Economía y Empresa 


La inestabilidad política en España y sus efectos sobre la economía

Las elecciones generales celebradas en España el pasado 20 de diciembre, han arrojado un escenario político de clara incertidumbre. La formación de un Gobierno estable y con apoyos políticos coherentes desde el plano programático o desde ciertos principios fundamentales, es una posibilidad harto complicada. Cabría la posibilidad de la investidura del candidato de la fuerza política más votada, el Partido Popular, pero para ello necesitaría del apoyo tácito o de la abstención de la segunda y la cuarta fuerza, el PSOE y Ciudadanos respectivamente. Aunque estas tres formaciones difieren en cuanto a cuestiones relevantes, es cierto que, actualmente, apuestan por pilares básicos que posteriormente analizaremos.

Elecciones Generales España 20D 2015

Elecciones Generales España 20D 2015

Esta posibilidad supondría que la gobernación de España recaería sobre un Gobierno en minoría, pero sería ciertamente coherente y beneficiosa desde una óptica puramente económica y, por ende, social. Lo sería pues mandaría un mensaje de estabilidad política al tratarse de un pacto o acuerdo entre fuerzas políticas constitucionalistas que, en principio y, al margen de actuaciones excepcionales de escasa altura política, abogan por el respeto del Estado de Derecho y, en definitiva, por la seguridad jurídica. Además, estas tres fuerzas políticas poseen casi el 65% de los votos y el 72% de los escaños en el Congreso de los Diputados.

La estabilidad gubernamental y la seguridad jurídica son capitales para el buen funcionamiento de los procesos económicos que se producen a diario en nuestra sociedad. Pensemos en las garantías reales, protagonistas en operaciones financieras de toda índole y echemos la vista atrás sobre ciertos mensajes que han mandado determinadas fuerzas políticas que ponen en cuestión aspectos relacionados con las primeras.

Evolución PIB España (INE)

Evolución PIB España (INE)

Por otro lado, España ha virado en la última legislatura por el camino de la consolidación fiscal. Si bien el desequilibrio presupuestario es aún hoy existente, la reducción del mismo sigue una evolución muy favorable. Se ha pasado del 9,4% de déficit público con el que se cerró el año 2011, al previsible entorno del 5% de déficit con el que pondremos fin al año 2015. Asimismo, hemos pasado de un crecimiento negativo de más de tres puntos en 2012 a cerrar 2015 con un crecimiento positivo de la producción del entorno del 3,2%.

Con todo ello, otro posible escenario sería una coalición entre PSOE, Podemos, UP y nacionalistas vascos y catalanes. Dichos partidos apuestan por incrementar el gasto público y mantener o incrementar la presión y el elevado esfuerzo fiscal que soportamos actualmente y, algunos, como nacionalistas, Podemos y UP, con sus actuaciones o discursos, defienden la inestabilidad territorial de España, cuando no la ruptura, en mayor o menor medida. Este escenario político podría poner en riesgo, no sólo la consolidación fiscal comentada con anterioridad, sino también la recuperación económica.

¿En qué podemos basar esta previsión? en primer lugar, las disputas territoriales no benefician a quienes crean riqueza, que son las familias y las empresas. Además, si se cumplen las propuestas en materia de política fiscal de las formaciones comentadas con anterioridad, en dicho entorno de elevado esfuerzo tributario, se pondrían en riesgo tanto la creación de empleo como la recuperación de las cuentas de resultados de las empresas españolas. Podrían argumentar algunos que el peso de un eventual aumento de impuestos recaería sobre las rentas altas, pero es algo ciertamente complicado a la par que injusto. Si las rentas altas, a partir de 30.000€, en sus distintos tramos, aportaban en 2013 el 79% de la recaudación por IRPF, ¿no cabría esperar una fuga de rentas a otros países donde respetasen el básico principio de no confiscatoriedad? ¿cómo afectaría esto a nuestros servicios públicos?

Recaudación IRPF 2013 (MINHAP)

Recaudación IRPF 2013 (MINHAP)

Por tanto, ¿sobre quién recaería un eventual aumento del gasto público? ¿sobre nuestras empresas? todas, grandes y PyMES, ya soportan una elevada carga fiscal, por no hablar de las elevadas cotizaciones sociales, que cercenan la creación de empleo, por lo que un aumento de dicho esfuerzo fiscal para financiar mayor gasto, perjudicaría seriamente la creación de empleo y contribuiría a una fuga de capitales.

Otras propuestas en materia laboral que plantean dichos partidos, que van encaminadas a establecer mayores rigideces, tampoco ayudarían a la creación de empleo, sino todo lo contrario. La flexibilidad laboral a la hora de contratar y despedir es capital y medidas como el aumento del SMI, junto al esfuerzo fiscal que soportamos, nos abocan a un desempleo estructural que ya padecemos desde hace muchos años. Economías como la danesa, la noruega, la italiana o la finesa rehúyen del SMI y disfrutan de tasas de desempleo que ya quisiéramos en nuestro país.

En definitiva, las familias y empresas necesitan de un entorno favorable para generar riqueza. La estabilidad política y territorial, la consolidación fiscal, el ahorro y la seguridad jurídica provocan dicho entorno favorable. Dentro de ese marco y con el crecimiento económico actual, se debe apostar por reducir el esfuerzo fiscal actual, para consolidar dicho entorno favorable. Lo contrario genera incertidumbre y retroceso económico, pues así lo indica la evidencia empírica. Por último, es importante resaltar que todo escenario político democrático es respetable,  si bien la economía, que no es más que la unión de procesos que se dan en la sociedad, a veces no se ajusta a dicho escenario, ¿por qué será?

Más información| VozPópuli, MINHAP, INE

Imagen| ElEspañol

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