Historia 


La “naturaleza” del indígena americano. Controversia de Valladolid (II)

 Tal y como vimos en el anterior capítulo de este pequeño repaso sobre la naturaleza del indígena americano, nos encontramos ante una situación en la que se produjo un debate sobre la naturaleza del indio. En esta ocasión vamos a hablar sobre la importante figura de Bartolomé de Las Casas.

Un paso importante que se dio en pos de la concepción humana del indio lo encontramos en la bula papal emitida en 1537 por el Papa Paulo III (Sublimus Deus). Mediante la misma, el papado se postuló en favor de la naturaleza humana del indio considerándoles veros homines así como válidos para la fe, y de esta forma se defendía la evangelización. Además de esto, en dicha bula se rechaza tratar a los indígenas como esclavos o quitarles sus propiedades. No hay que entender esto como que la Iglesia pugnaba por la igualdad de todos los hombres, sino más bien como que supo darse cuenta de que, dada la crisis que estaba viviendo el Cristianismo en Europa, el descubrimiento del Nuevo Mundo junto con sus nuevos habitantes (los indios), suponía una gran oportunidad para poder propagar la palabra de Dios.

Todas las reflexiones del padre Vitoria fueron formuladas en la Universidad de Salamanca en 1539 y tuvieron gran influencia en Las Nuevas Leyes de Indias promulgadas en 1542, por las que se intentó mejorar la condición del indígena, aunque en muchos aspectos no lo consiguieron. A pesar de la bula papal ya mencionada y la promulgación de Las Nuevas Leyes de Indias el debate sobre la naturaleza del indio siguió vivo, y su momento álgido se dio entre 1551 y 1552 en la conocida como “Controversia de Valladolid”, donde se enfrentaron las posturas de Bartolomé de Las Casas y Ginés de Sepúlveda. Con este acontecimiento considero que es importante detenerse un poco, ya que a pesar de ser un acontecimiento muy estudiado y conocido por todos, fue clave para conocer la postura tomada por la Corona en relación con el trato al indio.

Hay que decir que tras los diversos acontecimientos que hemos ido comentando, las noticias que fueron llegando a la Corona sobre el trato a los indios en tierras americanas no eran muy buenas. De esta forma, la preocupación por las noticias que llegaban de América hizo que Carlos V interrumpiese la Conquista en 1549, y recomendó que una junta de expertos examinase la cuestión sobre como debía desenvolverse el desarrollo de la misma. La junta se convocó un año después, concretamente el 15 de agosto de 1550 en Valladolid, con un tribunal compuesto por juristas y teólogos de gran prestigio, y entre dos opositores: Bartolomé de Las Casas y Ginés de Sepúlveda. En estos dos personajes se ven reflejadas las dos posturas opuestas en la justificación de la Conquista y, además de esto, podemos observar sus concepciones antagónicas en lo que a la naturaleza del indio se refiere.

Bartolomé de las Casas

Bartolomé de las Casas

Comenzaremos hablando del padre dominico Bartolomé de Las Casas, del cual ríos de tinta han corrido, por lo que intentaremos ser breves. Sin entrar demasiado en la vida de nuestro personaje, es necesario saber que nos encontramos ante un fraile de la orden de los dominicos, el cual pasó importantes partes de su vida en América, llegando a ser nombrado obispo de Chiapas en 1543. Pero si por algo es conocido Las Casas fue por su defensa de los indios, como demuestra el hecho de que fuera nombrado “Protector de los indios” por el cardenal Cisneros. Entrando en lo que a nosotros nos ocupa, es decir su pensamiento a cerca de los indios, Las Casas retrataba a indios y españoles de forma muy diferente: consideraba a los primeros “gentes sin maldad, sin rencores y sin odios, pacíficos, sin deseos de venganza, mientras que los españoles eran calificados como seres crueles, hambrientos de lucha y de muerte, en busca del oro, su única ansia y afán”.

