Historia 


La guerra en la Alta Edad Media: Los pueblos germanos

La guerra es la confrontación de dos o más grupos humanos que entran en un conflicto socio-político armado. Sera  una de las actividades humanas más antiguas en el contexto de las relaciones internacionales, y así se convierte en un fenómeno propio de las civilizaciones.

Por lo tanto es un fenómeno cultural de las sociedades humanas, debido a que cada época o periodo de nuestra historia repercute en su desarrollo y manera de organizarla. Incluso cada civilización tiene sus propias formas de realizar la guerra, este es el caso de los pueblos “bárbaros” que invadieron Europa durante la Alta Edad Media.

Desde mediados del siglo III d. C, las grandes migraciones que sufrió Europa se realizaron dirección Este a Oeste, de nordeste a sudoeste. En el siglos IV d. C. queda autorizado el establecimiento de los grupos germanos en los confines del Imperio, en calidad de federados, es decir, aliados. En el siglo V d. C. se inicia el asentamiento de los germanos en suelo romano.

Las migraciones se recrudecerán durante el siglo VI, marcado por las invasiones de los lombardos, ávaros y eslavos. Tampoco se pueden separarse la conquista musulmana, la piratería en el Mediterráneo, además de los vikingos y húngaros en el siglo IX. La última oleada fue la conquista mongol del siglo XIII, aunque apenas afecto a Europa.

Las causas de dichas migraciones son complejas, se deben a diversos factores como la escasez de medios de subsistencia, el incremento demográfico, etc. Aunque sobre todo por el avance de los hunos y la decadencia del Bajo Imperio Romano.

Nosotros vamos a tratar las técnicas y el armamento  bélico de estos pueblos durante la Alta Edad Media . Nos ha llegado la información fragmentada sobre sus tácticas, aunque sí existe mejor documentación sobre su armamento, gracias a fuentes como Procopio, Agatías, Gregorio de Tours, la epopeya de Beowulf, Lex Alannnorum, y las iconográficas y arqueológicas.

Entre los diversos pueblos germánicos (francos, alamanes, burgundios, lombardos, etc), la costumbre establecía que los muertos se enterraran con sus mejores ropas, joyas y armas (ajuar). Gracias a ello se han conservado restos. Otros pueblos, debido a que entran en contacto con la cultura romana y el culto cristiano, pierden el  tipo de enterramiento con ajuar. Esto sucede entre los ostrogodos, visigodos y vándalos.

Batalla de Adrianópolis

Esto es la causa por la que se estudie el armamento franco, que es el que mejor se conserva, para tratar estos temas. Entre el armamento podemos diferencias, por un lado, armas ofensivas:

-Hacha de combate para la lucha cuerpo a cuerpo, es un arma arrojadiza, denominada franciscana. Se utilizaba tanto por el soldado de a pie como el jinete, con un peso de 300 a 900 g, se catalogan entre el siglo V al VII.

-Lanza, es una caña de madera con un trozo de hierro de punta ancha y afiliada por los dos lados. Se denominaba angon.

-Espada, por los hallazgos arqueológicos se ha podido realizar una tipología, por un lado de espadas cortas denominada semispatha de 40 cm de longitud; y por otro parte espada de un solo filo, que se ha identificado como sax y scramasax, también como scranus, cultellus, etc. Tiene 85 cm de largo y una anchura de 4 a 6 cm.

-Arco, cuya presencia se atestigua en las tumbas merovingias de los siglos VI-VII.

Por otra parte tenemos las armas defensivas:

-Escudo denominado parma, scutum; es el símbolo por excelencia de su rango social y se le entrega al guerrero en el momento que se le admite como combatiente. Es de forma redonda o elíptica, y estaba formado por planchas de madera recubiertas de cuero. Su diámetro era de unos 80/90 cm y su espesor entre 6 y 10 cm. En el centro se adornaba con el umbo que podía ser cóncavo, convexo o en pan de azúcar ya hacia el año 700.

-Armadura denominada lorica, thorax, o bruina. Debió de estar formada la mayor parte de las veces por anillos de metal. La cota de maya alamana tenia forma de camisa, con un capuchón y mangas cortas pero además llevaba una casaca de cuero recubierta de escamas de metal.

-Casco denominado galea, o helmo en latín, podía ser desde un simple casquete de hierro hasta una armadura metálica recubierta de cuero.

Las formas de las armas variaban en función del rango social de su dueño, por lo que los arqueólogos han podido catalogar  el contenido  hallado en las tumbas.

