Historia 


La noche más triste de Hernán Cortés

La historia de los conquistadores que subyugaron a las tribus del continente americano (desde principios del siglo XVI) está llena de controversias y discrepancias en torno a la denominada “Leyenda negra”, pero centrémonos en la figura de uno de esos primeros personajes: Hernán Cortés (1485-1547). Este hidalgo extremeño (Badajoz) será recordado por la historiografía castellana y posteriormente española por ser el conquistador del gran Imperio Mexica-Azteca, aunque muy a su pesar, también dejará para la posteridad la noche más triste que jamás vivió la Corona de Castilla.
Desde el “primer viaje” al nuevo Mundo por parte de Cristóbal Colón (1492) se abrió un filón de posibilidades de nuevas tierras y riquezas para Castilla, dando lugar a las primeras expediciones de conquista propiamente dichas.

Retrato de Hernán Cortes. Libro de América de R. Cronau; editado en el sigloXIX

Retrato de Hernán Cortes. Libro de América de R. Cronau; editado en el sigloXIX

Hernán Cortés recibiría una buena educación por su condición de noble, aunque su afán aventurero y soldadesco lo guiarían desde su juventud intentando fallidamente partir hacia las Indias, así como participar en las campañas del gran capitán Gonzalo Fernández de Córdoba en Italia. Con 26 años le llegaría la oportunidad que esperaba, al participar en la expedición de conquista de Cuba, dirigida por el Gobernador Diego de Velázquez. Su mala relación con el Gobernador lo llevaría a finales de 1518 a partir hacia la península del Yucatán antes de ser oficialmente cesado de su cargo. Allí funda Veracruz y conquista algunas otras zonas próximas. Así pues, tras algunos intentos de oposición por parte de algunas pequeñas tribus cercanas, finalmente Cortés se alía con los tlaxcaltecas, enemigos de los aztecas, y por los cuales conoce este gran imperio “construido sobre cimientos de oro”, o eso pensaba. Cortés marchará hacia el interior para descubrir con sus propios ojos dichas maravillas, respaldado por unos 450 hombres y más de 2000 aliados indígenas. Junto a él estará Malinche (Doña Marina), una indígena conocedora de la lengua de los aztecas, botín de Guerra tras la victoria en Centla, en las costas de Tabasco.
A pesar de que no había firmado ninguna capitulación real para iniciar la expedición, ni había recibido órdenes de Diego de Velázquez, para muchos pudo verse como una traición a la Corona, pero Cortés era partidario de arriesgarlo todo y para eso se rodeó de sus más fieles partidarios. Tras avanzar y conquistar Cholula, Hernán Cortés llegaría a las puertas de Tenochtitlán, contando ahora en su ejército con unos 8000 indios.

Encuentro entre Moctezuma II y Cortés; entre ellos se encuentra Malinche. Mural del palacio de Gobierno de Tlaxcala (México)

Encuentro entre Moctezuma II y Cortés; entre ellos se encuentra Malinche. Mural del palacio de Gobierno de Tlaxcala (México)

