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La reforma del Código Penal: faltas y delitos leves (III)

Reforma Código Penal

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Otra de las novedades se produce en los casos de delitos de violencia de género y doméstica, ya que, con el fin de evitar los efectos negativos que para la propia víctima puede conllevar la imposición de una pena de multa, la pena consistirá en trabajos para la comunidad o localización permanente. Se quiere evitar con ello los efectos negativos que suponía hasta ahora la imposición de multas por estos delitos, que no redundaba en beneficio alguno para la víctima pero podía impedir que el condenado cumpliera con otras obligaciones económicas como el pago de pensiones alimenticias.

Como han señalado muchos juristas, con la reforma el cambio se limita, en muchos casos, a una modificación “cosmética”, pues en la mayoría de los casos se cambia simplemente la calificación de falta por la de delito leve, pero todo sigue igual: se pueden imponer las mismas penas, se va a juzgar por el mismo Juez, y se va a aplicar el mismo procedimiento actualmente existente.

Una de las cuestiones que más dudas ha provocado inicialmente ha sido la referida al enjuiciamiento de los nuevos delitos leves y el régimen transitorio aplicable a las faltas. No podemos desconocer que el colapso de nuestro sistema judicial provoca que pasen meses hasta el señalamiento de los juicios de faltas (con el riesgo de prescripción inherente), y que existen miles de asuntos que, denunciados antes de la entrada en vigor de la reforma, su enjuiciamiento está previsto, o se señalará, con posterioridad a dicha fecha. El caso de la ex presidente de la Comunidad de Madrid, acusada por una falta contra el orden público y con juicio señalado para el próximo 6 de octubre, ha expuesto ante la opinión pública este problema y las dudas que ha generado la aplicación de la reforma. La Disposición Final 8ª de la Ley 1/2015 establece que los procedimientos que a partir de la fecha de su entrada en vigor quedan tipificados como delitos leves continúan tramitándose conforme al procedimiento previsto para el juicio de faltas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal todavía vigente.

En los supuestos en que el proceso iniciado haya sido despenalizado y conlleve una posible responsabilidad civil, el procedimiento continuará hasta su normal terminación, salvo que el legitimado para ello manifestare no querer ejercitar las acciones civiles que le asistan, en cuyo caso se procederá al archivo, y si continua la tramitación el juez limitará el contenido del fallo al pronunciamiento sobre responsabilidades civiles y costas.

La reforma ha suscitado numerosas críticas, tanto desde el ámbito político como jurídico, ya que la mayor parte de las conductas que se destipifican penalmente no dejan de ser castigadas, sino que se convierten en infracciones administrativas con sanciones económicas más altas que las multas que preveía el Código Penal, y las faltas que con más frecuencia se vienen dando (como las de lesiones, amenazas y contra el patrimonio) pasan a ser consideradas delitos leves y por tanto seguirán dando lugar a procedimientos judiciales, por lo que los críticos consideran que la litigiosidad no bajará, como pretende la reforma, significativamente. Otro aspecto muy criticado es el hecho de que, hasta ahora, las faltas no suponían la existencia de antecedentes penales para los condenados, pero ahora las conductas que pasan a ser calificadas como delitos leves generarán antecedentes penales.

Vía| BOE

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Imagen| Código Penal

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