Especial Miguel Ángel, Patrimonio 


La guarida secreta de Miguel Ángel

Capilla Medici, Basílica de San Lorenzo

Capilla MÉdici, Basílica de San Lorenzo (Florencia)

Corría el año 1975 cuando la emoción y sorpresa iban a recorrer por las venas del entonces director del museo de la Capilla de los Médici, Paolo Dal Poggetto. Con la intención de ampliar y construir una segunda salida para el museo de la Capilla de San Lorenzo, en la habitación contigua a la nueva Sacristía, debajo de un armario viejo,  descubre una trampilla que lo llevaría directo a la primera mitad de 1500.

Este lugar había sido utilizado hasta los años cincuenta por los empleados de la basílica para depositar leña, pero tras la llegada de la electricidad se vio abandonado. Poggetto pide que exploren esa cámara para comprobar si es factible abrir una nueva entrada por ahí. Mientras, él, parte a uno de sus viajes en Roma. Viaje fugaz, pues vuelve rápidamente ante la llamada de uno de sus empleados: ¡habían encontrado algo!

En las paredes de la cámara, entre suciedad, humedad y moho, se adivinaban siluetas y dibujos que, tras una cuidadosa limpieza, resultan ser unos trazos a carboncillo perfectamente conservados gracias a los efectos de la cal. La emoción empieza a recorrer sus cuerpos. Es en este momento cuando comienza un viaje hacia el pasado, hacia la Florencia republicana de los primeros años del siglo XVI. Es una época de idas y venidas en el poder de la familia Médici, momento en que el papa Clemente VII (Médici) encomienda el diseño de unos sepulcros para la Sacristía de la Capilla de San Lorenzo, al ya famoso Michelangelo Buonarroti, protegido y acogido por esta familia desde el inicio de su carrera.

El proyecto de los sepulcros viene de la mano de muchos otros, con la intención de engrandecer la basílica; basílica que escondería el refugio que le servirá para guarecerse, pocos años después, de los propios Médici. Pues en torno a 1529, se desarrolla un periodo de truculentas luchas por el poder. Los Médici, expulsados de Florencia en 1527, volvían a retomar la ciudad con la ayuda del rey español Carlos V. Miguel Ángel, que había ayudado a la construcción de las murallas de la ciudad para impedir la entrada de la casta española, se ve obligado a esconderse durante un enigmático periodo de tiempo, en un lugar aparentemente desconocido, hasta que puede huir a Roma.

Cámara secreta con bocetos del artista a ambos lados.

Cámara secreta con bocetos del artista a ambos lados.

Es aquí cuando vuelve a entrar en juego nuestra enigmática estancia, pues es ésta, nada más y nada menos, la que fue encontrada por los trabajadores de Del Poggetto. Un escondite que fue un misterio hasta el descubrimiento de la misma y que aún hoy lo es, gracias a los dibujos que durante su encierro llevó a cabo Miguel Ángel.

En una habitación de apenas siete metros de largo por dos de ancho, vemos a lo largo de la misma, una variedad de bocetos que revelan, entre otras cosas, la identidad del David. La claridad en el trazo, las figuras casi tridimensionales; dando sensación de movimiento, la forma de realizar los perfiles o el frontal,  afirman que fue la mano del mismo Miguel Ángel quien las trazó. Porque al fin y al cabo, un gran artista no deja de proyectar su obra ni bajo encierro y él, era muy grande.

Bocetos del artista mientras permaneció oculto

Bocetos del artista mientras permaneció oculto

A pesar de haber sido descubierta hace casi 40 años, es ahora cuando esta cámara ve la luz, pero una luz disfrazada, pues la estancia, por motivos de seguridad principalmente, no podrá abrirse al público, pero de lo que sí podremos disfrutar es de estos grandiosos dibujos que se editarán en 3D próximamente.

Unos bocetos ocultos en una cámara subterránea que saben mantener activa la figura de un hombre que sigue vivo a pesar de haber fallecido hace 450 años.

¡Feliz aniversario, Michelangelo Buonarroti!

Vía| Lacapitalmdp.comEl país cultura,

Más información| Mgar (Medici, Miguel Ángel, La República de Florencia)

Imagen| ForoXerbar, Viajejet, El país

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