En la época de las grandes invasiones y comienzos del reinado merovingio, el predominio de la espada y del hacha estuvo unido a un tipo de combate individual, por lo que una batalla podía descomponerse en una serie de combates paralelos y simultáneos. Después con la intervención de grupos de guerreros que combatían de forma colectiva, predominó la sax.

En cuanto a estrategias predominaba el temor a la batalla formal, en campo abierto, y lo que se ha denominado como reflejo obsidional, es decir, “una reacción automática que se manifestaba en responder a un ataque yendo a encerrarse en los puntos fortificados de la región en condiciones de resistir”.

Esta es la causa de que la mayoría de los conflictos medievales eran de avance lento en los ataques, defensa desesperada de los atacados, operaciones limitadas en el tiempo y en el espacio, guerra de desgaste, estrategia de accesorios, en la que cada combatiente o grupo de combatientes, normalmente su organización era discontinua e incoherente, buscaba en 1º lugar un beneficio material inmediato. Según Robert de Balsac lo denominaba “guerra guerreada”, que sería la guerra de guerrillas ya utilizada por Viriato en la Península Ibérica.

Era una guerra fundamentalmente de pillajes, frecuentes asedios (desgaste) y pocas veces “batalla frontal”. Se debía a la falta  de medios económicos, humanos, materiales y de víveres que eran necesarios para afrontar la campaña.

Solían realizarse sociedades políticas para levantar líneas de fortificaciones continuas con el fin de sostener a un agresor eventual (muralla china o muro de Adriano). Pero en el Occidente medieval no se conocieron tales obras, debido a varias razones: la existencia de estructuras estatales mediocres, la abundancia y atomización de las células políticas, e incluso se daba mayor importancia a las fortalezas en los puntos de resistencia aislados.

Aun así se encuentran excepciones en zonas fronterizas (marcas) organizadas  como tal, caso de las marcas germánicas, la marca hispánica o los borders anglo-escoceses.

Respecto a las tácticas utilizadas la preferencia por el combate a pie caracterizó al soldado escandinavo durante la Alta Edad Media. Aunque las tribus germánicas -visigodos, vándalos, alanos- como más tarde los hunos, acabaron con la tendencia romana de disponer de la caballería como cuerpo auxiliar. En este tipo de combate utilizaban la “partida de guerra y sigilo” (“warbanc y stealth”) sólo si estaban seguros de ganar por superioridad, y rompían las líneas enemigas  de una forma improvisada. Otra forma era el “muro de escudos” similar a la falange griega, y por supuesto el “ataque por ambos flancos” dividiendo al enemigos en dos.

Las tribus de estos pueblos mencionados hacían que la caballería encabezara el destacamento, dando órdenes y dirigiendo a la infantería.

La caballería se perfilaba entonces como una fuerza imprescindible para romper las líneas enemigas y quebrar la resistencia de su infantería. Poco a poco en el siglo VIII la caballería ocupa el lugar preponderante, lo que se debió al uso del estribo, desconocido en el mundo grecorromano. En  el empleo del caballo, podían contraponerse francos y anglosajones, pero entre los pueblos que combatían a caballo se constituían como excepción, a los vándalos, ostrogodos, visigodos y lombardos, para los que eran esencial la caballería. Además utilizaron la formación en cuña, en triángulo, para romper las líneas enemigas con la caballería.Guerreros visigodos

A partir de 1300, en Flandes e Italia, la infantería adquirió en estos territorios no sólo un peso específico sino también una identidad corporativa que conllevó a replantearse la superioridad de la caballería en el orden social establecido.

A lo largo de la Edad Media, será desplazada su importancia debido al desarrollo de las denominadas armas de proyectil como el arco y la ballesta, ya con la aparición de la artillería, la infantería será mucho más efectiva. De todas formas, cada pueblo tenía sus propias costumbres guerreras llevando al predominio de unas u otras formas según su conveniencia.

Vía| Musset, L. “Las invasiones: las oleadas germánicas”. Ed. Labor, serie Nuevo clio, 1984. Contamine, P. “La guerra en la Edad Media”, ed. Labor, serie Nuevo Clio, 1984. Collins, R. “La Europa de la Alta Edad Media”, ed. Akal, 2000. Kinder, H. y Hilgemann, W. “Atlas Histórico Mundial” (I), ed. Akal-Istmo, 2005. Azzara, C. “Las invasiones bárbaras”, Universidad de Granada, 2004. Sanz Serrano, R. “Las migraciones bárbaras y la creación de los primeros reinos de Occidente”, ed. Síntesis, 1995.

Más información|La Guerra en la Edad Media ;Los pueblos germánicos

Imagen|Batalla romanos y germanosBatalla de Adrianapolis

En QAH| ¿Puede justificarse la guerra legalmente?
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