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La libertad de expresión y sus límites

Que la libertad de uno termina donde empieza la del otro no es nada nuevo,  y aunque mantener un punto de equilibrio es complicado, existen ciertas materias más susceptibles que otras de generar conflicto; la libertad de expresión es una de ellas.

Tras el atentado terrorista al semanario satírico francés Charlie Hebdo, han vuelto a saltar las alarmas sobre la controversia que existe entre el ejercicio de la libertad de expresión y el  respeto al culto y las distintas religiones. Desde entonces, hemos escuchado declaraciones de todo tipo, y aunque es cierto que el tiempo ha ido calmando las aguas, el debate sigue abierto.Límites

Un ejemplo de ello ha sido el cruce de declaraciones a raíz del tiroteo, tras el cual, el Papa Francisco dejó claro que “matar en nombre de Dios es una aberración”, sin embargo  manifestó que la libertad de expresión tiene un límite y que no se puede insultar la fe de los demás. La respuesta no se hizo esperar; Rosa Díez, diputada nacional y portavoz de UPyD, declaró a Servimedia que “parece que la Iglesia católica ha superado el mandato de poner la otra mejilla” añadiendo que “comprender que el insulto pueda merecer una respuesta de violencia física es una barbaridad”.

Este caso, muestra la polémica que la religión genera cuando nos encontramos con posturas muy enfrentadas. Desde el ateo que decide burlarse de determinados aspectos de las diferentes religiones, hasta los devotos más radicales, lo cierto es que cada uno lo siente de una manera diferente, generando  por tanto, una dificultad para llegar a un acuerdo sobre lo que unos consideran el  ejercicio de la libertad de expresión y otros lo entienden como una falta de respeto a la fe de sus creyentes.

Existen otros temas además de la religión, como pueden ser la sexualidad, la raza o el género donde no todo está permitido. Por este motivo, existen los denominados límites, que aparecen cuando un derecho entra en conflicto con otros de su misma jerarquía. Tanto la libertad de expresión, desarrollada en el artículo 20 de la Constitución Española, como la libertad ideológica, recogida en el artículo 16 de la misma, son derechos fundamentales al igual que el derecho al honor y el derecho a la intimidad. Todos estos derechos pueden ser objeto de ofensa, y por ello han de ser protegidos frente al ejercicio de la libertad de expresión cuando se genere un conflicto.

En cualquier caso, el debate siempre estará abierto, pero lo que nunca será justificable, y vuelvo al comienzo del artículo, es ejercer la violencia como respuesta a la provocación, ni la ofensa gratuita al prójimo bajo el paraguas de la libertad de expresión.

Vía| Article19.org; Arbor.revistas.csic.es; libertaddigital.com

Más información| Amnistía Internacional; Indret; Sobre la libertad, de John Stuart Mill

Imagen| Límites

En QAH| El humor:el poder del pueblo

 

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