Cultura y Sociedad, Historia 


La propaganda radiofónica en la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, el  devastador conflicto bélico que dejó más de 50 millones de víctimas, se desarrolló una batalla distinta a la convencional que también fue importante en los dos bandos de la contienda. Se trata de la batalla radiofónica entre los distintos países implicados en la guerra, la conocida como la batalla de las ondas. En aquel momento el nivel de penetración de la radio entre la población era muy elevado y era el medio más empleado para conocer el devenir de los acontecimientos. Además, la radio permitía sobrepasar los frentes de batalla y servía de información para la retaguardia. También por radio se establecieron los contactos entre resistentes y fuerzas aliadas.

Ya antes de la contienda mundial, la propaganda por medio de las ondas fue experimentada por los japoneses en su guerra contra China en 1931 o por los fascistas italianos en la guerra civil española. Los dos bandos en esta contienda también libraron una batalla radiofónica controlando distintas emisoras.

En los tiempos de la Segunda Guerra Mundial los receptores se duplicaron en toda Europa. En Alemania incluso las autoridades los regalaban a la población. Todos los países implicados en la contienda fueron conscientes del gran poder propagandístico del medio radiofónico. Hay muchos ejemplos de emisoras que sirvieron de gran utilidad a los aliados o a las potencias del Eje. Un referente fue la BBC británica, la radio aliada por excelencia. Colaboró en todo momento con el gobierno de su país y con los aliados. Tenía una doble función: unir al pueblo con su gobierno en esos momentos tan delicados e informar en la medida de los posible a los combatientes sobre el transcurso de la guerra. Fueron importantes las emisiones internas, para también las que se realizaban en lenguas extranjeras y crecieron exponencialmente. Destacaron las emisiones francesas. El general De Gaulle lanzó sus mensajes a la resistencia desde esta emisora hasta en 67 ocasiones. La audiencia de la BBC durante la guerra fue de 7 millones de oyentes.

En la URSS también jugó un papel fundamental la radio. Destacaron las emisiones de varios exiliados comunistas en diversos países que se realizaban en varios idiomas como el francés (Radio France) o e italiano (Radio Milano). Sus mensajes tenían un claro fin de desestabilizar al enemigo y se incluían listas de prisioneros alemanes en manos soviéticas o de ciudades que habían sido bombardeadas.

El maestro de la propaganda en la Alemania nazi era Joseph Goebbles. Percibió la importante del medio radiofónico y los aparatos receptores en su país alcanzaron la cifra de los 16 millones, líder en el mundo en aquel momento. Hacia el interior se atemorizaba a la población con las atrocidades que cometían las tropas aliadas. Hacia fuera, tenían estaciones dedicadas a interferir las radios enemigas. Así, emisoras como la BBC sufrían repentinas y extrañas interferencias. En Noruega secuestraban receptores y en Holanda emitían programas en su idioma desde Alemania para aleccionar a la población. Desde Italia también se emitían mensajes al exterior en 24  idiomas y en Japón el seguimiento de la radio llegaba al 50% de la población.

Una forma de propaganda especialmente dañina  era la conocida como propaganda negra. Consistía en que los enemigos se hacían pasar por compatriotas para informar a los oyentes de lo mal que va todo en una aparente actitud de compadreo y cercanía. Se engañaba en torno a quien emitía el mensaje para desmoralizar al adversario. Así, Alemania montó emisoras negras como Radio Brazzaville II en Francia, donde se lanzaban mensajes derrotistas para contrarrestar a De Gaulle y la resistencia. Por otro lado, el MI6, el servicio de inteligencia británica, alumbró una emisora negra en Alemania presentada como una radio nazi que denunciaba corruptelas y excesos en el frente para generar divisiones internas. Propaganda cruel pero efectiva en un tiempo en el que no sobraba la información.  Armas secretas en la batalla de las ondas.

Vía| “Tiempos de guerra. Conciencia y engaño social en la segunda guerra mundial”. Paul Fusserl. Editorial Turner/ armas y letras.

Más información|“Historia de la propaganda”. Alejandro Pizarroso Quintero. Segunda edición ampliada. Editorial Eudema, S.A.

Imagen| Exordio

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