Historia 


La mayor tragedia naval de la historia (y la menos conocida)

titanic

Imagen del Titanic, hundido entre el 14 y el 15 de abril de 1912

Probablemente si se nos preguntara cuál ha sido la peor tragedia naval de la Historia la mayoría responderíamos que el Titanic, aquel lujoso transatlántico que en la noche del 14 al 15 de abril de 1912 se hundió en su viaje inaugural hasta Nueva York. En aquella desgraciada madrugada murieron 1.514 personas de las más de 2.200 que habían embarcado sólo cuatro días antes desde el puerto británico de Southampton por culpa del choque contra un iceberg. La falta de botes salvavidas agravó el dramático hundimiento del que en su momento era considerado como el mayor barco del mundo. Pero no, la del Titanic no es la mayor tragedia naval de la historia.

Tampoco lo es la del Lusitana, que supuso uno de los más dramáticos episodios de la I Guerra Mundial. Este embarcación fue atacada por un submarino alemán el 7 de mayo de 1915 y se hundió, provocando la muerte de 1.198 personas. Fue una espantosa tragedia que, además, sirvió para cambiar en buena medida la opinión pública de varios países como Estados Unidos, lo que en parte contribuyó a la entrada en la contienda bélica de este país. Los pasajeros eran personas civiles, no militares, por lo que la embarcación no era considera como objetivo militar en la guerra, pero aun así Alemania decidió atacarlo. Occidente clamó contra el capitán del submarino germano, Schwieger, que fue tildado de criminal de guerra.

Otra tragedia menos conocida que las del Titanic y el Lusitana ostenta sin embargo el macabro título de mayor tragedia naval de la historia. Se trata de la embarcación alemana Wilhelm Gustloff, que se hundió cuando llevaba entre 8.000 y 10.000 pasajeros a bordo tras ser atacada en enero de 1945 por un submarino soviético. Este barco fue inaugurado en 1938 como el mayor trasatlántico de pasajeros del mundo. Era un barco crucero de la organización nazi Kraft durch Fteude (La fuerza gracias a la alegría), que era la que se dedicaba al tiempo libre (ese afán irrefrenable de las dictaduras por controlar todos los ámbitos de la vida). Era una embarcación lujosa que contaba incluso con cine y una piscina cubierta, algo poco frecuente en la época.

El Willhelm Gustloff fue atacado y se hundió en 1945 cuando llevaba a más de 8.000 personas a bordo

El Willhelm Gustloff fue atacado y se hundió en 1945 cuando llevaba a más de 8.000 personas a bordo

Sin embargo, duró poco tiempo cumpliendo la función de ser un ostentoso crucero para las élites de la Alemania nazi. La II Guerra Mundial llevó al Ejército de Hitler a emplear el Wilhelm Gustloff como embarcación de guerra. En septiembre de 1939 empezó a servir para trasladar a los heridos de la Marina alemana. Más tarde, a partir de finales de 1940, se llevó a la ciudad prusiana de Danzig, donde se alojaron soldados del Ejército nazi. Las tropas de Hitler sucumbieron ante el Ejército rojo en el frente oriental, lo que provocó que soldados y civiles buscaran de forma desesperada un medio de fuga. Y aquí es donde comienza a vislumbrarse la tragedia del Gustloff.

En esa huida, los ciudadanos acudieron precisamente a la ciudad de Danzig, pues sólo quedaba la opción de escapar a través del Báltico, congelado en algunos tramos en aquel frío invierno de 1945. No existen registros oficiales de las personas que llegaron a embarcarse en el antiguo crucero de lujo, porque llegado un momento se dejó de anotar. Sí se sabe que estaba diseñado para acoger a 1.465 ociosos turistas y que aquel 30 de enero de 1945 por la mañana había al menos 8.000 personas a bordo. Hay quien afirma incluso que esa cifra podría alcanzar las 10.000. Sobre todo, mujeres, niños y heridos de guerra. Junto a los civiles, unos 1.000 cadetes de la Marina alemana. Aunque la embarcación estuvo escoltada por el torpedero Lowey y el caza T1, que después abandono esta misión, fue imposible detectar al submarino soviético S-13, que ese mismo día por la tarde, a eso de las 21 horas, disparó cuatro torpedos contra la embarcación. Aunque uno se atascó y tuvo que ser desactivado con rapidez, los efectos fueron devastadores. 

El capitán de ese submarino ruso era Alexander Ivanovich Marinesko, quien llevaba semanas en el Báltico buscando un ataque a las fuerzas nazis que le permitiera escapar de un proceso militar por falta de disciplina que pesaba sobre él. Pero no salió como él esperada. Marinesko hundió el Gustloff y poco después también el Steuben, otro crucero alemán donde huían más de 4.000 personas. Esperaba ser recibido como un héroe, pero los mandos del Ejército Rojo decidieron silenciar estos ataques, para evitar así ser acusados de crímenes de guerra. Sólo en 1990, cerca de tres décadas después de su muerte, la Unión Soviética reconoció a este capitán como héroe de la URSS. No se sabe a ciencia cierta cuántas personas murieron. Los supervivientes fueron sólo 1.239 personas y se estimaba que a bordo viajaban más de 8.000, por lo que es, con diferencia, la mayor tragedia naval de la historia. Y sí, una de las menos conocidas.

 

Vía|Historiaybiografias.com 

Más información| Cienciahistorica.com

Imágenes| BBC Mariantristan.wordpress.com

En QAH| El Centenario de una Tragedia: El Hundimiento del Titanic

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