Tecnología y Social Media 


La nube, el nuevo paradigma del IT (I)

¿Os habéis preguntado hacia donde se dirigen las nuevas tecnologías? En cuanto a las tecnologías de la información, el futuro encuentra uno de sus caminos en el concepto de Cloud Computing.

Se trata de un nuevo modelo, de importancia creciente en el entorno empresarial, basado en la prestación de servicios de negocio y tecnología, pagando únicamente por el uso efectuado. Permite que las empresas puedan desplegar rápi­damente aplicaciones informáticas sin necesidad de adquirirlas, sólo contratándolas como servicio. Estos servicios se proporcionan a través de la “nube de internet”, proporcionando de forma eficiente el acceso, independientemente de los sistemas físicos que utilizan o de su ubicación real, siempre y cuando se disponga de acceso a Internet.

El Cloud Computing ofrece la posibilidad de contratar a un proveedor para el despliegue de las aplica­ciones de una empresa en la nube, estableciendo un acuerdo de nivel de servicio y delegando en él la responsabilidad de mantenimiento, disponibilidad y recuperación ante fallos de las mismas. Gracias a esta tecnología se pierde la necesidad de invertir en infraestructura tecnológica, aplicaciones y personal añadido que lo gestione, con el consiguiente ahorro en costes, que ello supone.

Así, esta tecnología nos permite “alquilar” infraestructura hardware en la red, utilizar plataformas colaborativas y herramientas de desarrollo disponibles en la nube o directamente consumir aplicaciones software ofrecidas por el proveedor de servicios.

Sin embargo, como toda tecnología que se encuentra en sus inicios, Cloud Computing no está exento de controversias: la falta de acuerdos de nivel de servicio (SLA), la responsabilidad del almacenamiento de datos y su control en manos de proveedores externos, nuevos retos de seguridad derivados del cumplimiento normativo en determinados sectores productivos, etc.

En la actualidad empresas como Google, Microsoft, Amazon o Salesforce son pioneras en ofrecer servicios en la “nube”, y desde hace tiempo están trabajando para que éstos sean seguros, eficaces y en defini­tiva atractivos para las empresas. En cuanto a la implantación, las empresas chinas lideran actualmente la migración a entornos Cloud, concretamente, el 77% de las empresas chinas migrarán sus aplicaciones de negocio a la nube durante el próximo año.

Entre sus principales VENTAJAS destacan:

  • La gestión de los recursos físicos subyacentes se desplaza a los proveedores de servicios, sin sacrificar la calidad del servicio.
  • Un precio flexible en función del consumo realizado evitando además el uso fraudulento del software y la piratería.
  • Alinear mejor las necesidades del negocio con las tecnologías de la infomación, respondiendo de forma flexible y adaptativa, a través de los picos y las depresiones económicas.
  • El Cloud Computing hace que no sea ne­cesario instalar aplicaciones informáticas en los sistemas de la organización, sino que éstas se ejecutarán en la nube a través de Internet
  • Las infraestructuras de “Cloud Computing” proporcionan una recuperación de desastres completa y reducción al mínimo de los tiempos de inactividad.
  • Reducción de tiempo de espera de implantación y de inversión de dinero antes de que un usuario inicie sesión en su nueva solución.

Por otro lado podemos citar algunos de sus INCONVENIENTES:

  •  La información de la empresa debe recorrer diferentes nodos para llegar a su destino, cada uno de ellos ( y sus canales) son un foco de de alta vulnerabilidad para la sustracción o robo de información.
  • Pérdida del grado de control sobre la información que se almacena.
  • La disponibilidad de las aplicaciones está sujeta a la disponibilidad de acceso a internet.
  • Los datos “sensibles” del negocio no residen en las instalaciones de las empresas por lo que podría generar un contexto.
  • A medida que más usuarios empiecen a compartir la infraestructura de la nube, la sobrecarga en los servidores de los proveedores aumentará, si la empresa no posee un esquema de crecimiento óptimo puede llevar a degradaciones en el servicio.
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