Economía y Empresa 


La importancia de la psicología en la inversión (IV): Estados de ánimo e influencias sociales

Tras introducir la importancia de la psicología en las inversiones y tratar los errores por autoengaño y por procesamiento de la información (parte 1, parte 2 y parte 3), el cuarto y último artículo se centra en los errores provocados a causa del estado de ánimo y los errores provocados por influencias sociales. Igualmente, se dan unos sencillos consejos para intentar evitarlos y mejorar así la gestión de nuestras inversiones desde un punto de vista racional.

ERRORES PROVOCADOS POR EL ESTADO DE ÁNIMO

  • Conservadurismo:

“Más vale pecar de precavido que de no haberlo sido”. Traducido al campo de las finanzas, la primera reacción de un ahorrador si caen sus inversiones será venderlas para evitar mayores pérdidas, aunque sea algo transitorio y posteriormente suban. Esto suele ser un error y muestra la tendencia del ser humano a aferrarse a la primera reacción emocional que uno siente.

  • Proyecciones de rechazo:

Cuando un inversor tiene que explicar a un familiar, amigo o cliente por qué ha caído un producto financiero “clásico” (ej: acción de Inditex), éste lo simplificará por el simple hecho de ser conocido: “No importa que haya caído, Inditex es una gran empresa, ya subirá” sin ahondar más en las posibles causas. Por otro lado, si no sabe explicar la caída de un activo que aconsejó por falta de información o complejidad, esto le generará un estrés que provocará un rechazo hacia todo producto financiero que no controle, en lugar de formarse para poder tomar mejores decisiones de inversión.

  • Costes irrecuperables:

Son gastos sobre los que no se tiene discrecionalidad porque ya han sucedido. Por tanto, no se deben incluir a la hora de analizar una inversión, es decir, elegir entre un valor que no se tiene en cartera y otro en el que se invirtió y acumula pérdidas no debe estar condicionado por dicha minusvalía, pero lo cierto es que suele incluirse en el análisis y por tanto el inversor estará sesgado a elegir un valor “nuevo” que no tiene por qué ser la mejor opción.

Consejos prácticos para minimizar errores provocados por el estado de ánimo

Tener paciencia y no actuar por impulsos y emociones en la gestión de nuestras inversiones.

Mantener una mentalidad flexible y siempre abierta a posibilidades para no caer en una rigidez excesiva que nos pueda influir negativamente en nuestra toma de decisiones.

Plantearse de forma regular el sentido de mantener las inversiones en cartera como si de nuevas inversiones se tratasen.

 

ERRORES PROVOCADOS POR INFLUENCIAS SOCIALES

  • Efecto rebaño:

Todos los inversores están influenciados en mayor o menor medida por los medios de comunicación, usan las mismas fuentes de información e intercambian opiniones basados en ellas. Esto hace que la mayoría de los agentes económicos se muevan en masa hacia los mismos activos. Si la demanda de un producto crece en exceso, se pueden producir sobrevaloraciones que en caso extremo darán lugar a burbujas que tarde o temprano explotarán, provocando que el precio del activo caiga significativamente de forma muy brusca (como fue el caso de los precios de los inmuebles en 2008). 

  • Mimetismo:

El mimetismo está relacionado con el efecto rebaño, y ocurre cuando una minoría de inversores que no está de acuerdo con el resto actúa como ellos porque sabe que el movimiento producido por el flujo de dinero puede perjudicar sus activos (si un activo que una minoría considera interesante es masivamente vendido, su precio caerá, sin importar que sea bueno). Esto da lugar a un mercado irracional que no se mueve atendiendo a factores económicos fundamentales.

  • Impacto emocional:

Cuando un inversor tiene marcadas unas pautas objetivas en su estrategia de inversión, llegado el momento de cumplirlas puede verse tentado a pensar que quizás alargarlas puede ser positivo. Por ejemplo, si compra una acción con la intención de vender cuando suba un 15%, pero llegado a ese punto decide mantener la posición por si sigue subiendo, a pesar de haberse cumplido su objetivo de ganancia inicial.

Consejos prácticos para minimizar los errores provocados por influencias sociales

Acudir a fuentes de información que sean lo más dispares posibles. Como comentaba en los errores por autoengaño, es muy enriquecedor leer puntos de vista contrarios sobre un mismo tema para crear un juicio de valor mucho más sólido.

El riesgo siempre está presente, de una forma u otra. Si los mercados financieros son complacientes y no descuentan ningún factor, es una clara señal para extremar la cautela.

 

 

 

 

 

 

 

* Vía| Lecturas FIA
* Más información| Behavioural Finance
* Imágenes| BlogspotInvestmentnews, Socialmib

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