Como podemos observar con las pocas líneas escritas sobre Las Casas, no eran nada favorables a la Conquista de América por parte de Castilla, lo cual fue aprovechado por las potencias europeas enemigas, que se ocuparon de que las obras de nuestro personaje fueran difuminadas por todos los rincones de Europa. Sin desmerecer en absoluto el pensamiento del padre Las Casas, esta podría ser una de las razones de la enorme fama que tuvo nuestro personaje. La razón de la difusión de sus obras por parte del resto de potencias europeas era muy sencilla, ya que no buscaban mas que desprestigiar a la Corona y su empresa en el Nuevo Mundo, y de esta forma que perdiese el monopolio del que disfrutaba en cuanto las riquezas americanas se refiere.1

Por otro lado y con unas ideas muy diferentes a las de Las Casas, tenemos a Juan Ginés de Sepúlveda, el cual es el principal defensor del derecho de conquista e imperialismo español, como demuestra en su obra Democrates Primus, donde defiende la “guerra justa”, que debe seguir ciertas reglas para poder compatibilizarse con los principios del Cristianismo. Al contrario de lo ocurre con Bartolomé de Las Casas, que defendía la ilegitimidad de la conquista de América por parte de Castilla, además de afirmar que la única razón legítima para la presencia europea en América era la evangelización de sus pobladores, Sepúlveda legitimó la conquista, y argumentó en las siguientes razones: por un lado los indios eran menos cultos y civilizados que los españoles, además de eso Sepúlveda se argumentaba en el hecho de que los indios cometían pecados contra la Naturaleza (sacrificios humanos, idolatrías…) y por último, los cristianos tenían la obligación de predicar el evangelio, incluso a través de la fuerza sino era posible a través de otros medios. Como podemos observar, esto va totalmente en contra de lo defendido por Las Casas, que afirmaba que la evangelización la debían hacer los misioneros mediante el acercamiento pacífico a los indios, y nunca debía hacerse mediante medios violentos.La controversia de Valladolid (obra de teatro)

Con estas ideas completamente antagónicas se enfrentaron estos dos personajes en Valladolid en 1550. El debate consistió en la argumentación de Sepúlveda y la contrargumentación de Las Casas sobre la justicia o injusticia de la guerra contra los indios, como cuestión de derecho, y sobre si los indios se encontraban en un estado de inferioridad y barbarie tal que se justificaba por el Derecho Natural la guerra para liberarlos de tal situación, como cuestión de hecho.

Dadas las características de este breve repaso por los acontecimientos no nos podemos detener en exceso en lo acontecido en el debate, pero sí que considero apropiado exponer las siguientes conclusiones del mismo. Al final el resultado del debate es dudoso, ya que los teólogos del tribunal apoyaron a Las Casas y lo ilícito de la Conquista, y los juristas hicieron lo propio con Sepúlveda. Pero a pesar de este resultado difuso, es importante decir que este debate condujo a la consideración de los indios como personas dotadas de racionalidad, y por lo tanto de naturaleza humana.

Por último y dejando la teoría a un lado, es necesario decir que tras la Controversia de Valladolid, finalizada en 1551, el monarca Carlos V continuó con la empresa de la Conquista que había detenido en 1549. Quizá lo más importante de este debate no fueron sus conclusiones o que postura se impuso sobre la otra. Lo más importante de esta polémica es sin duda que produjo. La cuestión de la legitimidad de la conquista de las Indias representó la primera vez en la que una monarquía en expansión, como era el caso de la castellana, se planteó estas cuestiones. Por esta razón el debate sobre la legitimidad de la presencia española en América y de la naturaleza humana del indio fue una discusión clave para entender la mentalidad de las personas del siglo XVI. A su vez, mediante el avance en las posturas expuestas podemos observar que nos encontramos en un momento de importantes cambios en la mentalidad de la sociedad, ya que a pesar de que estos grandes debates probablemente no penetraran en el grueso de la población, sí que marcaron la actuación de la Monarquía, y a su vez condicionaron los acontecimientos que se produjeron posteriormente.

Vía| MOLINA MARTÍNEZ, Miguel: La Leyenda Negra, Madrid, 1991.

BEUCHOT, Mauricio: Bartolomé de Las Casas, el humanismo indígena y los derechos humanoswww.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/hisder/cont/6/est/est3.pdf

Imagen| Bartolomé de las Casas, La controversia de Valladolid

En QAH| La “naturaleza” del indígena americano (I)

 

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