Historia 


La Guerra de los Seis Días

Antecedentes

La Guerra de los Seis Días fue un conflicto bélico que enfrentó a Israel con una coalición árabe formada por la República Árabe Unida (nombre oficial que tenía Egipto en ese momento), Jordania, Irak y Siria entre el 5 y el 10 de junio de 1967. En enero del año 1957 se publicó la doctrina Eisenhower, que no era sino una concreción de la doctrina Truman, por la cual daba pie a intervenir a Estados Unidos ante cualquier amenaza, difusión del comunismo o contra manifestaciones contrarias a los intereses estadounidenses. Como contrapartida, encontramos una ayuda económica y una presión por parte de Estados Unidos en algunos estados, como fue el caso de Israel. No obstante, Estados Unidos también apoyaba a países árabes, como Arabia Saudí e, indirectamente, a Jordania a través de Reino Unido, quien era un aliado. También hay que contar con el juego ambivalente que llevó a cabo en el Egipto de Nasser, después del vacío dejado por franceses y británicos, a quienes consiguió expulsar indirectamente. La URSS en los años 50 no tenía una capacidad real de intervenir en la zona hasta la consolidación de Nasser en Egipto, y a partir de ese momento, adoptó una política próximo-oriental de dejar hacer, sin olvidar que Israel fue una creación de la URSS, por lo que siempre la estuvo apoyando.

Fotografía de prisioneros de guerra egipcios capturados por las fuerzas de Israel

En esta zona del mundo la tensión crecía de forma notoria en los años 60, ya que cada una de las partes dudaba de la otra cada vez más. En esto tenía que ver mucho el control del agua, ya que es un territorio muy desértico. De hecho, en el año 1963 Israel decidió desviar aguas del río Jordán, a lo que respondieron los árabes haciendo lo propio. También fue en los primeros años de la década de los 60 cuando nació la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), más concretamente en 1964. Este hecho coincidió con una serie de dirigentes palestinos bastante activos, donde convergían los distintos grupos políticos y de acción palestina. Al año siguiente (1965), un grupo llamado Al-Fatah empezó a actuar militarmente contra los israelíes desde territorio jordano y con el apoyo de Siria. Israel contestó a esas acciones armadas mediante acciones aéreas, lo que ya mostraba un desequilibrio en las fuerzas. En mayo de 1967, Israel se embarcó en un desfile militar, algo que estaba prohibido por los acuerdos de paz anteriores, por lo que El Cairo reaccionó poniendo sus tropas en estado de alerta y pidió retirar las tropas de las Naciones Unidas del estrecho de Tirán.

Fotografía del ejército israelí en la Guerra de los Seis Días de 1967

El conflicto

El hecho que acabó precipitando el comienzo de la confrontación fue la adhesión de Jordania a un pacto militar egipcio-sirio, en el que también entraron los iraquíes en el año 1967. Tras la exigencia egipcia a la ONU de que retirase de forma casi inmediata sus fuerzas de interposición en el Sinaí (UNEF), se produce el despliegue de fuerzas egipcias en la frontera israelí y el bloqueo de los estrechos de Tirán. Esto lleva a Israel a actuar militarmente en una acción relámpago (5 de julio de 1967) para neutralizar a la aviación egipcia. Únicamente en los seis días que duró el conflicto, Israel conquistó la Península del Sinaí, Jerusalén oriental, los Altos del Golán y Cisjordania, teniendo como principal consecuencia que, salvo la Península del Sinaí, los otros territorios siguen ocupados en la actualidad.

Tras diversas reuniones, el Consejo de Seguridad de la ONU acabó aprobando por consenso de los asistentes la reafirmación de la Resolución 242, que exigía el cese de las acciones armadas (la cuales ya habían acabado), la retirada israelí de los territorios ocupados, el reconocimiento de los estados (Resolución 181) y la eliminación del estado de Israel como exigencia árabe. Además, se volvía a reiterar que la navegación había de circular libremente por el estrecho de Tirán. En estos momentos, no había una autoridad internacional frente al canal, sino que había tropas de determinadas naciones que habían pactado su estancia, sin estar al amparo de Naciones Unidas, pero eran tropas multinacionales. No obstante, no eran fuerzas de las Naciones Unidas, ya que la URSS se opuso a enviar cascos azules a ese lugar. De esta manera, Israel no cumplió las medias expuestas en la Resolución 242, ya que la desobedeció, pero tampoco se ha publicado otra resolución en contra de Israel. La queja árabe sigue siendo la de la “doble vara de medir” y la impunidad con Israel.

Fotografía del ejército israelí en la Guerra de los Seis Días

Consecuencias

Los estados árabes, sobre todo, Egipto, sufrieron un desprestigio, ya que habían sido derrotados claramente. En primer lugar, a tenor de estos hechos, lo que ocurrió fue que se radicalizó la política y se crearon alternativas. Así adquirieron un desarrollo mayor los partidos de corte nasseriano (no eran seguidores de Nasser ni proegipcios, sino que aplicaban sus políticas), laicos, militares, con clientelismos internos, etc. Lo que se pretendía era fortalecer a los estados, ya que el honor de sus estados o pueblos había sido “mancillado”.

Israel y los territorios ocupados tras la guerra de los Seis Días

En cuanto a Israel, pese a que ganó la guerra con claridad, perdió legitimidad moral, aunque no tanto formal, ya que no hizo caso a las reclamaciones de las Naciones Unidas porque sabía que la URSS no iba a mover ficha y que tenía el apoyo de muchos miembros de gobierno en Estados Unidos. Eso sí, Israel perdió apoyos internos, no sólo por la incorporación de territorios (muchos se opusieron, sobre todo, los jóvenes), sino por la colonización de esos territorios, por la desobediencia internacional, por el bloqueo, por no resolver los asuntos relativo al problema palestino y por la doble vara de medir que llevaba a cabo en el panorama internacional en relación a la decisiones de las grandes potencias con respecto al asunto abordado. Estados Unidos se declaró oficialmente neutral en este asunto, ya que oficialmente estaba solo inmerso en la guerra de de Vietnam, aunque sí que intervino, pero no abiertamente. Sin embargo, la línea roja fue usada por primera vez, para consultar los intereses o las propuestas de la URSS, para no llegar a posturas no deseadas. Sin embargo, la asistencia de Washington a Israel dejaba claro de que parte se ponía, ya que la ayuda económica y la venta de armamento a Israel fue una constante.

En colaboración con QAH| Historiae Heródoto

Vía| HOBSBAWN, E.J. (1995):  Historia del Siglo XX: 1914-1991. Ed. Crítica. Barcelona; MAMMARELLA, G. (1990): Historia de la Europa Contemporánea:  1945-1990. Ed. Ariel. Barcelona.

Imagen| Mapa de conquistas; Ejército israelí; Prisioneros egipcios; Soldados del ejército israelí

En QAH| La guerra de los seis días

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