Jurídico 


La responsabilidad de los administradores concursales (I)

116La ley Concursal (LC) establece un doble régimen de responsabilidad de los administradores concursales en atención al interés que se haya visto lesionado en el concurso, distinguiendo el art. 36 de la LC la responsabilidad por los daños ocasionados a la masa del concurso, del régimen de responsabilidad por daños ocasionados al deudor, acreedores o terceros.

En este sentido, el art. 36.6 LC establece que “Quedan a salvo las acciones de responsabilidad que puedan corresponder al deudor, a los acreedores o a terceros por actos u omisiones de los administradores concursales y auxiliares delegados que lesionen directamente los intereses de aquellos.”En el presente post será objeto de estudio y análisis el último de los supuestos referidos ut supra.

Una lectura exhaustiva y pormenorizada del art. 36.6 LC nos lleva a la conclusión ineludible de que, aun cuando existe la posibilidad de depurar responsabilidades como consecuencia de la lesión directa de los intereses de terceros, acreedores o del propio deudor, las vías de acción, tal y como apunta Zumaquero Gil[1],  “no se encuentran recogidas en la propia Ley Concursal, sino que ésta nos remite al régimen legal correspondiente”. Hablamos por tanto de la existencia de una norma de remisión a las normas correspondientes al régimen general de responsabilidad civil.

La mayor parte de la doctrina mercantilista es partidaria de la tesis que considera que el art. 36.6 LC no puede más que remitirse al régimen general del art. 1902 y ss. CC, en materia de responsabilidad. La relación existente entre el administrador concursal y el deudor, el acreedor o el tercero se presenta ajena a cualquier vínculo contractual, y, por tanto, a responsabilidad contractual alguna.

En virtud de lo expuesto, aquellos daños que tengan su origen en el mal actuar del administrador concursal no pueden tener en principio otra vía de reclamación que la contenida en el art. 1902 CC, lo que se traduce en que el plazo para el ejercicio de esta acción es el de un año. Todo ello sin perjuicio de que el perjudicado pueda ejercitar otra acción de carácter resarcitorio de las contenidas en el Código Civil en el momento que proceda.

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En la misma línea en que nos venimos manifestando se ha pronunciado el RD 1333/2012 (relativo a la suscripción obligatoria de un seguro para los administradores concursales), en su art. 9, hace referencia al plazo de prescripción de un año para aquellos casos en los que se lesionen directamente los intereses del deudor, acreedores o terceros; distinguiéndolo de los supuestos en los que la lesión revierta sobre la masa activa del concurso, en cuyo caso el plazo de prescripción será de cuatro años, tal y como establece la propia LC.

Sentado lo que precede, resulta ineludible hacer referencia a los presupuestos que facultan el ejercicio de la acción civil de responsabilidad previsto y regulado en el art. 1902 del CC. Así el administrador concursal será responsable cuando:

a) Se produzcan daños causados directamente al patrimonio de acreedores, deudor y terceros, en virtud de una actuación culposa o negligente,

b) Debe existir un nexo causal entre la acción u omisión y el daño producido,

c) Esta lesión debe imputarse al comportamiento negligente del administrador, en el que deben quedar incluidos los casos de dolo, culpa leve y culpa grave. 

Por tanto, y a modo de resumen, el administrador concursal responderá siempre y cuando como consecuencia de su actuación personal, y en el ejercicio de sus funciones, cause un daño al deudor, a los acreedores o a un tercero, no bastando exclusivamente con que infrinja una norma de las que rigen su actuación como administrador de la masa activa del concurso.


[1] Zumaquero Gil, L. “La responsabilidad de los administradores concursales”, InDret (Revista para el Análisis del Derecho)

Vía| Zumaquero Gil, L. “La responsabilidad de los administradores concursales”, Muñoz Villarreal, A. y Monsalve Laguna, P. “La responsabilidad civil de administradores concursales y auxiliares delegados”

Imágen| Juzgados, Concurso Acreedores

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