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La otra cara de los microcréditos

En 1983, el economista Muhammad Yunus fundó el Banco Grameen, en Bangladesh, que pone en práctica el concepto de microcrédito. Los microcréditos son pequeños préstamos concedidos a personas pobres que no pueden solicitar un préstamo en un banco tradicional. El Banco Mundial estima que existen unas 7.000 instituciones microfinancieras sirviendo a unos 16 millones de pobres en países en desarrollo. La idea es que gracias a estos préstamos, el prestatario pueda comenzar un negocio y, con los ingresos que le reporte, devolver dicho préstamo y salir gradualmente de la pobreza.

Sin embargo, y pese al boom de este sistema en las últimas dos décadas y al masivo apoyo y reconocimiento por parte de las instituciones financieras internacionales, las ONGs y la bienintencionada sociedad civil, existen numerosas voces expertas que cuestionan la eficacia de los microcréditos como herramienta para erradicar la pobreza. Defienden que, después de 35 años de microcréditos, su efecto sobre la reducción general de la pobreza no está empíricamente probado; al contrario, ni la situación económica ni social de las poblaciones donde se aplican han mejorado.

Para asegurar la devolución de los préstamos las instituciones microfinancieras, en concreto el Banco Grameen, usan un sistema de grupos de prestatarios. Se conceden los préstamos a dichos grupos en los cuales cada miembro tiene como avalista al resto de los integrantes.  Si un miembro no puede pagar los plazos el grupo entero se ve obligado a pagar sus deudas, lo que genera tensiones y conflictos entre los integrantes.

El tipo de interés anual del Banco Grameen está entre el 26 y 31 por ciento, mientras que en otras entidades puede llegar a alcanzar el 125 por ciento. Además se exige la devolución total del préstamo en menos de un año iniciándose los plazos de pago la semana siguiente a la recepción del crédito. Todo esto conlleva  a que sea muy difícil para el titular del préstamo cumplir los plazos ya que, en caso de que el negocio financiado por el microcrédito le esté reportando ingresos (una gran mayoría no sale adelante), éstos no suelen ser suficientes (sobre todo en las primeras semanas) para hacer frente a dichos plazos. Por ello se recurre en numerosas ocasiones a nuevos préstamos para poder pagar los anteriores viéndose las personas atrapadas en una red de microcréditos de la que es muy difícil salir.

Un documental de producción danesa titulado Microcréditos denuncia, a parte de lo comentado anteriormente, la presión a la que se ven sometidas muchas de las personas en situación de pobreza que recurren a los microcréditos para que cumplan los plazos de devolución. Los bancos llegan al punto de llevarse cualquier bien material propiedad de los prestatarios hasta que estos paguen los plazos. Según dicho documental sólo un 5 por ciento de los pobres del planeta recurre a la microfinanciación.

Lo que está claro es que la otra cara del microcrédito es la deuda. Mediante el mismo y su aplicación a escala global se produce un endeudamiento de las personas en situación de pobreza que recurren a él. Según las voces críticas con este sistema, los microcréditos tratan de desviar la responsabilidad que los Estados y la comunidad internacional tienen en el desarrollo social básico de los habitantes y de transferirla a los ciudadanos, haciéndolos culpables de su supervivencia. En otras palabras, existiendo el microcrédito, el que es pobre lo es porque quiere, ya que puede pedir un préstamo y salir de la pobreza.

A continuación dejo un interesantísimo documental que ahonda en todas estas cuestiones. No dejéis de verlo.

El debate está servido. Que cada uno juzgue.

http://youtu.be/mu8OUfJs9-4

Vía| Documentos TV: Microcréditos

Más información| Observatorio de la Deuda en la Globalización (PDF), Diez tesis cuestionables sobre los microcréditos (PDF), Público, El País,

En QAH| Muhammad Yunus: El banquero de los pobres, ¿En qué consiste ser emprendedor social?, Beca Fulbright, un sello de calidad, Banca ética y sostenible: Triodos Bank

Imagen| Allianz

Video| YouTube: Microcréditos. La gran farsa de Muhammad Yunus

 

 

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