Economía y Empresa 


La rentabilidad del turismo cultural

Barcelona Turismo

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Hace años se hacia hincapié en distinguir los diferentes ámbitos del turismo. Había turismo deportivo, cultural, religioso, artístico, enogastronomico y muchos mas. Los expertos y estudiosos del turismo se dieron cuenta que estas distinciones podrían constituir una visión parcial del fenómeno turístico, que no permite de explotar los recursos existentes.

Una distinción que siempre se hizo es aquella entre el turismo religioso/cultural y el peregrinaje, que tiene un sentido únicamente religioso. Así mismo, cuando una persona elige hacer un viaje de turismo religioso quiere disfrutar del patrimonio cultural, de las tradiciones, creencias, valores, identidad y no solo del culto religioso que el destino tiene.

El peregrinaje, segun su definición, es un viaje que tiene como destino único el lugar sagrado, y se desarrolla mas en sus prácticas religiosas.En el turismo religioso/cultural, por contra, el lugar sagrado se visita durante el viaje, pero no se toma como único destino final.

España atesora muchos lugares de fuerte interés cultural que pueden acoger tanto peregrinos como a turistas culturales. Entre estos, podemos mencionar el monasterio de Montserrat, el camino de Santiago de Campostela o la semana santa de Granada. Todos ellos poseen  una importante envergadura nacional e internacional:

Averiguar cual es la motivación verdadera entre la voluntad de llegar a un lugar sagrado que caracteriza un peregrino y la curiosidad y placer de disfrutar de un lugar atractivo por su belleza y magnitud cultural, aunque sea religiosa, no es imediato y directo.

Si ponemos de ejemplo el Monasterio de Montserrat, podemos distinguir distintos aspectos que atraen el turista. El monasterio benedectino, lugar de cultura y de atención religiosa, que constituye un eje de indentidad catalana y nacional por su fortaleza al seguir adelante con sus actividades religiosas durante el franquismo. Otro atractivo en el contexto del Monasterio es la montaña como belleza natural y elemento geológico. Además están los museos de Pintura Antigua y Arqueología y de Pintura Catalana Moderna, que se ubican en la Torre del Abad, que atraen un público amante del arte.

Todas estas actividades, que abarcan desde el aspecto natural, cultural, y religioso constituyen unos ingresos económicos importantes para preservar y mejorar todo el patrimonio cultural. Además, el monasterio puede acoger distintos grupos de turistas, desde los locales y nacionales hasta los internacionales. Estos últimos suelen hospedar en Barcelona, y la visita del monasterio se puede desarrollar en un día.

Las relaciones entre peregrinaje religioso y turismo religioso/cultural son muy estrechas porque muchas veces uno complementa al otro. Esto se puede ver a través del simbolo del monasterio de Montserrat, que es un ejemplo de como el alma religiosa de un lugar de identidad pueda poseer la capacidad de expresar todo el patrimonio cultural y religioso que existe en el mismo espacio.

Dando pasos adelante, es lógico pensar cómo fortalecer las posibilidades de atraer distintos tipos de turistas por parte de lugares pensados solo como destinos religiosos, pueda ser una real forma de construir una identidad y una memoria colectiva, además de mejorar la economía local. Por eso sería una visión sesgada, pensar que lugares religiosos excluyese los turistas movidos solo por razones culturales.

Teniendo en cuenta que el turismo cultural incluye el peregrinaje y el turismo religioso, se puede hablar de proceso de patrimonialización con finalidades turisticas. Este es el proceso de aprovechar en términos turísticos, todos los atractivos, culturales, naturales, religiosos de un destino.

En referencia a los destinos de peregrinaje que tienen intrínsecamente una vocación turística, el proceso de patrimonialización puede indicar una política estratégica para su proyección en los circuitos turísticos nacionales e internacionales, y por lo tanto una promoción de todo el contexto y la comarca de referencia. Un ejemplo de eso fue la política de promoción, encabezada por la Consejeria del Turismo, Deporte y Cultura del Gobierno de Cantabria conjuntamente con el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, en ocasión del año jubileo 2006. Esta política buscaba disfrutar del gran número de peregrinos para promover toda la región de Cantabria y sus calidades naturales, culturales y tradicionales.

El Monasterio de Montserrat con su identidad regional y su popularidad internacional, y las políticas de promoción de toda la región de Cantabria, demuestran cómo es más provechoso y rentable ver el turismo religioso bajo la amplia perspectiva del turismo cultural.

Via Articulo El turismo religioso

Imagen / Monasterio de Montserrat

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