Historia 


La muerte en el Egipto Faraónico (II): El proceso de momificación

Momia de Seti I (1279 aC.)

Momia de Seti I (1279 aC.)

Los egipcios crearon un pensamiento bastante optimista acerca de la muerte; lo entendían como una continuidad de la vida plena y perfecta. En el anterior artículo vimos, de forma escueta, todo lo relacionado con el mundo de estas creencias. Sin embargo, en los comienzo de la religión egipcia, el acceso a la vida eterna no estaba garantizado a todos, había que ganárselo. Es más, sólo Faraón tenía ese derecho.

El acceso al Más Allá se conseguía mediante la aplicación de unos rituales que, al principio sólo practicaba el Faraón, y que a medida que avanzó el tiempo se extendió a la nobleza, ya que cada vez había más personas que podían costearse su entierro. El primero de estos rituales es el de la preservación o conservación del cuerpo, porque si la carne se corrompe no sirve como soporte para el alma. Este proceso es conocido como embalsamamiento o momificación, y existían profesionales que se dedicaban exclusivamente a ello. Probablemente las momias sean unos de los productos más conocidos de la cultura del antiguo Egipto, y su existencia estaba unida a la creencia de los egipcios en una vida tras la muerte.

Fueron varios los autores clásicos que, como el historiador griego Heródoto, describieron cómo se preparaba una momia.  Sabemos que la perfección de esta técnica costó milenios; hay que esperar al Imperio Nuevo para que de buenos resultados. ( por eso que hay tan pocas momias pertenecientes al Imperio Antiguo). No es sólo un trabajo, sino que también es un ritual religioso, como una liturgia. Por ello es importante el trabajo técnico, pero también los rituales y cantos que realizaba un sacerdote.

La conservación del cuerpo resultaba esencial para asegurar la vida eterna, por lo que se realizaban muchos esfuerzos para evitar su deterioro. En los comienzos de la historia egipcia, en torno al 3000 a.C., los cadáveres se solían envolver en lino y se colocaban en una postura encogida directamente en la tierra o en un ataúd. El siguiente periodo, el Imperio Antiguo (2700 aC.-2200aC), fue una época de experimentación y desarrollo en la técnica de la momificación: Se han encontrado casos en los que el lino que envolvía el cuerpo se cubría con yeso, y todo el cuerpo se moldeaba como si se tratara de una escultura. Y en otras ocasiones, se extraía la carne del cuerpo y sólo se envolvían los huesos en lino. Sin embargo, con el tiempo se llegó a la conclusión de que el factor crucial consistía en eliminar todo el líquido del cuerpo. Hacia el 2500 aC, miembros de la corte real empezaron a sacar las vísceras a los cadáveres, pues, al ser las partes más blandas, eran las que se descomponían antes.  Las vísceras se colocaban en vasijas especiales, que hoy se conocen como vasos canopos, y en muchos casos se envolvían en lino y se trataban como momias en miniatura.

Vasos canopos

Vasos canopos

En el Imperio Nuevo (1550-1070aC) y en el Tercer Periodo Intermedio (1070-664aC) se perfeccionó el procedimiento de conservación de un cuerpo. Según Heródoto y algunas fuentes egipcias, en los tratamientos más caros, el cuerpo se estiraba en natrón –una sal natural de carácter absorbente – durante setenta días. El cerebro, que en esa época no se consideraba importante, se extraía por la nariz con una larga herramienta de metal y se desechaba. El corazón se envolvía en lino y se colocaba de nuevo en el cuerpo, mientras que las otras vísceras se introducían en los vasos canopos sagrados. Eran un total de cuatro vasos, que representaban a unas divinidades llamadas Hijos de Horus, y quienes protegían su contenido de la destrucción. Las divinidades representadas eran:

  • Amset/Imsety: vasija con tapa en forma de cabeza humana, donde se guardaba el hígado.
  • Hapy: vasija con tapa en forma de cabeza de papión (babuino), donde se depositaban los pulmones.
  • Kebeshenuef: vasija con tapa en forma de cabeza de halcón, que contenía los intestinos.
  • Duamutef: vasija con tapa en forma de chacal, con el estómago del difunto.
Momias de gato

Momias de gato

La momia se untaba con diferentes ungüentos, se envolvía en varias capas de lino y se colocaba en un ataúd, o incluso en un conjunto de dos o tres ataúdes. La cabeza se cubría con una máscara que mostraba la imagen idealizada del difunto y que, en algunos casos, contenía inscripciones con hechizos especiales como protección. El cuerpo se adornaba con joyas, algunas de las cuales ya habían sido llevabas por el difunto en vida, mientras que otras se creaban especialmente como ajuar funerario.

El escarabeo, un amuleto en forma de escarabajo con a inscripción de un hechizo especial, se colocaba junto al corazón. En el Tercer Periodo Intermedio, algunas partes del cuerpo se llenaban incluso con bolsas de arena, lo que daba al cadáver el aspecto de una persona viva. Otras momias, en cambio, se pintaban para que diesen esa misma sensación.

También abundan las momias de animales. A veces se momificaban animales de compañía, aunque también eran momificados el sagrado toro Apis de Ptah y Mnevis de Ra. Entre el Periodo Tardío y el Imperio Romano (665 aC-395 dC.), se embalsamaron millones de aves y animales sagrados de ciertas divinidades, y a menudo se mataban para este propósito y después se colocaban como ofrendas en catacumbas situadas junto a los templos.

 

 

Vía| Kemp, Barry J., Ancient Egypt: Anatomy of a Civilization. Routledge: Londres y Nueva York, 2006

Más Información| Naturalmente Ciencias

Imágenes| Seti I; Vasos ; Gatos

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