Astronomía 


La importancia de la Luna

Es el objeto celeste más cercano a nuestro planeta. Ha desempeñado un papel importante en el imaginario popular de nuestra civilización y de civilizaciones pasadas. Todos conocemos la Luna, ilumina las noches y su presencia ha inspirado grandes obras. Pero, ¿hasta qué punto es importante para la Tierra?

La Luna

La Luna

Nuestro satélite no es sólo el quinto más grande del Sistema Solar es, también, el satélite más grande en comparación al tamaño de su planeta (en esta comparación no se incluye el sistema Plutón-Caronte ya que Plutón es un planeta enano). Se formó hace 4.500 millones de años, cuando la Tierra, recién nacida, fue golpeada por un planeta de un tamaño similar a Marte, al que conocemos como Theia (puedes leer el artículo, en más detalle, en la sección de Más información al final de este artículo). Esa colisión provocó que la rotación de la Tierra fuese de unas 12 horas, y puso en órbita parte del material de la superficie, que terminó acumulándose para formar la Luna…

El efecto más conocido es el de las mareas, provocadas por la atracción gravitacional que ejerce nuestro satélite sobre la Tierra, provocando que la altura del mar se eleve y descienda dos veces al día. Pero, incluso sin ella, seguiríamos teniendo mareas, provocadas por el Sol. De hecho, la influencia de nuestra estrella es mucho mayor (porque es mucho más masiva), pero también está mucho más lejos. La diferencia entre la fuerza que ejerce la gravedad del Sol en el lado del planeta que apunta hacia allí, y el lado del planeta que está en el extremo opuesto, es más baja que la diferencia entre la fuerza que ejerce la gravedad de la Luna en ambos extremos. Es decir, habría mareas, pero las mareas serían mucho menos pronunciadas, aunque seguirían sucediendo.

Sin la Luna empujando los océanos de la Tierra también tendríamos días más cortos. La rotación de la Tierra está frenando lentamente (a un ritmo de unos dos segundos cada 100.000 años) por el movimiento de la masa de agua siguiendo la gravedad de la Luna. Sin nuestro satélite y el efecto que viene ejerciendo desde hace miles de millones de años, nuestros días serían varias horas más cortos.

Esta imagen muestra el efecto de la luna en los océanos de la Tierra. Es una imagen simplificada, ya que representa un océano con una profundidad uniforme y sin masa terrestre.

Esta imagen muestra el efecto de la luna en los océanos de la Tierra. Es una imagen simplificada, ya que representa un océano con una profundidad uniforme y sin masa terrestre.

En su ausencia, el eje de la Tierra también rotaría de una manera menos estable. Para entenderlo mejor, podemos imaginar nuestro planeta como si fuese una especie de peonza gigantesca que gira sobre una mesa. No lo hace en una posición vertical perfecta, si no ligeramente inclinada. Con el paso del tiempo, a medida que pierde velocidad de giro, el eje de la peonza comienza a describir círculos más grandes hasta que termina parándose. Aunque no es un ejemplo perfecto, podemos decir que la Luna hace que los círculos que describiría el eje de la Tierra no varíen de tamaño de manera exagerada.

Del mismo modo, la inclinación del eje de la Tierra (respecto al plano orbital), también sería más pronunciada. Algo que, seguramente, se traduciría en efectos climáticos mucho más fuertes. Sin la presencia de nuestro satélite es posible que los polos geográficos del planeta se moviesen mucho más hacia el plano de la órbita (aunque hay estudios recientes que demuestran que la variación no sería tan pronunciada como se podría pensar gracias a la influencia de otros planetas, principalmente Júpiter).

Todo esto nos lleva a plantearnos una pregunta que, simplemente, no podemos obviar. ¿Que sería de la vida en una Tierra que no hubiese tenido un satélite grande? ¿Hubiese llegado a aparecer? Creemos que sí (a fin de cuentas, la teoría más asentada ahora mismo es que la vida se originó en las profundidades del océano, y en ese escenario la influencia de la Luna hubiera sido mínima). Otra cuestión, completamente diferente, es si la vida hubiera evolucionado a la misma velocidad, pero es una pregunta meramente teórica. Lo que sí sabemos es que, sobre el papel, no parece que hubiese nada en cómo evolucionó la vida en nuestro planeta que pudiese impedir la eventual aparición de los seres humanos.

¿Qué pasaría si la Tierra, de algún modo perdiese la Luna? No puede desaparecer directamente, de golpe, así que ese escenario es imposible (y aun así, los efectos tardarían miles de años en notarse en el planeta). Pero lo que sí está sucediendo es que se aleja de nosotros a una velocidad de cuatro centímetros por año. No hay de qué preocuparse. Es un ritmo muy lento. Tanto, que mucho antes de que la Tierra pudiese sufrir alguna consecuencia seria por su alejamiento, el Sol se habrá convertido en una gigante roja y nuestro planeta ya no será habitable. Quién sabe, quizá los descendientes, muy, muy lejanos de nuestra civilización, observen ese alejamiento desde la comodidad de algún asentamiento en alguno de los satélites de Júpiter.

En el presente, sin embargo, para qué engañarnos, nuestro cielo no sería el mismo sin la Luna…

Más información| Astrobitácora: ¿Cómo se formó la Luna?, Astrobitácora: ¿Por qué se aleja la Luna de la Tierra?

Imagen| Imagen de la Luna (Portada y artículo), Efecto de la Luna en las mareas

En QAH| ¿Qué es la gravedad?El Sistema Solar, La Vía Láctea, El supercúmulo de Virgo y el Grupo Local, El universo Observable

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