Coaching y Desarrollo Personal, Reflexiones 


La más extraña sorpresa

Dejémonos sorprender para entender

Cuando somos niños y empezamos a identificar cosas, lo primero que nos sorprende es la mano de nuestra madre cuando nos hace una caricia, los juguetes coloridos y ruidosos que nos acercan, los rostros sonrientes que nos observan.

Al crecer, nos comienzan a sorprender los muebles de la casa, los árboles que vemos cuando nos llevan a pasear, los pájaros que pasan por la ventana de nuestra habitación, el tren y su bocina…

Luego nos extrañan los libros repletos de símbolos que cuentan historias y los lápices o lapiceras que vemos usar a nuestros padres para garabatear sobre pulcros papeles blancos…

Y, como bien dice Ortega y Gasset, es entonces, cuando nos sorprendemos y nos extrañamos, que comenzamos a entender.

La pregunta es… ¿a entender qué?

Podríamos decir que el mundo, la naturaleza, la cultura en la que vivimos y crecemos, puesto que por naturaleza el hombre busca aprender comprender aquello que le llama la atención. Sin embargo, a medida que nos hacemos  más y más grandes, comenzamos a dejar de sorprendernos de lo que vemos, escuchamos, olemos, tocamos y probamos.

Lo verdaderamente importante: la vida

Creemos, o nos hacemos creer, que ya entendimos todo sobre el mundo y sobre nosotros mismos y lo único que nos queda por comprender son los problemas que nos impone el “qué dirán”. Problemas que escapan a nuestro control y nos distraen de lo verdaderamente importante: la vida.

Porque es el misterio más grande, el que nunca terminamos de entender, porque nunca nos deja de sorprender.

Esto no significa que la vida sea difícil de descifrar. Al contrario, cada vez que nos sorprende nos deja una lección, una explicación de algo que no entendíamos. Significa que, como la vida es infinita y única en cada caso y circunstancia, nunca se le acaban las enseñanzas.

Hoy me gustaría proponerles: volvamos a dejarnos sorprender por las enseñanzas que nos deja el día a día y que, por muy pequeñas que sean, provocan grandes cambios en nuestra comprensión de lo verdaderamente importante: LA VIDA.

Imagen| Dejémonos sorprender para entender   Lo verdaderamente importante: la vida
En QAH| El mejor tú mismo   Lo que cambia (una) vida

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