Derecho Internacional, Jurídico 


La independencia de Escocia

Últimamente ha surgido el tema polémico de la independencia de Escocia en la prensa no-británica. El ministro principal de Escocia, Alex Salmond, dijo que quería convocar un referéndum consultivo, invitando a los escoceses  a elegir entre tres opciones; el estatus quo, una “autonomía máxima”, y la independencia total. El primer ministro británico, David Cameron, respondió cuestionando la competencia legal del parlamento escocés para convocar dicho referéndum. Ofreció cederle la competencia necesaria, pero con condiciones; que el referéndum ofrezca solo la opción de elegir entre la situación actual y la independencia, que no puedan votar los de 16 y 17 anos (tal y como pretende Salmond), y que lo supervise la Comisión Electoral británica.

La situación de Cameron es complicada. La ley que estableció el parlamento escocés deja claro que no tiene competencia sobre lo relativo a la unión con la Corona de Inglaterra (no dice nada específico acerca de la unión con Irlanda del Norte y Gales), así que el argumento de Cameron sobre la falta de competencia es válido. Pero Salmond responde diciendo que el referéndum que convocará no será vinculante, sino consultivo. Además, si el gobierno del Reino Unido acudiera a los tribunales para pedir que se prohibiera el referéndum, habría un precio político que pagar.  En cuanto a la pregunta, Salmond quiere una opción de “autonomía máxima”  porque teme perder el voto si solo se plantea la independencia, ya que el Partido Nacionalista Escocés es bastante más popular que la independencia por la que aboga.

Quizás lo más raro para los españoles es lo improvisado que parece todo el proceso.  Reino Unido carece de constitución escrita, así que no hay ningún impedimento legal a la independencia de Escocia. Es más; ha habido un reconocimiento bastante generalizado de que, si el pueblo de cualquiera de las naciones que componen la Unión (vuelvo a decirlo, además de Escocia e Inglaterra hay Irlanda del Norte y Gales) quisiera separarse de las demás, podría hacerlo  (aunque sin especificar cómo tendría que expresarse tal opinión) y hay quien afirma que la independencia tendría que conseguir el visto bueno de una mayoría de todo el Reino Unido, aunque esta última sea una opinión minoritaria.

El debate acera de la independencia escocesa  podría ser muy útil para los hispanoparlantes, si se les aclara el uso correcto de la terminología en cuanto a temas británicos. El Reino Unido es un país no federal pero si multinacional, siendo compuesto de las naciones anteriormente citadas. El adjetivo más correcto para referirse a nuestro país es “británico”, aunque no sea del todo correcto puesto que Gran Bretaña es la isla principal y excluye las islas pequeñas además de Irlanda del Norte (de cuya población una parte importante rechaza la descripción “británica” en su sentido político). Inglaterra y Gales forman una jurisdicción legal única (por el momento; se plantea una posible separación). Irlanda del Norte y Escocia tienen cada uno su propio sistema legal. Escocia, Irlanda del Norte y Gales tienen cada uno su propio parlamento o asamblea, pero con competencias distintas en cada caso. Inglaterra no tiene parlamento propio, ni autonomía, y no pocos ingleses cometen el mismo error que los españoles (con menos justificación, y provocando la ira de los demás reinounidenses) pensando que Inglaterra y el Reino Unido son sinónimos. Así que Gordon Brown no era el primer ministro “inglés”, ya que Inglaterra no tiene primer ministro (Gales, Irlanda del Norte y Escocia sí, aunque se llamen de forma distinta) ni, aunque es escocés de nacimiento y circunscripción, era el primer ministro escocés. Pero en el país cuyos medios llaman a Barak Obama el presidente “norteamericano” (a la Reina Isabel le interesaría saber que Canadá es una república, y a los canadienses saber que están gobernados por sus vecinos) y dicen que soldados israelíes musulmanes forman parte del “ejercito judío”, quizás es mucho esperar que la evolución política de mi país se refleje en los usos del castellano. 

Imagen| Scotish Independence

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