Tecnología y Social Media 


La nube, el nuevo paradigma del IT (II)

Como decíamos en la primera parte del artículo, el Cloud Computing permite que las empresas puedan desplegar rápi­damente aplicaciones informáticas sin necesidad de que inviertan en su adquisición, y delegando el mantenimiento y gestión informática a la empresa proveedora del servicio, con los consiguientes ahorros de costes y mejoras en la productividad.

El Cloud Computing se conforma por tres niveles diferenciados:

 

Software como servicio (SaaS)

SaaS se encuentra en la capa más alta y ofrece el consumo de una gran variedad de aplicaciones proporcionadas por los proveedores del servicio y que se ejecutan en la infra­estructura de la nube, a través de un navegador web. La arquitectura se basas en el modelo multiocupación ya que una sola instancia del software, que corre en la infraestructura del proveedor, sirve a múltiples usuarios.

Probablemente, se trata del sis­tema más extendido entre las empresas, dado el alto rango de aplicaciones que ofrece, permitiendo que el usuario el uso de nuevo software sin necesidad de realizar una gran inversión inicial en adquisición de licencias o sistemas informáticos, instalaciones o actualizaciones de las aplicaciones en sus equipos.

 

Plataforma como servicio (PaaS)

La capa del medio,  se caracteriza por agrupar un conjunto de funcionalidades que permiten a los usuarios crear nuevas aplicaciones informáticas.

PaaS está dirigido a desarrolladores software que requieran de un entorno de trabajo colaborativo, ofreciendo un servicio que normalmente integra un entorno de desarrollo y una interfaz de programación de aplicaciones. El estableci­miento de una plataforma Cloud de este tipo para desarrollo de aplicaciones informáticas, permite, por ejemplo que varios equipos de desa­rrollo distantes geográficamente puedan trabajar en un mismo proyecto.

 

Infraestructura como servicio (IaaS)

IaaS se encuentra en la capa inferior y es un modelo de Cloud Com­puting que permite utilizar recursos informáticos hardware de un proveedor en forma de servicio, como si se tratara de servicios totalmente externalizados

Está dirigido a cualquier empresa que desee delegar la im­plantación de sus sistemas software y aplicaciones en la infra­estructura hardware de un proveedor externo, es decir hosting, o que requiera de servicios de almacenamiento externo, copias de seguridad de sus datos, cálculos complejos que requieran software de elevadas presta­ciones, etc. Así, los proveedores de servicios son los propietarios de las máquinas físicas, y las ofrecerán como servicio a los usuarios, logrando poder ampliar o reducir los recursos informáticos físicos en un periodo de tiempo muy breve. .

 

Existen tres modelos de implantación:

NUBES PÚBLICAS

Es el modelo estándar de Cloud Computing. El proveedor de servicios ofrece y gestiona su infraestructura a cualquier usuario.

El uso de nubes públicas permite ampliar fácilmente los recursos necesitados, ya que éstas suelen tener más tamaño que las nubes privadas, normalmente implantadas en una única organización. Las aplicaciones e informa­ción se almacenan en servidores externos y el servicio se ofrece a través de Internet. Los usuarios finales no conocen qué trabajos de otros clientes pueden estar corriendo en la misma infraestructura


NUBES PRIVADAS

Las nubes privadas  se caracterizan por tener desplegada  la infraestructura dentro de la propia organización. En este tipo de modelo, el propietario de la nube es él mismo que gestiona  y controla todo el despliegue de la infraestructura de la organización.

Se suelen diseñar específicamente para un usuario, proporcionando un control óptimo de la información gestionada, de su seguridad y de la calidad de servicio ofrecida, puesto que la localización de los datos coincide con la del propietario.

 

NUBES HÍBRIDAS

Las nubes híbridas combinan los modelos de nubes públicas y privadas, de manera que se aprovecha la ventaja de localización física de la información gestionada por las nubes privadas con la facilidad de ampliación de recursos de las nubes públicas.

Consisten en combinar las aplicaciones propias de la empresa con las con­sumidas a través de la nube pública, entendiéndose también como la incorporación de servicios de Cloud Computing a las aplicaciones privadas de la organización. Esto permite a una empresa mantener el control sobre las aplicaciones críticas para su negocio y aprovechar al mismo tiempo las posibilidades ofrecidas por los servicios ofertados por la nube en aquellas áreas donde resul­te más adecuado.

Cómo decía Víctor Hugo: “Hay algo más poderoso que todos los ejércitos del mundo, y eso es una idea cuyo tiempo le ha llegado”. La nube representa el siguiente paso evolutivo de las tecnologías de la información, cuyo objetivo final es reducir costos y aumentar la agilidad y la flexibilidad.

El Cloud Computing se trata de un paradigma que ofrece un enorme potencial para la optimización de servicios de TI, que cubren desde alquilar la infraestructura hardware hasta el pago por uso de aplicaciones diversas para mejorar la gestión interna de las empresas. Sin embargo existen una serie de preocupaciones relacionadas con la adopción de este modelo, sobre todo alrededor de los niveles de madurez, de seguridad y fiabilidad, renunciando al control de los activos fuera de los muros de la organización.

RELACIONADOS