Historia 


La Guerra de Sucesión Española

Introducción

La guerra de sucesión española fue un enfrentamiento bélico (1702-1713) producido por las luchas de los candidatos a ocupar el trono de España tras la muerte sin herederos del rey Carlos II (1665-1700). En esta entrada vamos a hacer un breve repaso de esta contienda, desde sus antecedentes hasta los escenarios en los que se libró la guerra y las grandes consecuencias que tuvo.

Antecedentes a la guerra

Conspiradores dentro y fuera de palacio

Mapa europeo de la Guerra de Sucesión española

Mapa europeo de la Guerra de Sucesión española

En el año 1689, la reina consorte María Luisa de Orleans muere, por lo que Carlos II se casa con Mariana de Neoburgo, un territorio de Berlín cuyo conde titular era uno de los que presidían las dietas de elección del emperador. Mariana de Neoburgo constituyó un grupo de oposición a la reina madre, Mariana de Austria, dominando claramente a su esposo Carlos II.

Desde inicios de su reinado, Carlos II tuvo que enfrentarse a diversas teorías de conspiración sobre el futuro de la corona española. Hay  un primer tratado clandestino en 1668 entre Leopoldo de Austria y Luis XIV de Francia por el que ambos se ponían de acuerdo para repartirse la herencia española si Carlos II moría sin hijos, ya que ambos tenían lazos de sangre con la monarquía española.

Los candidatos a la corona

En la Guerra de Sucesión Española van a existir tres bandos, encabezados cada uno por un candidato al trono español: el partido francés, encabezado por la pretensión al trono de Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV; el partido bávaro, que apoyaba a Fernando de Baviera, nieto del emperador del Sacro Imperio; y el partido alemán, que apoyaba a Carlos de Austria, nieto del emperador del Sacro Imperio.

Mapa peninsular de la Guerra de Sucesión Española

Mapa peninsular de la Guerra de Sucesión Española

En su testamento, Carlos II establece su favoritismo por la sucesión de la herencia española para Fernando de Baviera. El problema es que éste muere, por lo que a partir de ese momento la disputa gira entre Felipe de Anjou y el Archiduque Carlos de Austria. Finalmente, en 1700, tras la muerte de Carlos II, deja como heredero de la corona a Felipe de Anjou, que pasará a ser Felipe V de España. Sin embargo, había una cláusula que establecía que si quería ser rey de España en teoría debía renunciar a llegar a ser rey de Francia. Esto se hacía para que dos de las monarquías más poderosas del mundo, como eran la española y la francesa, no reposaran en los hombros de la misma persona.

A favor y en contra de Felipe V

La proclamación de Felipe V como rey español va a ser aceptada en un principio por las monarquías europeas de Inglaterra y Holanda. No obstante, su aceptación habría sido una forma de ganar tiempo, ya que ciertas medidas de Luis XIV de Francia habían hecho que se produjera una coalición en contra de él, teniendo como resultado el apoyo al candidato austríaco.

En ese momento, España se colocó bajo el tutelaje de Francia, algo que fue totalmente rechazado por las otras potencias porque rompería los equilibrios de poder ya mencionados. Este tutelaje se tradujo en que las plazas fuertes hispanas en la frontera con Francia fueron ocupadas por los franceses, y en que Luis XIV puso a un gobernador francés en territorios holandeses.

La proclamación de Felipe V como rey español

La proclamación de Felipe V como rey español

Aun así, lo que finalmente decidió a Inglaterra y Holanda a ponerse en contra de Felipe V fue la serie de concesiones americanas que se hacían a Francia. Estas concesiones de territorios fueron a través de la llamada Compañía de Guinea, que le quitaba a los holandeses el casi monopolio que tenían sobre el comercio de esclavos. Una vez que se definieron los bandos, a esta gran alianza contra España y Francia se sumaron el imperio austríaco, Prusia, la mayor parte de los estados alemanes, Portugal y el ducado de Saboya.

La guerra y sus escenarios

La guerra comenzó en 1702 y terminó en 1713, si bien es verdad que los enfrentamientos bélicos habían terminado antes. No obstante, Cataluña, bastión anti borbónico contra Felipe V, resistió en la lucha hasta 1714. A la Guerra de Sucesión Española se le suele considerar como un remoto antecedente de la primera guerra mundial por su gran extensión y participación internacional. Como guerra europea, se libra en los Países Bajos españoles, en la frontera franco italiana, en Alemania, y en los territorios peninsulares. En la península concretamente se van a enfrentar los ejércitos borbónicos de Felipe V sumados a los franceses que los apoyan contra los ejércitos austrasistas de Inglaterra, Austria y Holanda. Simbólicamente, esta guerra fue la primera gran guerra civil de la historia de España, ya que Cataluña ocupaba buena parte de la Corona de Aragón.

