Historia 


La liberación de Mauthausen

El 3 de Mayo de 1945 los SS comenzaron a marcharse el campo de concentración de Mauthausen. Con la guerra decidida a favor del bloque de los aliados, las tropas de las SS preferían que la derrota final les cogiese en el frente, de esta forma les identificarían como combatientes y no como guardianes de los campos de la muerte. Por otro lado, los oficiales de mayor rango, tenían su futuro mucho más complicado, su identificación sería más sencilla. Así, entre el  3 y el 4 de Mayo, los oficiales fueron huyendo de Mauthausen y sus satélites, algunos vestidos de camuflaje para pasar desapercibido, mientras otros lucían sus mejores galas, orgullos del trabajo realizada desde que el 8 de agosto de 1936 se inaugurase el campo.

A lo largo del día 3 el comandante de los SS Ziereis cedió la custodia del campo al capitán Kern, que dirigía una unidad policial en Viena. El día 4 por la mañana ya no quedaba ni un solo oficial de los SS en el campo de Mauthausen. Gusen fue diferente, los deportados tuvieron que trabajar el día 4 también, no fue hasta la madrugada del día 5 cuando los SS huyeron. En Mauthausen se había organizado un Comité Internacional de prisioneros (muchos de los cuales eran españoles) que trató de tomar el control de la situación y habló con el capitán Kern. La intención del capitán era mantener el orden en el recinto pero sin ejercer la violencia, todo signo de violencia sería muy perjudicial cuando llegasen los aliados, y las represalias serían mayores. Por otra parte, el Comité Internacional de prisioneros reclamó que los agentes no pudiesen entra en el recinto. Gusen, en cambio, no se había compuesto ninguna organización entre los prisioneros e imperó el orden de los SS hasta la llegada de los aliados. Aquel fue un día extraño, tenso, se habían acabado los trabajos forzados y los reclusos se encontraban en sus casetones, esperando la llegada de tropas aliadas para su liberación.

La liberación del campo de Mauthausen y sus satélites fue un hecho totalmente casual y fortuito. El sargento Albert J. Kosiek dirigía uno de los pelotones de reconocimiento de la 11 División Acorazada del Ejército norteamericano, conocido como Thunderbolt. Estaba formado por 23 hombres repartidos en varios vehículos acorazados y unos Jeeps. Su misión para el 5 de Mayo de 1945 era la de reconocer el estado de un puente ubicado en la localidad de St. Georgen. Justo al salir de su base se toparon con Gusen III situado junto al pueblo de Langitz. El sargento y sus hombres consiguieron liberar a los cerca de 300 prisioneros que se encontraban allí, y capturaron a sus guardianes, que apenas opusieron resistencia.

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Imagen de la liberación de Mauthausen, en la pancarta se puede leer: “Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas aliadas”.

Una vez liberado el pequeño satélite decidieron seguir adelante con su misión, el reconocimiento del estado del puente. Pero se toparon con un delegado de Cruz Roja, Louis Haefliger, que conocía perfectamente Mauthausen. Haefliger les habló del campo y las atrocidades que allí se produjeron, así como los planes que tenían los SS para exterminar a los reclusos. Kosiek se quedó consternado con el relato y a través de una radio de campaña pidió permiso para dirigirse hasta allí: “Fue difícil para mí obtener su aprobación porque suponía sobrepasar los límite de la misión” dijo el sargento años después, “finalmente aceptó aunque insistió que permaneciéramos en contacto permanente por radio”.

Tropas estadounidenses entrando en Mauthausen

Tropas estadounidenses entrando en Mauthausen, a la izquierda, el sargento Albert J. Kosiek.

El sargento Kosiek chequeó primero el puente, su objetivo principal, y poco después se topó con Gusen, que liberó, y poco más tarde Mauthausen. En ambos campos los guardianes se rindieron sin oponer resistencia. Kosiek relató que los prisioneros les aplaudieron y lloraron de alegría al verlos, su estado físico era lamentable, casi costaba decir que se trataba de personas humanas debido al estados de desnutrición en el que se encontraban, hecho que impactó mucho a los soldados estadounidenses: “Fue un momento que nunca olvidaré. (…) Habia hombres y mujeres revueltos, desnudos o tapados con una simple manta, tenían el aspecto más demacrado que he tenido el disgusto de ver en mi vida” relataba el sargento.

Pero la alegría inicial duró muy poco. En la tarde del 5 de Mayo de 1945, entre 40.000 y 50.000 hombres, mujeres y niños quedaron abandonados en los campos. Cumpliendo órdenes, el pelotón de la 11 División Acorazada regresó al cuartel general con los guardianes del campo capturados. Pese a conocer la situación, el alto mando estadounidense decisión no hacer nada. No se envió a un solo soldado para garantizar el orden y la seguridad de los prisioneros  y tampoco un médico para atender a los enfermos.

Debido a estos últimos hechos, los prisioneros de los campos se sintieron abandonados y desquiciados, y por eso, cientos de prisioneros huyeron del campo y asaltaron las granjas cercanas para atiborrarse de comida, después de años de hambruna. Fue una mala decisión ya que sus estómagos no lo resistieron, y muchos cayeron gravemente enfermos e incluso llegaron a fallecer en los casos más extremos. Por otro  lado, otros deportados decidieron tomarse la justicia por su mano, persiguiendo y ejecutando a los kapos que durante años les había torturado y asesinado a sus compañeros. El caos reinó durante 20 interminables horas.

En Mauthausen, el Comité Internacional de prisioneros logró hacerse con el control y mantener un relativo orden, su papel fue decisivo para evitar que se produjesen centenares de muertes. En Gusen, al no estar constituida una organización sólida, reinó el caos imperó la ley del más fuerte, lo que provocó centenares de víctimas.  La irresponsabilidad de los mandos aliados provocó numerosas muertes durante las horas que los prisioneros fueron abandonados a su suerte. No fue hasta la mañana del día 6 de Mayo cuando las tropas regresaron a Mauthausen y a Gusen y contralaron la situación y terminando con el cautiverio de los prisioneros.

 

Vía| Deportados, Holocausto Español

Más información| Mauthausen Memorial, ABC

Imágenes| ABC, Holocausto Español

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