Historia 


La rebelión de Hampsicora

Entre las consecuencias indirectas de la victoria romana de la I Guerra Púnica estuvo el comienzo del dominio romano en Cerdeña. Se trató de una consecuencia indirecta porque en teoría el tratado de paz del 241 a.C. no decretaba el traspaso de la isla bajo el control de Roma, suceso que ocurrió unos años después, a causa de la intervención romana en ayuda a los mercenarios de Cartago.

El cambio no se produjo de forma pacífica porque la isla tenía profundos vínculos no solo económicos, sino también culturales con el mundo fenicio-púnico. Los primeros contactos entre sardos y fenicios remontaban ya al siglo XII a.C., con la creación de los primeros “emporios” en las costas, que algunos siglos después se convertirían en auténticas ciudades. Alrededor de la mitad del siglo VI a.C. los cartaginenses remplazaron a los fenicios en el control comercial de la isla, consolidando los asentamientos ya existentes y fundando otros nuevos. A diferencia de sus predecesores los cartagineses fueron recibidos con mayor hostilidad por los sardos, con los cuales entraron en conflicto muchas veces. La causa de eso se reconduce al diferente tipo de colonización puesta en práctica por los púnicos: mientras los fenicios creaban conexiones basadas sobre todo en el intercambio y el comercio, los cartagineses querían ejercer un dominio más completo, explotando Cerdeña para la produción de cereales para Cartago. A pesar de todo, en la época de la I Guerra Púnica la sociedad sarda indígena estaba profundamente influenciada por las costumbres norteafricanas y se puede entender como la llegada de nuevos conquistadores afectó mucho a la población sarda, que se había acostumbrado e incluso mezclado con los cartagineses.

La creación de la provincia de Cerdeña en el año 227 a.C. no coincidió con la pacificación de la isla, que siempre fue un territorio problemático para Roma, sobre todo en la zona interna, llamada Barbaria. En esa situación tuvo sus origenes el Bellum Sardum de Hampsicora, un rico propietario terrateniente sardo que en el 215 a.C. se puso a la cabeza de una triple alianza entre los sardos que habitaban en el interior (sardi pelliti), los sardos de la costa y los cartaginenses. El centro del levantamiento contra los romanos fue la ciudad de Cornus (en la actual provincia de Oristano), donde Hampsicora congregó sus fuerzas.

Representación tradicional de Hampsicora

Representación tradicional de Hampsicora.

Hay diferentes teorías sobre la ascendencia de Hampsicora que según algunos historiadores (F. Barreca) era un sardo de cultura púnica, posiblemente un sufete de Cornus; según otros (C.Bellieni) era nativo cartaginés; otros (A. Mastino) piensan que era miembro de una familia líbica residente en Cerdeña desde hace muchas generaciones aunque a todos los efectos sardo. Cualesquiera que sean los detalles de sus origenes, Hampsicora representa el símbolo de la resistencia de los sardos contra los invasores romanos. Los rebeldes tomaron partido por Cartago durante la II Guerra Púnica; a cambio de su apoyo, los cartagineses enviaron a Cornus 10.000 soldados al mando de Asdrúbal el Calvo pero, a causa de una tormenta, llegaron demasiado tarde, cuando los romanos habían ya atacado a los sardos, guiados por Hiosto, a quien su padre Hampsicora había dejado el mando mientras trataba de reclutar más fuerzas en el interior.La batalla tuvo lugar cerca de Cornus y las tropas romanas de Tito Manlio Torcuato vencieron a los sardos. El combate decisivo ocurrió unos días después, cerca de Carales, capital de la Cerdeña romana. Aquí se enfrentaron las fuerzas de ambas partes por completo y, una vez más, el ejército romano consiguió derrotar a las tropas sardo-púnicas, que perdieron casi 12.000 hombres, entre ellos Hiosto. Hampsicora se enteró de la muerte de su hijo lejos del campo de batalla, de donde había conseguido huir evitando la captura. Al enterarse de la triste noticia se suicidó. Varios generales cartagineses fueron apresados y traidos a Roma como parte del triunfo de Manlio Torcuato. Con este acontecimiento tuvo su fin el intento de rebelión y de reconquista de la libertad por parte de los sardos. En los siglos siguientes no faltaron otras luchas para expulsar a los romanos, aunque el afán de combatir de las poblaciones sardas disminuyó con el pasar del tiempo.

Monumento que recuerda la batalla de Cornus

Monumento que recuerda la batalla de Cornus

Vía|A. Mastino Storia della Sardegna antica. Il Maestrale, 2005.
Más información|Sardegna Cultura
Imagen| Hampsicora; monumento

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