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La representación en un procedimiento judicial

Cuando nos encontramos en un procedimiento ante los Tribunales, es preciso acreditar nuestra condición de interesados en el mismo, y para ello existen diferentes mecanismos.justicia

En primer lugar existen algunos procedimientos en los que no es preceptiva la asistencia letrada ni de procurador, como por ejemplo el proceso laboral para el trabajador, por lo que bastaría actuar en su propio nombre. Sin embargo, la inmensa mayoría de los asuntos exigen representación profesional y ello para dotar de garantías a las partes; por ello es necesario designar a quien va a ser nuestra voz ante los Tribunales mediante alguno de los siguientes instrumentos:

  • El poder general para pleitos: es uno de los documentos más comunes en la práctica procesal. Se trata de una escritura notarial en la que designamos a uno o varios abogados y procuradores para que puedan realizar distintos trámites en nuestro nombre. Dependiendo de la extensión y precisión del poder, éste facultará a los profesionales para la actuación ante Tribunales superiores, instancias administrativas u otros organismos. Es una opción muy útil cuando estamos muy habituados a procedimientos judiciales o cuando nos vemos envueltos en un asunto concreto de cierta envergadura por la cantidad de trámites que pueden ser necesarios. Para hacerlo sólo hay que facilitar a la Notaría la lista de abogados y procuradores a los que se confiere representación y firmar la escritura, que tiene un precio de aproximadamente 50 euros dependiendo de la Notaría.

La representación en un procedimiento judicial

  • El apoderamiento apud acta: como muy bien se explica en este artículo, es un documento que faculta al procurador a actuar en nuestro nombre en un procedimiento concreto. Se realiza ante el oficial correspondiente del Juzgado y es totalmente gratuito.

 

  • El poder para querellas: como especialidad y asunto poco pacifico es preciso referirse a la representación en caso de interposición de querella criminal. Se trata de un procedimiento mediante el cual informamos al Juez de unos hechos presuntamente delictivos constituyéndonos en parte acusado
    ra. Para interponer una querella no es suficiente con un poder general para pleitos, con lo que tendremos que recurrir a un poder especial o un apoderamiento apud acta. En caso de realizar un poder especial hay que tener en cuenta algunas consideraciones: la mayoría de Juzgados admiten un poder para pleitos en el que conste como una de sus facultades especiales la de interponer querellas, sin embargo esto no ocurre siempre. Para evitar problemas lo más aconsejable es hacer un poder especial e, incluso, dejar constancia en el propio poder (ya sea en el mismo texto o como diligencia notarial complementaria) de la identidad del querellado (la persona a la que acusamos), así como el presunto delito cometido.

 

Lo más aconsejable es siempre acudir a un profesional. Si ello nos resulta muy costoso o simplemente no nos conviene, lo mejor es dirigirse a la Administración de Justicia para recibir un correcto asesoramiento.

 

Vía|Ley de Enjuiciamiento Civil, Ley de Enjuiciamiento Criminal

Imagen|Justicia, Abogados

En QAH|Apoderamiento apud acta, Representación procesal

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