Jurídico 


La responsabilidad penal de las personas jurídicas.Corporate Compliance.(I)

      Tradicionalmente sólo las personas físicas tenían capacidad para ser parte e intervenir en el procedimiento como imputado, así, en aplicación del principio societas delinquere non potest, esa posibilidad no la ostentaban, sin embargo, las personas jurídicas.

       No obstante,  con la aprobación de la L.O. 5 /2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, se establece como principal novedad la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Con anterioridad a esta modificación del Código Penal operada por la Ley mencionada, la responsabilidad de la persona jurídica por los delitos cometidos en el seno de su organización, era una responsabilidad meramente administrativa, que consistía en el pago, de manera directa y solidaria, de la pena de multa que se impusiese.

Tras la reforma acaecida tiempo atrás, más específicamente el 22 de junio de 2010 a través de la L.O. 5/2010  podemos constatar que, la responsabilidad de la persona jurídica deja de ser el pago directo y solidario de una multa, para pasar a ser una  responsabilidad penal: la persona jurídica puede ser sujeto pasivo de penas específicas, si se cumplen los requisitos establecidos en el artículo 31 bis del Código Penal. Debemos concretar, en el caso de las penas, que nunca será ésta de privación de libertad, sino de multa, que cómo máximo será de 9millones de euros.

Esta reforma utiliza como referencia el modelo ya implantado hace más de un centenar de años en Estados Unidos ( Corporate criminal liability), también ha sido acogido por otros tantos países como por ejemplo,  Francia, la cual introdujo dicha responsabilidad penal de la persona jurídica en el año 1994, para una serie de  delitos tasados, y posteriormente  fue ampliada a todo tipo de delitos en el año 2005.

A continuación el artículo 31bis. del Código Penal, para situarnos en contexto:

1. En los supuestos previstos en este Código, las personas jurídicas serán penalmente responsables de los delitos cometidos en nombre o por cuenta de las mismas, y en su provecho, por sus representantes legales y administradores de hecho o de derecho.

En los mismos supuestos, las personas jurídicas serán también penalmente responsables de los delitos cometidos, en el ejercicio de actividades sociales y por cuenta y en provecho de las mismas, por quienes, estando sometidos a la autoridad de las personas físicas mencionadas en el párrafo anterior, han podido realizar los hechos por no haberse ejercido sobre ellos el debido control atendidas las concretas circunstancias del caso (…).

4. Sólo podrán considerarse circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal de las personas jurídicas haber realizado, con posterioridad a la comisión del delito y a través de sus representantes legales, las siguientes actividades:

  1. a.      Haber procedido, antes de conocer que el procedimiento judicial se dirige contra ella, a confesar la infracción a las autoridades.
  2. b.      Haber colaborado en la investigación del hecho aportando pruebas, en cualquier momento del proceso, que fueran nuevas y decisivas para esclarecer las responsabilidades penales dimanantes de los hechos.
  3. c.       Haber procedido en cualquier momento del procedimiento y con anterioridad al juicio oral a reparar o disminuir el daño causado por el delito.
  4. d.      Haber establecido, antes del comienzo del juicio oral, medidas eficaces para prevenir y descubrir los delitos que en el futuro pudieran cometerse con los medios o bajo la cobertura de la persona jurídica (…)”.

Tras una breve lectura del artículo 31 bis del C.P,  en su apartado primero “debido control”, podemos apreciar dicha expresión  que hace referencia a los programas de Corporate Compliance, estos programas carecen de  una regulación general en nuestro ordenamiento,sin embargo,  ciertas normas sectoriales de nuestro ordenamiento establecen algunas medidas que podrían tener cierta semejanza en la finalidad, aunque no tanto en la forma, a esos programas o planes preventivos, como la Ley reguladora del Blanqueo de Capitales.

En el siguiente artículo explicaremos en qué consisten estos programas de cumplimiento.( Corporate compliance).

Vía| APUNTES UNIVERSIDAD CARLOS III. Bacigalupo, Enrique: Responsabilidad penal y administrativa de las personas jurídicas y programas de compliance. Diario la Ley de 9 de julio de 2010.

Imagen| Balanza

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