Jurídico 


La marihuana y Uruguay

El 10 de diciembre del pasado año el Senado de Uruguay aprobaba la ley que legaliza la producción y comercio de marihuana, convirtiéndose así en el primer país de Latinoamérica, la región más devastada por la delincuencia asociada al tráfico de estupefacientes, en hacerlo. Desde la década de los 70 el consumo de esta sustancia era legal en el país aunque no así su plantación y venta.

El origen de este pionero cambio legislativo está, según el Gobierno uruguayo, en la constatación del fracaso de las políticas de carácter represivo implementadas en las últimas décadas para atajar los problemas asociados con las drogas y con la delincuencia organizada alrededor de estas sustancias.

¿Cuáles son los objetivos de la medida? Según se establece en su artículo 4, los fines de esta norma son:

– Proteger a la población de los riesgos del comercio ilegal y el narcotráfico;

– Atacar las devastadoras consecuencias sanitarias, sociales, y económicas del uso problemático de sustancias psicoactivas;

– Reducir la incidencia del narcotráfico y el crimen organizado;

– Educar, concienciar y prevenir a la sociedad de los riesgos para la salud del uso del cannabis.

¿Cómo se articula el cultivo, la venta y el consumo?

Todo el proceso estará controlado por parte del Estado a través del Instituto de Regulación y Control de Cannabis (IRCCA), encargado de otorgar las licencias a empresas para el cultivo, así como de llevar el registro de consumidores de marihuana, cuya lista de miembros será confidencial. La inscripción en este registro será obligatoria para poder comprar o cultivar y será permitida solo a los ciudadanos mayores de edad con residencia legal en Uruguay, con el fin de evitar el turismo relacionado con el cannabis.

El consumo personal se articulará a través de tres vías:

– El autocultivo, que estará limitado a 6 plantas por familia;

– Los clubes de consumidores o “Clubes de Membresía”, que estarán formados por un mínimo de 15 miembros y un máximo de 45. Estos podrán plantar colectivamente un máximo de 99 plantas y recibir al mes para su consumo personal un máximo de 40 gramos;

– La compra en farmacias, igualmente limitada a 40 gramos por persona al mes. El precio por gramo en este caso será de entre 20 y 22 pesos uruguayos (algo menos que 1$) para, según el Gobierno, ser competitivo frente a la droga que viene ilegalmente de Paraguay.

¿Qué otras medidas complementarias se contemplan en la nueva norma?

La nueva norma incluye una serie de medidas educativo/informativas para prevenir el “consumo problemático” de esta sustancia y los riesgos de las drogas en general, como por ejemplo, la inclusión de la disciplina “Prevención del Uso Problemático de Drogas” en todos los niveles educativos, así como campañas públicas de concienciación. Igualmente, se prohíbe cualquier tipo de publicidad o campaña de promoción de dicha sustancia.

¿Qué os parece esta norma? ¿Qué modelo de regulación os parece mejor? ¿Creéis que conseguirá sus objetivos? En caso de que fuera así, ¿habría de extenderse a otro tipo de drogas consideradas más dañinas?

Vía|  Ley de la Marihuana y sus derivados

Más información| BBC, Presidencia de la República Oriental del Uruguay, La Nación, ExcelsiorEl Pais

Imagen| Perú 21

En QAH| Cannabis: tendencias reguladoras y España

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