Salud y Deporte 


La importancia de usar protectores solares en verano

Usar un protector solar puede ser de gran ayuda para evitar la aparición de arrugas, pero principalmente para prevenir los cánceres de piel.

Como sabemos, el sol es fuente de vida: nos da calor, color y alegría. Se trata de una fuente esencial que nos proporciona Vitamina D. No obstante, también hay que tener en cuenta que una sobreexposición es el principal causante de cáncer de piel además de envejecerla de forma prematura. Deberíamos exponernos al sol de una forma prudente y evitar que nuestra piel se enrojezca.

Tener la piel clara, sufrir quemaduras solares en la infancia, tener antecedentes de cáncer de piel en nuestra familia, exponernos al sol sin la protección adecuada o tener muchos lunares pueden ser factores de riesgo para el cáncer de piel.

Protegernos bien del sol con protectores solares puede reducir la tasa de cáncer de piel que según varios estudios se ha aumentado espectacularmente en España. Los que más deben vigilar son los niños y los ancianos porque su piel es más vulnerable, pero también deben mantener precaución las personas rubias, o pelirrojas ya que son más propensos a las quemaduras que las personas morenas.

En el siguiente artículo te contamos la importancia de usar un protector solar y cómo usarlo correctamente.

 

Cómo usar un protector solar

La protección solar

Usar un protector solar puede ayudarte a prevenir los daños ocasionados por las radiaciones solares y consecuentemente reducir el riesgo de cáncer de piel. La primera medida de fotoprotección debe ser: evitar las horas en las que las radiaciones solares son más fuertes, usar prendas de ropa adecuadas y emplearse cremas fotoprotectoras. Respecto a las prendas de ropa adecuadas, deben ser tupidas. Además, se recomienda usar sombreros o gorros para proteger la cara y unas gafas de sol. Se pueden encontrar protectores solares en forma de cremas, lociones, geles, sprays o barras labiales. El factor de protección solar es un número que debe especificar su capacidad bloqueadora de los rayos ultravioleta. No existe el fotoprotector perfecto. Los protectores solares deben tener como mínimo un factor de protección 15. Personas con piel más blanca y de ojos claros, que se queman con facilidad, se recomienda que usen protectores de índice más elevado, como el 30 o el 50. Ningún fotoprotector tiene una duración de acción que supere las 2 horas, incluso los comercializados como resistentes al agua, así que deben reaplicarse a menudo, especialmente en condiciones de ejercicio y baños en el agua.

protector solar

Tipos de pieles

¿Quieres saber de qué tipo es tu piel? Lee a cuál de estos fototipos (como responde tu piel ante el sol) perteneces.

– Fototipo 1: personas de piel muy clara, con pecas y les cuesta mucho broncearse, por lo que se queman con facilidad.

– Fototipo 2: personas de piel clara, ojos azules y pelo rubio o pelirrojo.

– Fototipo 3: personas de piel blanca, con ojos verdes-castaños y de pelo castaño que suelen broncarse con mayor facilidad.

– Fototipo 4: personas de piel mediterránea, morenos y con pelo negro.

– Fototipo 5: personas de piel bastante morena que se broncean rápido y no se queman.

– Fototipo 6: personas de piel negra donde extrañamente habrá quemaduras.

 

Cómo aplicar el protector solar

Una vez aclarado el tema de los diferentes tipos de pieles hay que ver qué protector solar escoger y cómo ponérselo. Es cuestión de seleccionar el protector que más se adapte a nuestras circunstancias.

Recuerda que debes aplicar un protector solar con un factor de protección solar de al menos 15 y debes aplicarlo treinta minutos antes de salir al aire libre, para que tenga tiempo de absorberla. Controla las zonas que se te olvidan: orejas, labios, contorno de los ojos, cuello, pies y manos. Vuelve a aplicar el protector cada dos horas cuando te encuentres al aire libre.

 

Vía| Portales Médicos
Más información| Factor de protección solar
En QAH| Abandonar el protector solar en verano

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