Fronteras europeas tras el fin de la guerra

Fronteras europeas tras el fin de la guerra

Posiblemente, esta “rebelión” de la corona aragonesa, con Cataluña a la cabeza, tenía motivos económicos. La burguesía catalana veía beneficioso rebelarse a España. En 1705, se produce un encuentro entre un representante de la corona inglesa con dos catalanes enviados por un grupo austracista que no son representantes de ninguna institución catalana. De esta reunión nace el Pacto de Génova, por el cual Inglaterra enviaría tropas a Cataluña para defender las pretensiones del archiduque Carlos. Por eso, en el tratado de Utrech de 1713 aparece un artículo que recoge la situación de los catalanes. Finalmente, Inglaterra se olvidará de los catalanes y los abandonará.

El final de la Guerra de Sucesión Española

España e Inglaterra acabaron firmando la paz al margen de Cataluña, que seguirá resistiendo inútilmente hasta 1714. Esto tuvo grandes consecuencias para la corona aragonesa, que después de la guerra vivió una gran represión, sobre todo contra los catalanes. En la participación de Cataluña en la Guerra de Sucesión Española hay un cierto oportunismo. Los catalanes pensaban que la guerra la podían ganar los partidarios de Carlos, por lo que querían estar en el bando ganador. Más allá de eso, querían defender las particularidades de sus fueros y costumbres. Sin embargo, eso no quiere decir que no hubiera afines a los Borbones en Aragón o afines al archiduque Carlos en Castilla.

Tratado de Utrecht entre España e Inglaterra

Tratado de Utrecht entre España e Inglaterra

En gran medida, la guerra acaba por el fin de las pretensiones del partido austracista a la corona española. El principio del fin se sitúa en 1711, año en que murió Jose I, emperador del Sacro Imperio y hermano del archiduque Carlos. Automáticamente, éste va a pasar a ser el emperador del Sacro Imperio, dando un giro de 180 grados a la guerra. A partir de ese momento, a los ingleses no les interesaba ya colocar al archiduque Carlos en España, porque eso significaría otorgarle más poder del que ya había recibido. Una vez que Inglaterra salió del tablero de juego, la guerra no tardó en finalizar.

Una nueva dinastía real

Las consecuencias de la guerra son claras. Felipe de Anjou se consolidó sin oposición como nuevo rey de España, inaugurando asimismo la dinastía Borbón española. Entre 1700 y 1746 reina Felipe V, entre 1746 y 1759 reina Fernando VI, entre 1759 y 1788 reina Carlos III, y entre 1788 y 1808 reina Carlos IV. Sin embargo, también hay que colocar en este apartado el breve reinado de Luis I en 1724.

Grabado del asalto a Barcelona en 1714

Grabado del asalto a Barcelona en 1714

En enero de ese año Felipe V abdicó a favor de su hijo Luis, a través de un comunicado que dirige al Consejo de Estado. En este comunicado manifestó su deseo de descanso tras sus años de reinado, aprovechando que su hijo ha llegado a una edad competente para llevar la corona. Casi con seguridad, sus auténticas razones son las esperanzas de poder ocupar el trono de Francia, una vez muerto el duque de Orleáns, al estar gravemente enfermo Luis XV. Finalmente, Felipe V reinaría en España 22 años más, hasta 1746, pues volvió ese mismo año al trono tras la prematura muerte de su hijo y sucesor, Luis I.

En colaboración con QAH| Historiae Heródoto

Vía| FLORISTÁN IMÍZCOZ, A.: Historia de España en la Edad Moderna. Ariel, 2004; GARCÍA CÁRCEL, R. (Coord.): Historia de España: siglo XVIII, la España de los Borbones. Cátedra, 2002;

Imagen| Proclamación de Felipe V; El tratado de Utrecht; Mapa europeo de la guerra; Asalto final a Barcelona; Fronteras europeas; Mapa peninsular.

En QAH| Ripperdá, un oportunista en la corte de Felipe V; La abdicación de nuestro último Felipe, el primer Borbón

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