El 8 de Noviembre de 1519 Hernán Cortés y Moctezuma II se reúnen, ofreciendo el emperador azteca una residencia Palacial para Cortés y sus hombres. Seis días después y tras recibir noticias de que un grupo mexica ha matado a unos “españoles” en retaguardia, los conquistadores retienen a Moctezuma en su propia residencia. Los aztecas indignados comienzan a plantearse el poder del emperador ya que ha sido retenido por los extranjeros venidos de occidente. Esta situación se mantendrá hasta mayo de 1520.
A todo esto, Cortés, avisado de la llegada de tropas a Veracruz enviadas por el gobernador de Cuba para detenerle y juzgarlo por desobediencia, dejará a su lugarteniente Pedro de Alvarado al frente de la situación, mientras él marchará a enfrentarse a sus perseguidores. Antes de enfrentarse a Pánfilo de Narváez y sus hombres, enviará emisarios para sobornar con parte del botín mexica a sus principales capitanes. Tras una escaramuza vencerá a los que querían hacerlo preso, engordando sus tropas con gran parte del ejército de Narváez.
A finales de mayo y tras la conducta de Alvarado y sus hombres que acabaron con la vida de varios miembros de la élite mexica en una de sus festividades, se produce un alzamiento de la población en contra de los españoles. Hernán Cortés regresa el 24 de junio y consigue entrar a la ciudad pero la tensión es tanta que acaban siendo acorralados. Un fatal accidente acabará con la vida de Moctezuma cuando este sale para aliviar las tensiones y recibe varias pedradas de los habitantes de la ciudad, una de ellas en la cabeza; para la mayoría de los aztecas Moctezuma ya no tenía credibilidad ya que había sido “pervertido” por los extranjeros. La noche del 30 de junio al 1 de julio de 1520 ordena la evacuación de la ciudad al verse imposibilitado de controlar la situación.

Retirada y evacuación de Tenochtitlán por los hombres de Cortés. Representación de la batalla.

Retirada y evacuación de Tenochtitlán por los hombres de Cortés. Representación de la batalla.

Según las crónicas de la época fue una noche lluviosa y oscura. Los hombres de Cortés marcharon hasta la media noche bajo la consigna de silencio. Parece ser que una anciana que había ido a por agua fue la que dio la alarma y rápidamente los conquistadores fueron rodeados por guerreros a canoa y a pie, cortándoles todas las vías de acceso. Estaban atrapados y la lucha fue terrible. Los españoles intentaban escapar cargados de riquezas pero la gran mayoría perecieron, irónicamente como consecuencia del sobrepeso de oro y joyas. La suerte y la valentía de los soldados castellanos también influirían. Unos 600 castellanos y más de 1000 aliados indios caerían en está emboscada. El 90% del tesoro de Moctezuma se perdió en el lago que rodeaba la ciudad de Tenochtitlán, durante la noche triste de Cortés, así como toda su artillería, algunos caballos y prácticamente todo el ejército. Hernán Cortés y algunos de sus hombres consiguieron escapar y reorganizarse en Otumba, donde resistieron y pusieron en fuga a los mexicas atacantes. Cortés se dispondrá a recuperar el control de Tenochtitlán y de todo el botín perdido en la fallida huida.
Después de pedir refuerzos de Cuba (Hombres, armas, caballos, etc.…) y de restablecer las alianzas con los indios enemigos de los aztecas, partirá de nuevo a la conquista de la capital del imperio Mexica. Utilizando técnicas de terror, Cortés pondrá sitio a Tenochtitlan el 26 de mayo de 1521, tomando el 13 de julio finalmente la ciudad.

Cortés llora la derrota bajo la sombra del que se conocerá como árbol de la noche triste.

Cortés llora la derrota bajo la sombra del que se conocerá como árbol de la noche triste.

Aunque Hernán Cortés será protagonista en varias expediciones posteriores, entre ellas a California, todos lo recordarán por la conquista del imperio Azteca. La toma de Tenochtitlán no hará rico a todos por igual, perdiéndose muchas vidas en el intento, muchos tesoros en la disputa, y muchos trazos de realidad en la historia. Aunque allí, en la noche más triste, del más famoso de los conquistadores castellanos hubo un árbol, testigo mudo de la historia, el cual lo presenció todo.

Vía| Antonio Espino López, “La conquista de América, una revisión crítica.” Ed.RBA 2013.

Más Información| H.Kinder y W. Hilgemann, “Atlas histórico mundial vol.I.” Ed Akal 2006

Imágenes| Retrato de Hernán Cortés; encuentro entre Cortés y Moctezuma; evacuación y batalla de Tenochtitlán; árbol de la noche triste

En QAH|¿El falso Cortés?

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