Historia 


La prehistoria japonesa (II): período Yayoi

La cultura Yayoi posee un carácter neolítico que se desarrolló aproximadamente durante seis siglos (300 a.C. – 300 d.C.). Y se caracteriza por una cerámica radicalmente distinta a la del período Jomon. Yayoi significa tercer mes (Marzo), nombre del barrio de la ciudad de Tokio donde aparecieron los primeros restos de cerámica que darán nombre al período en 1889. Dividido en tres sub-períodos (temprano – 300 a.C./100 a.C- medio – 100 a.C./100 d.C.- tardío 100 d.C./300 d.C.) el cambio evidente de cultura se debe a la penetración de nuevos pueblos provenientes del continente, a través de Corea, que aportan influencias chinas.

Los cambios se aprecian en el enriquecimiento de la vida cultural japonesa. Se comienza a practicar la agricultura de forma sistemática, lo que implica asentamientos permanentes de las poblaciones y con ello una estabilidad psicológica. Se introduce el trono alfarero, que permite hacer piezas de cerámica más regulares y en mayor cantidad. El desarrollo cultural favorece la introducción de la manipulación de metales como el bronce o el hierro. Y se empiezan a producir tejidos. Respecto a la organización social, se aprecian comunidades que se organizan en jefaturas con sus primeros soberanos o reyes japoneses. Estos primeros “jefes” ostentarán el poder político y religioso.

Las comunidades se organizarán en aldeas permanentes compuestas por cabañas, ovaladas o rectangulares, con estructura de madera, techos de paja y suelos semi-hundidos. En torno al perímetro del asentamientos amontonamientos de tierra. Se observa la proliferación de almacenes de planta rectangular, también de madera, sobrealzados del suelo por pilotes que aislaban los productos de la humedad y los roedores.

Sabías que… se sabe que en el período Yayoi se produce el desarrollo del sintosmo, y para dar consistencia a las creencias religiosas se construyen los santuarios sintoístas más importantes Japón: Ise e Izumo.

Creían en el más allá como demuestran las tumbas con ajuar funerario. Los muertos eran enterrados en cestos, ataúdes individuales o grandes vasijas. Y el exterior de los enterramientos se marcaba con lajas de piedra o dólmenes. En el período final comienzan a aparecer montículos de tierra de tamaño medio, precedentes de los que se desarrollarán en el período Kofun (300 d.C. – 552 d.C.). El ajuar funerario indica la intención de establecer una diferenciación social en el más allá. En ellos se van a encontrar cuentas semipreciosas, armamento de piedra, hierro o bronce, figuritas en forma de ave hechas de madera y todo tipo de joyas.

Jarra Yayoi Crédito: W. Commons

Jarra Yayoi

En cuanto a las representaciones artísticas más representativas serán: las cerámicas de torno, las lacas y los dotaku (grandes campanas de bronce). Se trata de una cerámica mucho más refinada que la del período Jomon, de uso ritual y cotidiano. Formas regulares, paredes más finas y contornos mejor acabados. Suelen tener una base pequeña, formas redondeadas, cuello estrecho y boca que se abre. Predomina la decoración incisa rectilínea y curva. El uso bronce proviene de la influencia exterior. La producción se limita a copiar modelos procedentes del continente. Los dotaku serán objetos funerarios de bronce, en forma de grandes campanas con empuñadura pero carentes de badajo. Fabricados a través de la técnica de la cera perdida. La decoración exterior cubre casi por completo la pieza. Se cree que pueden tener una función propiciatoria o mágica, incluso se baraja la posibilidad de que puedan ser instrumentos musicales asociados al sintiosmo.

Bibliografía| Aykens, C., Higuchi, T., Prehistory of Japan, New York, ed Academic Press 1982.

Imágenes| W.Commons, W. Comemos

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