Historia 


La política naval española de principios del siglo XX

Los cambios acontecidos desde la mitad del XIX, habían conseguido reanimar a una Armada moribunda. En el marco de la industrialización española y aprovechando los periodos de bonanza económica del reinado de Isabel II, se habían reconstruido las infraestructuras de los arsenales, así como una flota que a pesar de no plantear las cifras de épocas históricas de esplendor como el XVII o el XVIII, sí que se postulaba como modernizada y nivelada en términos generales con la tecnología naval extranjera. Siempre quedarían claroscuros, tal como se vió en Cuba o en Filipinas durante la Guerra de 1898.

Crucero Vizcaya tras la Batalla de Santiago de Cuba, 1898

Crucero Vizcaya tras la Batalla de Santiago de Cuba, 1898

La Restauración y los gobiernos turnistas mantuvieron de nuevo las políticas navales de desarrollo y modernización, implementando importantes cambios y mejoras en las instalaciones, como era el caso de las nuevas gradas de carril del Arsenal de Cartagena o los diques secos de Cádiz y Cartagena, así como en la flota. Sin embargo, no se consiguió asumir la carga de trabajo planteada para la flota, debido a la necesidad de que se llevaran a cabo las mejoras que se dieron en los Arsenales. El atraso resultante de la actualización de los arsenales al tiempo que se debía construir los barcos, haría que parte de la construcción naval derivase a astilleros privados, y en conjunto todo resultó en grandes inconvenientes por carecer de una organización apropiada para acontecer estos trabajos por parte del Estado. Ni las Ordenanzas de 1870 ni las de 1893 fueron capaces de dar garantías al Estado para tener un control efectivo de todo lo que manara de sus políticas navales.

Por esta misma razón encontramos que en la primera década del siglo XX, la concienciación de un sector de la clase política y empresarial española por la protección y mantenimiento de la industria naval, llevó a la creación de la Liga Marítima española, la cual llegó a estar presidida por Antonio Maura, gestionando hacia 1907-1908 los discursos que acabarían en la Ley de Organizaciones Marítimas y Armamentos Navales. Esta Ley, junto a la de Protección de Industrias Nacionales de 1907, aclaraba que las competencias sobre construcción naval e infraestructuras de los arsenales pasarán al capital privado para garantizar así una mejor gestión de los mismos y desarrollar los planes establecidos de reconstrucción de una escuadra de guerra y de la modernización definitiva de los arsenales e infraestructuras navales en España.

Antonio Maura, importante político español y uno de los impulsores de la Real Liga Naval

Antonio Maura, importante político español y uno de los impulsores de la Liga Marítima española.

Se crea así la Sociedad Española de Construcción Naval en 1909, con participación de varios empresarios-políticos influyentes españoles participantes de industrias inglesas del sector, las cuales aportarán los capitales y la tecnología necesaria para llevar a buen puerto estas nuevas políticas navales españolas, en el marco de las cuales se procurará incluir a las industrias asociadas a la construcción naval, como por ejemplo la siderurgia. La SECN gestionará además de los arsenales de la Armada, otros centros de construcción naval como Bilbao, Sestao o Gijón. Se le permitirá construir en sus sedes para países extranjeros, pero siempre tendrán preferencia los pedidos de la Armada.

Una vez planteado este nuevo esquema, se comenzó a construir una nueva escuadra, botándose en España buques modernos y actualizados. Fue claramente innovadora la clase dreadnought que plantearon los acorazados España, Alfonso XIII y Jaime I. Pero para el momento de su puesta en servicio, estos navíos estaban de nuevo anticuados ante los navíos resultantes de la experiencia en la guerra ruso-japonesa. En este contexto y ante las necesidades de rearme, se reorganizaron los planes sobre el rearme y la industria naval según las directrices del Ministro de Marina, vicealmirante Augusto Miranda y Godoy.

Don Augusto Miranda y Godoy, impulsor de la Ley Miranda

Don Augusto Miranda y Godoy, impulsor de la Ley Miranda

Surge así la Ley Miranda de 1915, que impulsa la construcción naval española en las nuevas directrices planteadas anteriormente, proyectando más de 40 buques entre cruceros, destructores, submarinos o cañoneros. Además, la Ley Miranda, permitió otro desarrollo adjunto de instalaciones auxiliares para la Armada y la industria naval española, apareciendo así las estaciones navales de La Graña en Ferrol, Marín en Pontevedra o Mahón en las Baleares. En este marco, cabe mencionar que la Ley Miranda dio pie a la creación del Arma submarina en España, gracias al impulso que supuso para la adquisición y construcción de este tipo de navíos, organizando así la nueva rama de la Marina de Guerra española.

Estos proyectos permitirían a la Armada española garantizarse un proyecto de futuro con el que asumir la política exterior surgida de la Conferencia de Algeciras de 1906. Todo lo planteado en la Ley Miranda se mantendría vigente hasta prácticamente el inicio de la Guerra Civil, sufriendo no obstante las modificaciones lógicas de los posteriores momentos históricos de la década de los 20-30 y sus nuevas circunstancias sociopolíticas y económicas, es decir, supeditada a cambios durante la Dictadura de Primo de Rivera y la 2ª República española.

Vía | ANTÓN VISCASILLAS, Jaime. El Almirante Don Augusto Miranda y Godoy. Creador del Arma submarina. Revista General de Marina, 2006, nº 10, pp. 423-431

ALPERT, Michael. La Guerra Civil española por mar. Barcelona: Crítica, 2007

RODA ALCANTUD, Cristina. La Base Naval de Levante y la Industria Naval en el contexto político, económico y social de la Región de Murcia. En: NICOLÁS MARÍN, María Encarna (coord.). Historia contemporánea de la Región de Murcia. Murcia: Universidad de Murcia-Servicio de Publicaciones, 2014

RODRIGO Y ALHARILLA, Martín. Los dividendos de la presión política: la Liga Marítima española (1899-1910). Revista de Historia económica. 2004, nº 3, pp. 707-732

Imagen | Crucero Canarias construyéndose en la SECN (Destacada), Crucero Vizcaya, Antonio Maura, Augusto Miranda

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