Economía y Empresa 


La fiscalidad de los premios de LAE

Todo ciudadano que apueste su dinero en cualquiera de los juegos promovidos por Loterías y Apuestas del Estado, es obvio que estará deseoso de alcanzar el éxito con su apuesta y obtener una recompensa, en ocasiones, millonaria. Pero, ¿cuántos de esos jugadores conocen realmente la fiscalidad de este tipo de apuestas? me aventuro a decir que muy pocos, por lo que cuando llega el momento de cobrar se cometen errores que hacen que paguemos, a la larga, más impuestos.

LAE organiza infinidad de juegos, entre ellos La Quiniela, La Primitiva o el Gordo, por citar a algunos de los más reconocidos, por la gran cantidad de apostantes. ¿Cuáles son los impuestos que debemos pagar por el premio obtenido?

Loterías y Apuestas del Estado

Loterías y Apuestas del Estado

En primer lugar, miremos a la Ley 16/2012 de 27 de diciembre. La misma recoge que los premios derivados de los juegos organizados por la entidad pública empresarial Loterías y Apuestas del Estado están sujetos a tributación. Pero, ¿deberé declararlo por IRPF? la respuesta es sí, pero no tributaría por dicho impuesto, ya que dichos premios, a partir de 2.500€, tributan por el Impuesto de Loterías al 20%. Es decir, supongamos que obtenemos un premio de 400.000€, estando exentos los primeros 2.500€, la base imponible resultante sería de 397.500€. Sobre dicha base imponible habría que aplicar el 20% de descuento por el Impuesto de Loterías, por lo que el premio resultante sería de 318.000€, resultado de descontar 79.500€.

Llegados a este punto, ¿ya está usted libre de tributar de forma directa por esos 318.000€? la respuesta dependerá de si usted decide cobrar el premio y luego repartirlo o ser hábil y declarar, a la hora de cobrar el premio en el banco o en cualquier oficina de LAE, que la apuesta es conjunta. Supongamos que queremos repartir el premio con dos familiares. Si optamos por gestionar el cobro del premio de forma personal y no incluimos el nombre y apellidos, más el DNI, de las personas a las que queremos obsequiar con parte de nuestra ganancia, estaremos obligados a tributar por el Impuesto de Donaciones.

Imaginemos que, de los 318.000€ de premio, decidimos regalarle una parte a cada uno de esos familiares, por ejemplo 30.000€.  La base imponible para cada uno de ellos sería de 30.000€ y deberíamos acudir a las reducciones correspondientes fijadas por el Estado y que dependen del tipo de familiar (ascendiente, descendiente o colateral, entre otros). Con la reducción correspondiente sobre la base imponible, deberíamos acudir a los tipos fijados por cada Comunidad Autónoma, puesto que es un impuesto cedido a las CCAA. Por tanto, nos encontraríamos con que tendríamos que tributar, dependiendo de la Comunidad Autónoma y del importe otorgado a cada donatario, entre un 7,65% y un 34%.

En definitiva, nada nos librará de tributar por el Impuesto de Loterías ni por otros hechos imponibles generados con posterioridad al cobro del premio, relacionados con tributación directa e indirecta. Podemos pensar, una vez estemos “en paz” con Hacienda, en la compra de una vivienda gracias a la renta neta disponible fruto del premio de LAE y en la obligación del pago del IVA o del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, por ejemplo, pero eso es otro asunto. Ahora bien, si somos hábiles, podemos evitar pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones haciendo algo tan sencillo como declarar en el banco y, en efecto ante la Agencia Tributaria, que parte del premio corresponde a otras personas. Un pequeño truco, totalmente legal, que nos ahorrará tiempo y dinero.

Vía| NuevaTribuna

Imagen| ElEconomista

En QAH| La cara oculta de la Lotería de Navidad

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