerra que se encargaba de dictaminar las sentencias de muerte a quienes habían estado completamente vinculados con la causa independentista y la seguían defendiendo aún restablecido el dominio monárquico en el reino.
  3. Un consejo de purificación, al cual se remitían aquellos hombres y mujeres que aunque relacionados con la causa independentista, no habían cometido o instigado delitos graves como los de sangre.

Con la puesta en marcha de estas instituciones, la ciudad de Santafé se tiñó de sangre. Los principales actores de la revolución de 1810 fueron ajusticiados por su filiación con la causa de la Independencia. Camilo Torres, Jorge Tadeo Lozano, José María Carbonell y Francisco José de Caldas son algunas de las figuras más destacadas de la Colombia de entonces que fueron pasados por las armas. El dominio español se restableció así en la mayoría del reino, pues la región oriental nunca pudo ser retomada y fue allí precisamente donde se gestó el denominado “Ejército patriota”, compuesto por soldados desertores y campesinos que liberaron definitivamente al Nuevo Reino de Granada a partir de 1819 con batallas como las del Pantano de Vargas y la del Puente de Boyacá.

Vía|Gómez Hoyos, Rafael. La revolución granadina de 1810: ideario de una generación y de una época, 1781-1821. Bogotá, 1972.
Imagen| Jura a la bandera; Los toros de Fucha; Asedio de Cartagena
En QAH| Antonio Nariño: Más que un precursor

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