Derecho Mercantil, Jurídico 


La Ley 3/2014 vela por la protección de consumidores y usuarios

El 28 de marzo de 2014 entró en vigor la Ley 3/2014, de 27 de marzo, por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre.

El objetivo principal de la Ley es adaptar la normativa en materia de consumo a la Directiva 2011/83/UE. Los principales puntos de reforma que encontramos en el texto son los siguientes:

  1. Se amplía el concepto de consumidor y de usuario a las personas jurídicas que actúen sin ánimo de lucro en un ámbito que sea ajeno a su actividad empresarial;
  2. Igualmente se amplía el concepto de empresario para incluir también aquellas situaciones en las que intervenga un tercero que actúe por cuenta de dicho empresario tanto en su nombre como siguiendo sus instrucciones; Se extiende en gran medida el número de requisitos de información precontractual exigibles en los contratos con consumidores y usuarios;
  3. Se desarrolló la regulación en lo relativo a la contratación a distancia y celebrada fuera del establecimiento del empresario;
  4. A mayor abundamiento se establece un nuevo plazo de desisitimiento para el consumidor que aumenta hasta los 14 días; y por último
  5. Se hace de nuevo hincapié en la accesibilidad y claridad de las condiciones generales de contratación estableciendose un tamaño de letra mínimo que no puede ser inferior al milímietro y medio, ni confundirse con el color del fondo del documento en cuestión.
La Ley 3/2014 modifica la LGDCU

La Ley 3/2014 modifica la LGDCU

No obstante, una de las modificaciones más importantes se realiza en relación a la posibilidad de acumulación de las acciones de cesación con otras acciones. Tema que tiene cierta conexión con un artículo que publicamos en QAH hace un par de meses. Parece ser que el legislador se ha dado cuenta de la vulneración que suponía para los consumidores el hecho de no poder acumular acciones de cesación y/o nulidad junto con reclamaciones de cantidad e indemnizatorias; y le hada dado la siguiente redacción a los últimos dos párrafos del artículo 53 de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios:

A cualquier acción de cesación podrá acumularse siempre que se solicite la de nulidad y anulabilidad, la de incumplimiento de obligaciones, la de resolución o rescisión contractual y la de restitución de cantidades que se hubiesen cobrado en virtud de la realización de las conductas o estipulaciones o condiciones generales declaradas abusivas o no transparentes, así como la de indemnización de daños y perjuicios que hubiere causado la aplicación de tales cláusulas o prácticas. De dicha acción acumulada accesoria conocerá el mismo juzgado encargado de la acción principal, la de cesación por la vía prevista en la ley procesal.

Serán acumulables a cualquier acción de cesación interpuesta por asociaciones de consumidores y usuarios la de nulidad y anulabilidad, de incumplimiento de obligaciones, la de resolución o rescisión contractual y la de restitución de cantidades que se hubiesen cobrado en virtud de la realización de las conductas o estipulaciones o condiciones generales declaradas abusivas o no transparentes, así como la de indemnización de daños y perjuicios que hubiere causado la aplicación de tales cláusulas o prácticas”.

Así pues, toda la discusión que planteamos en el anterior artículo en la que poníamos de manifiesto que el conjunto de sus Magistrados de lo Mercantil, por medio del Acuerdo de Unificación de Criterios del Orden Civil, de 15 de septiembre de 2011, acordaron «(…) en supuestos de acumulación de acciones “civiles y mercantiles”, asumir el criterio establecido por las Secciones 28.ª y 11.ª de la Audiencia Provincial de Madrid en el sentido de que no son susceptibles de acumulación acciones para cuyo conocimiento la competencia objetiva corresponda respectivamente a Juzgados de Primera Instancia y a los Juzgados de lo Mercantil»; toda dicha discusión, cae ahora por su propio peso por cuanto los consumidores ya pueden acumular, sin nigún género de dudas la acción de cesación y nulidad a cualquesquiera otras.

Todo ello redunda, obviamente en beneficio del consumidor y debe entenderse como un acierto legislativo.

Vía| BOE

Imagen| Defensa de Consumidores

En QAH| Acumulación de acciones

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