Jurídico 


La renegociación de la hipoteca y la “cláusula rebus sic stantibus”

El impago de hipotecas y su consecuencia más extrema, el desahucio, ha sido uno de los grandes problemas que la actual crisis financiera ha generado y qué más ha afectado a la sociedad. Esta problemática ha ocupado la arena internacional planteándose qué medidas o qué modificaciones legislativas deberían plantearse para aliviar la situación actual. Entre estas políticas, la posibilidad de renegociar la hipoteca entre la entidad financiera y el consumidor se ha formulado como unas de las medidas estrella que favorece a ambas partes. Aun cuando esta medida es plenamente aceptada en otras jurisdicciones –se permite la alteración de la base del negocio-, en España se han planteado dudas acerca de su inclusión y sobre qué fundamentos jurídicos debía apoyarse. Sin embargo, en los últimos tiempos, Juzgados y Tribunales están usando la llamada “cláusula rebus sic stantibus” para la revisión de los acuerdos contractuales, y específicamente, de las hipotecas.

La renegociación de la hipoteca supone que, ante el cambio en la situación económica y personal del consumidor como consecuencia de la crisis económica –por ejemplo, la pérdida del trabajo por alguno de los miembros de la unidad familiar-, y ante la posibilidad de impago de los plazos de la hipoteca, se solicita la renegociación de los términos de la misma con la entidad financiera con quien se contrató. Esta renegociación del clausulado puede referirse a una ampliación en los plazos de pago, una modificación del tipo de interés o una revisión de la cuota mensual a pagar entre otros. El fin de estas modificaciones es permitir al consumidor seguir pagando los plazos hipotecarios y así evitar un posible embargo. Además, para la propia entidad comporta ventajas ya que el consumidor seguirá pagando la deuda contraída en vez de embargar judicialmente una casa que pasará a formar parte de su cartera inmobiliaria. Para que la renegociación sea más ventajosa ésta debería hacerse extrajudicialmente, es decir, una vez que el consumidor, o incluso la propia entidad, tienen conocimiento de cualquier indicio que ponga de manifiesto una limitación en la capacidad de repago, ha de contactar con la otra parte para iniciar las negociaciones y así modificar las cláusulas del contrato favoreciendo el repago y evitar los gastos judiciales –igualmente comporta beneficios desde un punto de vista judicial al aliviar la carga de los Juzgados-. Aunque esto es lo deseable, si se inicia el procedimiento judicial los Juzgados y Tribunales serán los que han de instar a las partes a la renegociación. Si esto no fuera posible, la renegociación debería establecerse como obligatoria en la sentencia.

Aun cuando los beneficios de la renegociación son claros para ambas partes, en la práctica es difícil que los Tribunales acomoden su realización en las sentencias. Sin embargo, cada vez existe un mayor número de sentencias que lo reconocen, como así ha sido en la Sentencia dictada por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Palma nº 236. En dicha sentencia se da a la entidad financiera un plazo de treinta días para que renegocie tanto el tipo de interés variable como la cuota mensual a pagar por una mujer. Este pronunciamiento se basa en la aplicación de la “cláusula rebus sic stantibus” según la cual ante una modificación esencial y no previsible en las circunstancias presentes en la firma de un acuerdo y que comporte un desequilibrio en las prestaciones y al ser ésta más gravosa para una de las partes, es posible la renegociación del acuerdo para así acomodar su cumplimiento y eliminar dicho desequilibrio. [1] Poco a poco se va abriendo el camino para que la “cláusula rebus sic stantibus” sea usada por los Juzgados y Tribunales en los supuestos de impago hipotecarios debido a la crisis económica, obligando a las partes a renegociar los términos contractuales y así restablecer el equilibrio alterado.

 

[1]  Sentencia de la Sala Primera del Tribunal Supremo, de 17 de enero de 2013  en la cual se definen los criterios de aplicación de la regla “rebus sic stantibus” y se considera a la  actual crisis económica como factor que puede provocar una alteración sobrevenida de las circunstancias a los efectos de la aplicación de la regla.

 

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Imágenes| Balanza, negociación

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