Derecho Penal, Jurídico 


La negociación en el proceso penal

Estamos acostumbrados a ver en series y películas de abogados cómo el arte de la negociación y la persuasión debe ser dominado por cualquier profesional del Derecho que se precie, pareciendo que incluso que por encima de los conocimientos legales del abogado debe ubicarse su capacidad para convencer. En la ficción jurídica, ocupa una posición de especial preeminencia el momento en el que el abogado defensor negocia con el Fiscal para evitar que su cliente vaya a la cárcel o para procurarle cuantiosas sumas de dinero, pero, ¿son estas situaciones pura ficción? ¿existe en el ordenamiento jurídico español lugar para la negociación? ¿pueden los abogados defensores negociar penas y exención de penas con los fiscales?

Principio de oportunidadUno de los principios inspiradores del proceso penal español es el principio de oportunidad. Según este principio, el deber estatal de imponer penas o ius puniendi no ha de ser cumplido siempre y en cuanto concurran sus presupuestos, sino que queda condicionado al poder atribuido al Ministerio Fiscal para disponer, bajo las condiciones que la propia ley establezca, del ejercicio y del modo de ejercicio de la acción penal, con independencia de que exista un hecho de apariencia punible y un posible autor del mismo.

El principio de oportunidad se contrapone al principio de legalidad y a su correlato de igualdad ante la ley que el artículo 14 de la Constitución expresamente consagra. La posibilidad de renunciar al estricto ejercicio de la acción penal o de condicionar o mediatizar su uso parece pugnar decididamente con postulados legales como el recogido en el artículo 100 de la LECRIM, por otra parte, si la ley es igual para todos resulta difícilmente admisible que en igualdad de condiciones la norma penal pueda aplicarse de forma distinta en atención a fines o propósitos ajenos a la norma misma.

Sin embargo, en los modernos ordenamientos penales, la superación de la concepción de legalidad como mera aplicación automática de la Ley ha permitido la valoración de otros principios no menos importantes, tales como la utilidad pública y el interés social que constituyen la verdadera razón de ser del principio de oportunidad y por tanto, de la posibilidad de negociar reducciones, suspensiones o sustituciones de penas con el Fiscal.

La aplicación del principio de oportunidad y la apertura a posibilidades de negociación en el ámbito penal podemos encontrarla en numerosos países de nuestro entorno. En Alemania, la escasa lesión social producida por el delito y la falta de interés en la persecución penal pueden motivar la sustitución de la pena privativa de libertad en principio imponible por la de multa, e incluso y, en determinadas condiciones, el sobreseimiento de la causa. En países como Inglaterra, Bélgica o Noruega se regulan diversos sistemas de transacción, condicionada siempre a la conformidad del imputado, cuyo fundamento común es el estímulo a la pronta reparación de la víctima.

Negociación penalCon el fin de evitar en lo posible los efectos criminógenos de las penas cortas privativas de libertad responden instituciones como el “plea bargainning” norteamericano o el “pattegiamento” italiano, en las que se contempla asimismo, y bajo diversas condiciones, tanto la posibilidad de sobreseer la causa como la sustitución de la pena privativa de libertad por otras de carácter alternativo.

Por su parte, nuestro Derecho Positivo no consagra expresamente el principio de oportunidad pero en la práctica judicial ordinaria es frecuente el recurso al “consenso” como medio de dilucidar, sin necesidad de celebración de juicio oral y tomando como base las diversas modalidades de conformidad recogidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal en el ámbito del procedimiento abreviado, soluciones negociadas que irán precedidas necesariamente de conversaciones o negociaciones entre el Ministerio Fiscal y la defensa.

Instituciones como la conformidad sirven para mitigar el rigor de la aplicación del Derecho Penal para supuestos en los que la infracción penal cometida no merece una sanción tan grave como la que prevé el Código Penal, teniendo en cuenta también las circunstancias personales del autor y de la víctima. El 1principio de oportunidad o posibilidad de negociación en el proceso penal suponen una válvula de escape a la aplicación severa y estricta del Derecho Penal para evitar generar situaciones más gravosas que las que se pretenden solucionar mediante su aplicación.

Así pues, en España con menos luces y espectáculo que el que nos enseñan en las películas norteamericanas, los abogados y los fiscales también tenemos nuestros breves momentos de negociación de las penas. Me permito el lujo en este artículo de recomendar la película “Un ciudadano ejemplar” en la que se realiza una crítica al sistema judicial norteamericano, así como a la posibilidad de negociación de las penas entre abogados y fiscales, para que podamos comparar la cara y la cruz del principio de oportunidad en el proceso penal.

 

Vía| Noticias Jurídicas: Breves reflexiones sobre la justicia penal negociada en el Derecho Español y comparado.

Más información| Un ciudadano ejemplar

Imagen| Negociación, esposas

En QAH| Las conformidades en el proceso penal (I), las conformidades en el proceso penal (II)

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