Jurídico 


La responsabilidad de los administradores concursales (II)

Como ya expusiéramos en el post anterior la Ley Concursal (LC) establece un doble régimen de responsabilidad de los administradores concursales en atención al interés que se haya visto lesionado en el concurso. Habiendo sido objeto de análisis previo el estudio de la responsabilidad derivada por daños ocasionados al deudor, a los acreedores o a terceros, procede realizar un breve memorándum sobre la responsabilidad como consecuencia de los daños ocasionados a la masa del concurso.

concursal_u7560Prevista y regulada en el artículo 36.1 de la LC la responsabilidad del administrador concursal por daños causados a la masa del concurso puede derivarse bien de una actuación culposa o del incumplimiento de los deberes legales por parte de quien representa los intereses del concurso desde su designación. En este sentido, resulta necesario precisar que el deber de reparar nace no con la mera existencia de un daño causado a la masa del concurso por el administrador concursal sino con la existencia de una conducta negligente directamente reprochable a éste último.

La acción de responsabilidad, que puede ser ejercitada tanto por el deudor como por el/los acreedor[es] en el plazo de cuatro años desde que se conoce el daño o perjuicio reclamado y, en todo caso, desde que cesaren en el cargo, surge así como una vía de resarcimiento a la masa del concurso que deberá ser reintegrada a su estado previo a la consecución del daño.

Expuesto lo que precede resulta ineludible hacer mención a los presupuestos que originan la responsabilidad de los administradores concursales:

     I.         Actos realizados sin observar la diligencia debida.

Surge como consecuencia de una actuación deliberada de dañar o de una actuación imprudente. Resulta necesario, por tanto, que exista un deber de diligencia y que el mismo se haya incumplido de forma deliberada o derivado de una actuación omisiva y que dicho comportamiento sea reprobable socialmente.

“La culpabilidad viene así a ser identificada, en sentido amplio, con una actuación del sujeto derivada de la mala fe o la imprudencia”[1].

   II.         Responsabilidad derivada de la infracción de deberes legales con el concurso.

sudolariwojimaLa redacción del artículo 36.1 LC ha dado lugar a un debate doctrinal centrado en la naturaleza de la responsabilidad contenida en el mismo.

Surge así una doble vertiente doctrinal:

  1. Autores que defienden la objetividad de la responsabilidad de los administradores concursales y que entienden que debe responder exclusivamente por la causación del daño o por haber generado una actividad apta para producir un riesgo, por lo que la infracción en si misma determinaría el nacimiento de la responsabilidad, todo ello con independencia de que pueda acreditarse la existencia o no de culpa.
  2. Radicalmente opuesta es la posición de aquellos que entienden que no cabe hablar de responsabilidad sine culpa.

En este sentido, cabe precisar, como ya mencionáramos anteriormente, que la conducta del administrador concursal requiere de un deber de diligencia especialmente referenciado a su actuación en el ejercicio de sus funciones y al cumplimiento de los deberes jurídicos inherentes a su cargo. Por tanto, el no conocer por el administrador concursal cualquier acto contrario a la ley conlleva por sí mismo una actuación culposa.

La línea argumental sobre la que descansa la doctrina de nuestros Tribunales se asienta sobre el criterio de que la culpa se constituye como un elemento subjetivo de imputación en los supuestos legales de responsabilidad de los administradores concursales, estando “ínsita en aquellos actos contrarios al ordenamiento jurídico y siendo precisa su concurrencia en los definidos como “negligentes” o faltos de la diligencia debida”

En este sentido se ha pronunciado, entre otras, la SAP de Tenerife, Secc. 4ª, 4-4-2008 (JUR 2008\198009).

[1] Zumaquero Gil, L. “La responsabilidad de los administradores concursales”, InDret (Revista para el Análisis del Derecho)

Vía| Zumaquero Gil, L. “La responsabilidad de los administradores concursales”, Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

Imagen| Números, Dollar

En QAH| La responsabilidad de los Administradores Concursales (I)

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