Patrimonio 


La importancia del arte en el proceso cultural

No es secreto ni especulación que, en los últimos años, la sociedad ha sufrido una fortísima recesión. No ya económica, eso es evidente. La crisis cultural se presenta como la otra cara de la moneda; aquella que, aunque cobijada por la sombra de una serie de problemas aparentemente más importantes, conforma un punto de vital importancia social que comienza a verse inmerso en terreno pantanoso. En el instante en que eclosiona la cultura y se resquebrajan las bases de una civilización curtidas con el paso de los años, lo que debiera haberse desgastado poco a poco, dándonos tiempo a reaccionar, lo ha hecho en un plazo pasmosamente corto.

El arte, parte inseparable de la cultura, parece no tener cabida entre los innumerables problemas que bañan el día a día. Instituciones culturales antaño referentes ven cerradas sus puertas a cal y canto por la ausencia de apoyo.

No es su tiempo, no hay recursos para ellas y parece no existir la necesidad de tenerlas entre nosotros, pero, en un momento en que parece no importar, el arte importa más que nunca.

Dalí pintando

1955. El artista catalán pinta una de las imágenes que serán utilizadas en la película “Destino”, de Walt Disney.

A expensas de la matanza hacia las entidades que acogen en su seno la variedad de recursos artísticos y culturales, se suprimen las oportunidades para aquellos que quedan a su cargo y quedan vacíos los cajones para el desarrollo exponencial de unos jóvenes que son el futuro pilar para la cultura de un país decadente. Sin ellos, sin el cimiento construido a base de todo aquello que nos proporciona el arte, la cultura se irá a pique, quedando un inapreciable remanente de lo que algún día fuimos, o ni siquiera eso. ¿Qué ha sido de una sociedad puesta como ejemplo ante la mirada del

resto del mundo? ¿Dónde estarán en el futuro los Cervantes, los Dalí, los Machado, los Sabina, los Picasso, los Goytisolo y los García Lorca? Siguiendo por el camino de la traba y la mediocridad que parece reinar en un presente incierto, seguramente en ninguna parte.

Es tiempo de reaccionar. Ahora más que nunca se precisa de aquellos luchadores, sea cual sea su quinta, que hacen del proceso artístico su motor de vida y que, por consiguiente, aportan sentido a la sociedad en la que permanecen inmersos. Porque ellos lo necesitan. Porque todos lo necesitamos más que nunca.

 

En colaboración con QAH| The Lighting Mind

Imagen|1955. El artista catalán pinta una de las imágenes que serán utilizadas en la película “Destino”, de Walt Disney.

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