Historia 


La muerte de Sacco y Vanzetti: La represión de los radicalismos en Estados Unidos en los años 20

Sacco y Vanzetti.

Sacco y Vanzetti.

El 23 de agosto de 1927, el Estado de Massachusetts electrocutaba a los anarquistas italianos  Nicola Sacco y  Bartolemeo Vanzetti en medio de enormes protestas nacionales e internacionales. Su ajusticiamiento y la falta de garantías legales que rodearon al juicio nos permiten hacer una breve reseña sobre cómo se vivía en los Estados Unidos de los años 20 la lucha contra la “Amenaza Roja”.

La historia comienza el 15 de abril de 1920 cuando el encargado de pagar la nómina de una fabrica de calzado fue asesinado, junto a su escolta, durante un robo; tres semanas después, Sacco y Vanzetti fueron detenidos acusados de participar en el crimen, decisión en la que tuvo mucho peso su condición de inmigrantes italianos y sobre todo, de anarquistas. Tampoco ayudaría que en el momento de su detención ambos estuvieran armados. Esta detención se produjo como resultado de otra detención por parte de las autoridades, en este caso ilegal, del anarquista Andrea Salcedo en marzo de 1920; tras seis semanas de tortura y encarcelamiento, las autoridades consiguieron una confesión que inculpara a Sacco y a Vanzetti en el crimen. Salcedo se suicidaría posteriormente.

Los hechos relatados tomaron la dirección que tomaron porque en Estados Unidos había un contexto propicio. En primer lugar debemos tener en cuenta que existía un ambiente de conflictividad social obrera (común en todas partes del mundo por estas fechas) en el que los anarquistas tenían un protagonismo especial, pues llevaban la lucha obrera al terreno de la violencia. En segundo lugar hay que señalar la fobia anti-anarquista de las autoridades estadounidenses y su cuestionable forma de combatirlo; es importante señalar en este punto que en el año 1901 el presidente McKinley fue asesinado por un anarquista, y que este hecho determinó una percepción absolutamente hostil del anarquismo. En tercer lugar, debemos destacar que por la procedencia de la mayoría de los militantes anarquistas, inmigrantes del sur y el este de Europa en gran medida, se estableció una asociación falaz entre ambas condiciones que se tradujo en una legislación de gran dureza frente a los inmigrantes. Su manifestación más clara es conocida como el “delirio de la deportación” que se diseñó como una estrategia de fuerza contra las acciones anarquistas en la que se llegaron a tramitar hasta 3000 expedientes de deportación, de los cuales unos 800 acabaron en expulsión del país. Una observación de los perfiles de las personas deportadas nos revela que en su mayoría ninguna había cometido mayor crimen que ser de ideología anarquista.

Así pues la ejecución de Sacco y Vanzetti no fue más que el corolario de un contexto de fuerte represión frente el radicalismo y por derivación contra los extranjeros. Lo cierto es que en el caso de los dos anarquistas italianos existen dos variables fundamentales que le dan complejidad al asunto: en primer lugar debemos tener en cuenta que ambos entendían el anarquismo como un ejercicio violento y defendían el uso de la fuerza como una herramienta revolucionaria, es más, existe evidencia de que ambos participaron en la oleada de atentados con paquete bomba que se vivió en 1919 en paralelo al “delirio de la deportación”. En segundo lugar, y centrándonos en el caso que los llevó a la silla eléctrica, debemos partir de la premisa que el juicio se realizó en un ambiente de grandes prejuicios del jurado frente a los acusados y que, en general, no se respetaron sus derechos fundamentales, puesto que ya estaban condenados antes de ser juzgados.

A día de hoy, no existen pruebas para probar ni su culpabilidad ni su inocencia con seguridad. 

Vía| Historia de Estados Unidos (1776-1945). Aurora Bosch, Editorial Crítica, Barcelona.
Imagen| Sacco y Vanzetti

RELACIONADOS