Historia 


La Ilustración española (I)

La Ilustración española surge en el siglo XVIII tras recibir las influencias ilustradas de países como Alemania, Inglaterra y sobre todo de Francia. Es un movimiento intelectual que se desarrollará hasta la Revolución Francesa, a partir de la cual, los monarcas se dedicarán a cortar todo movimiento ilustrado que pueda desencadenar en una nueva revolución. Va a ser un movimiento que intentará cambiar la estructura del Antiguo Régimen, buscando eliminar los privilegios sociales, para conseguir una sociedad igualitaria (lo que en la práctica se basaba en el dominio de una minoría intelectual que guiase al resto de la población), así como modificar la administración del país, buscando que la ocupasen personas preparadas y no aquellas con privilegio social como nobles y clérigos.

L'Encyclopedie, una de las grandes obras del siglo XVIII

L’Encyclopedie, una de las grandes obras del siglo XVIII

Estas ideas llegan pronto a los monarcas absolutos, que intentan conjugar estas ideas de bienestar para los gobernados, con mantener el poder. Nace así el Despotismo Ilustrado, dando lugar a que algunos gobernantes intentaran reformar el gobierno y la administración, pero ¿Estaban influenciados por las ideas de la época? ¿Era la Ilustración la causa? Parece ser que la filosofía era influencia, pero no la causa.

Las ideas de la Ilustración tenían como principal fundamento la igualdad y la libertad del hombre, quienes gozaban tanto de derechos naturales, como del contrato social. El hombre debe ser libre e igual a los demás hombres. La Iglesia católica es el principal obstáculo para el progreso, por lo que había que “independizarse” de la institución eclesiástica. El origen de la felicidad del pueblo reside en lo material, para ello habría que incrementar la riqueza del vulgo. Pese a estas ideas, la Ilustración no es un elemento revolucionario, sino que acepta el orden existente, en el cual una élite intelectual minoritaria tenía que ser la que “guiase” al pueblo.

En España la recepción de las nuevas ideas, provenientes sobre todo de Francia, era lenta y su difusión difícil, puesto que no era un país tan avanzado cultural, social, política económicamente hablando como los países en los que se desarrollo el movimiento. Los ilustrados recogen de los novatores sus intereses por la ciencia, la idea del progreso, mejora continua. No será hasta 1760 cuando aparezcan las características de la generación de los ilustrados.

Contrato social de Rousseau

Contrato social de Rousseau

La minoría intelectual y política española del siglo XVIII no hizo, sino lo que han hecho todos los estadistas al ser dirigidos por personas inteligentes, adoptar y aceptar, lo que por demostración tuvo éxito en otros países, con el objetivo de conseguir la igualdad de progreso con las naciones dirigentes del momento. El movimiento ilustrado español, comparado con otros países, fue moderado, puesto que no supuso una evolución progresista de las ideas y las costumbres.

La Ilustración surge y se superpone a un movimiento completamente opuesto, el Barroco. Éste es un periodo que tiene como origen el desengaño y el pesimismo. Movimiento en el que se subraya la banalidad de la gloria humana. Por el contrario la Ilustración es un movimiento predominado por la razón y la ciencia, en donde el individuo es la medida de todo. La razón es un instrumento de lucha, el camino para seguir y alejarse de la oscuridad el Barroco.

En colaboración con QAH | La Historia Heredada

Vía | Fernández Sanz, Amable. La Ilustración española: Entre el reformismo y la utopía. Anales del seminario de historia de la filosofía, nº 10, págs. 57-72; Lynch, John (1999). La España del siglo XVIII. Editorial Crítica, Barcelona.

Imagen| La Enciclopedia; Contrato social

En QAH | Absolutismo Ilustrado (I): ¿qué es?; Absolutismo Ilustrado (II): la relación con la Ilustración; Absolutismo Ilustrado (III): su marco político; El fin del Antiguo Regimen; Carlos III y el Depotismo Ilustrado

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