Derecho Mercantil, Jurídico 


La indemnización por clientela en el contrato de agencia

La Ley prevé la existencia de un derecho a una indemnización con carácter general a favor del agente por la clientela obtenida

La Ley prevé la existencia de un derecho a una indemnización con carácter general a favor del agente por la clientela obtenida

El contrato de agencia se regula en el ordenamiento jurídico español en la Ley 12/1992 de 27 de mayo, en adelante LCA, que traspuso y amplió los contenidos de la Directiva 86/653/CEE sobre agentes comerciales independientes. El art. 1 LCA define el contrato de agencia como aquél por el que una persona natural o jurídica, denominada agente, se obliga frente a otra de manera continuada o estable, a cambio de una remuneración, a promover actos u operaciones de comercio por cuenta ajena, o a promoverlos y concluirlos por cuenta y en nombre ajenos, como intermediario independiente, sin asumir salvo pacto en contrario, el riesgo y ventura de tales operaciones.

Como en cualquier modalidad contractual, transcurrido el tiempo puede producirse la extinción del contrato con base en una serie de causas (transcurso del tiempo pactado o libre resolución ad nutum, por acuerdo de las partes, por incumplimiento total o parcial, por declaración de concurso de cualquiera de las partes y por muerte o declaración de fallecimiento del agente). En este caso surge la pregunta de qué hacer con la clientela generada en beneficio del empresario principal a través de las gestiones del agente y cómo compensar adecuadamente el esfuerzo y dedicación a la cartera de clientes del agente que deja de obtener un beneficio de esas redes personales y contractuales. Es en estos casos donde surge la figura jurídica de la indemnización por clientela.

La Ley prevé la existencia de un derecho a una indemnización con carácter general a favor del agente por la clientela obtenida y, en ciertos casos, además, a una indemnización de daños y perjuicios.

La indemnización por extinción del contrato por la clientela obtenida por el agente depende:

(i)  De que la causa de extinción se deba al transcurso del tiempo, bien porque el contrato era por tiempo determinado o por el ejercicio de la facultad de ponerle fin por el empresario mediante un preaviso si era por tiempo indeterminado, o la muerte o declaración de fallecimiento del agente (arts. 28.1 y .2 LCA).

(ii)  Que el agente haya aportado nuevos clientes al empresario o incrementado sensiblemente las operaciones con la clientela preexistente.

(iii) Que la actuación del agente siga produciendo (incluso después de extinguido el contrato) ventajas sustanciales al empresario y resulte equitativa la obtención de una indemnización.

La cuantía de la indemnización debe ser, como máximo, tal y como indica el art. 28.3 LCA en trasposición del art. 17.2 de la citada Directiva, una indemnización anual, calculada según la media de los ingresos anuales de los últimos 5 años, y si el contrato hubiere durado menos tiempo, de los últimos años (se trata de una norma similar a la contabilización de los fondos de comercio realizada por el ICAC, en donde el horizonte temporal es de 5 años).

También existe una “indemnización por inversiones no amortizadas o indemnizaciones por gastos inducidos”.

También existe una “indemnización por inversiones no amortizadas o indemnizaciones por gastos inducidos”.

Además, el art. 29 LCA nos señala que el agente también tendrá derecho a una indemnización por daños y perjuicios (a mayores de la correspondiente por la clientela) en caso de extinción del contrato de agencia de duración indefinida cuando la denuncia sea unilateral por parte del empresario principal, siempre que la indemnización por la clientela no permita al agente la amortización de los gastos que, instruido por el empresario, haya realizado para la ejecución del contrato. Esta indemnización es conocida doctrinalmente como “indemnización por inversiones no amortizadas o indemnizaciones por gastos inducidos”.

Y existiría una tercera vía para solicitar indemnización por parte del agente, se podría solicitar indemnización por daños y perjuicios cuando el agente acredite los daños en virtud del art. 1124 del Código Civil.

Recapitulando, existen 3 vías para solicitar indemnización por parte del agente:

1)      La indemnización por clientela con base en el art. 28 LCA.

2)    La indemnización por inversiones no amortizadas o gastos inducidos del art. 29 LCA (engañosamente denominada “indemnización de daños y perjuicios” en la Ley).

3)     La indemnización por daños y perjuicios del régimen del Derecho común, con base al art. 1124 Cc.

Es interesante señalar, que el derecho del agente a la indemnización, bien sea por la cartera de clientes o por los daños y perjuicios no llega a nacer en los supuestos recogidos en el art. 30 LCA. Estos supuestos son:

1)      En los casos que el empresario hubiese extinguido el contrato por causa de incumplimiento de las obligaciones legal o contractualmente establecidas a cargo del agente.

2)    Cuando el agente hubiese denunciado el contrato, salvo que la denuncia tuviera como causa circunstancias imputables al empresario, o se fundara en la edad, la invalidez o la enfermedad del agente y no pudiera exigírsela razonablemente la continuidad de sus actividades.

3)     Cuando, prestando consentimiento el empresario, el agente hubiese cedido a un tercero los derechos y las obligaciones de que era titular en virtud del contrato de agencia.

Dado el carácter imperativo de los preceptos de la Ley, las partes no podrán establecer en el contrato un régimen diverso sobre las causas de su extinción o la indemnización a percibir por el agente como consecuencia de ella. Sin embargo, en lo relativo a la cuantía de la indemnización, bien cuando las partes de común acuerdo ponen fin a la relación jurídica o cuando ésta se extingue por otra causa, sí podrán ponerse de acuerdo en la cuantía de la indemnización (art. 19 de la Directiva).

Vía| Noticias Jurídicas

Imágenes| Contrato de Agencia, Agentes

RELACIONADOS