Coaching Profesional 


La forma de decir las cosas

Intentar utilizar una entonación adecuada acompañada de unos gestos correctos

Hoy quería hablaros de algo tan sencillo y, del mismo modo, tan complicado, como lo es la forma de decir las cosas. Muchos no le dan demasiada importancia y, sin embargo, decir algo con una entonación adecuada y acompañada de unos gestos correctos, cambia totalmente el contexto de lo que dices. Y, como muchos habrán experimentado en muchas ocasiones, la manera en que te dicen las cosas influye en cómo te las tomas, en tus sentimientos y, básicamente pueden arreglarte o estropearte el día.

Se puede utilizar como excusa el carácter o los nervios, que a veces cuestan manejarlos cuando es la gota que colma el vaso, cuando nos guardamos las cosas y de repente, sin más, explotamos con todo lo que tenemos dentro. Cuando algo nos molesta, lo mejor para nosotros y para quien sea que se vea involucrado, es hablarlo en el momento e intentar buscar soluciones, no culpables. Por ejemplo, vamos a intentar tachar eso de “por tu culpa” si tantas veces nos olvidamos del “gracias a ti”. Y, sobre todo, cuando vamos a hablar sobre algo que puede causar un conflicto, que puede herir los sentimientos a alguien, o que nos es molesto, tenemos que ponernos en el lugar de la otra persona y escoger las palabras y la entonación adecuada. No cuesta nada y hace que la conversación sea más distendida.

Pongamos un ejemplo, si algo en el trabajo no te sale bien y tu jefe se acerca a ti para echarte una reprimenda. Lo más sencillo y fructífero para jefe y empleado es que ambos se sienten cara a cara y el jefe, de manera educada y con un tono suave, comente a su trabajador lo que ha hecho mal. Si en vez de esto, tu jefe se te acerca gritando y haciendo aspavientos con los brazos, acusándote de esto y lo otro sin argumentos y sin educación. ¿Cuál de las dos opciones haría que mejoraras tu trabajo e intentaras no cometer el mismo error? ¿Cómo te sentirías más cómo en tu trabajo y con más tranquilidad para hablar con tu jefe sobre posibles dudas?

Por tu culpa

Pues es exactamente lo mismo en todos los aspectos de la vida, con tu pareja, con tus familiares, o con el dependiente de una tienda.  Si hay alguien que se comporta así contigo frecuentemente, lo mejor es que cortes el problema de raíz, que des el paso y le expliques cómo te hace sentir y lo que podría conseguir si controlara el mal carácter y las formas. ¿Que no se lo aplica? Pues ya se sabe que no hay más desprecio que no hacer aprecio, y si no te dice las cosas correctamente tu le vas a hacer caso omiso. Si eres tú el que no controla las formas, vamos a tomárnoslo muy enserio. Que ante unas palabras cordiales y una sonrisa todos respondemos mejor y ponemos más de nuestra parte. Cuidar las maneras hace que lo que digas siente mejor, que no estropees el día a nadie en la medida de lo posible o que, incluso, se lo mejores.

 

Imagen| Preguntaleamonica,  serazul

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