Jurídico 


La historia de Fulanito de Tal: Phishing y la Ignorancia deliberada

Phisher “Que debo condenar y condeno a Fulanito de Tal como responsable en concepto de autor de un delito de estafa informática previsto y penado en los artículos 248.2 y 249 del Código Penal, en la redacción anterior a la reforma operada por la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, a la pena de seis meses de prisión”, etc etc etc

Ese era el fallo de una sentencia (AP de Leon Stc 410/2014) donde se había dilucidado un asunto de Phishing, o al menos eso dicen sus fundamentos de derecho, ya que el asunto en cuestión es el siguiente

Fulanito de Tal, además de ser mayor de edad, se da la circunstancia que tenía antecedentes penales, pero en honor a la verdad diremos que no eran computables a este asunto, por lo que nadie está a salvo de cometer errores. La cuestión es que este hombre aceptó una oferta de trabajo por Internet de lo más burda. Una empresa que no la conoce ni quien la fundó, le ingresaba a Fulanito de Tal en su la cuenta bancaria de éste, una cantidad de dinero. Y el trabajo de Fulanito consistía en derivar dicha cantidad a otra cuenta, quedándose un 8% en concepto de comisión. Ciertamente un trabajo de lo más duro. La cuenta desde la que recibía Fulanito la transferencia no había dado su consentimiento para ello, pero Fulanito esto no lo sabía. Fulanito es español, pero bien podía haber cambiado su nacionalidad por la sueca, que se le da mejor.

El phishing propiamente dicho no lo cometió Fulanito, sino esa supuesta empresa que no conocía ni su creador. Recordemos que el Phishing o suplantación de identidad es un término informático que denomina un modelo de abuso informático y que se comete mediante el uso de un tipo de ingeniería social caracterizado por intentar adquirir información confidencial de forma fraudulenta (como puede ser una contraseña o información detallada sobre tarjetas de crédito u otra información bancaria). El cibercriminal, conocido como phisher, se hace pasar por una persona o empresa de confianza en una aparente comunicación oficial electrónica, por lo común un correo electronico, o algún sistema de mensajería instantánea o incluso utilizando también llamadas telefónicas (definición de Wikipedia).

Pero Fulanito realmente es víctima de un fraude, aunque se haya hecho el sueco. Los phisher juegan en cierta medida con las necesidades de las personas, ya que en la situación laboral imperante en España, no es de extrañar que los muleros proliferen para estas ofertas de trabajo, donde por hacer bien poco recibes mucho. Los realmente estafadores son lo que hacen la manipulación informática, base de la defraudación.

¿Dónde está el dolo en el mulero si éste ignora que está inmerso en un delito de estafa informática?

Ignorancia deliberada”. Así es como lo califica el Tribunal Supremo en su sentencia de 12 de junio de 2007 en otro supuesto de phishing, cuando dice que la ignorancia del resto del operativo no borra ni disminuye su culpabilidad porque fueron conscientes de la antijuridicidad de su conducta, prestando su conformidad con un evidente ánimo de enriquecimiento, ya supieran, no quisieran saber –ignorancia deliberada-, o les fuera indiferente el origen del dinero.

La ignorancia deliberada es buscada en muchas ocasiones, y no puede servir de base para eludir la responsabilidad penal, ni siquiera para invertir la carga de la prueba. No cabe, por tanto, ningún supuesto de error.

Pero Fulanito de Tal en esta ocasión se libró en apelación de cumplir condena. No quería enriquecerse, tan solo quería tener un trabajo ante la larga situación de desempleo que sufría. Además, la empresa con la que contrató, le dio viso de legalidad, ya que ésta le remitió documentos que “revestían apariencia de veracidad” (datos de la empresa, teléfono de contacto, persona a la que dirigirse, etc.). En fin, en este caso se pudo “demostrar” que desconocía el origen ilícito del dinero.

Vía | Javier Vilches

Imagen paretologic.com

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