Jurídico 


La firma electrónica reconocida, una gran desconocida

Proceso de firma y verificación

Proceso de firma y verificación

Aunque puede decirse que es en los últimos años cuando la “firma electrónica” está empezando a aparecer en nuestro día a día,  su vida es mas larga. Ya en 1999 el Gobierno Español aprobó un Real Decreto sobre la firma electrónica (Real Decreto Ley 14/1999, de 17 de septiembre, sobre la firma electrónica), sin embargo, no será hasta el 2003 con la aprobación de la Ley 22/2003, de 19 de diciembre, sobre firma electrónica (implementa la Directiva Europea 1999/93/CE), y en el 2006 con la regulación del DNI electrónico cuando experimente su gran impulso. A pesar de que en la actualidad la gran mayoría de los españoles tiene el DNI electrónico y de que la Administración Pública está fomentando su utilización, sus usos y ventajas son muy desconocidos, no solo del e-DNI, sino también de la firma electrónica en general.

La Ley 59/2003 en su artículo 3 establece tres tipos de firma electrónica:

  1. La firma electrónica: conjunto de datos en forma electrónica que identifican al firmante
  2. La firma electrónica avanzada: firma electrónica que permite identificar al firmante, garantiza la no modificación del documento con posterioridad a su firma, que vincula al firmante y al documento firmado y que ha sido creada por medios que pueden ser controlados por el firmante
  3. La firma electrónica reconocida: es una firma electrónica avanzada pero en este caso se basa en una certificado reconocido que ha sido creado mediante un dispositivo seguro de creación de firma.

Tanto la Ley 59/2003 como la Directiva 1999/93/CE establecen como posibles estos tres tipos de firma electrónica; sin embargo, únicamente la firma electrónica reconocida se equipara a la firma manuscrita y se le otorgan sus mismos efectos jurídicos. Es decir, la firma electrónica reconocida tiene la misma validez legal que la firma manuscrita, admitiéndose como prueba en los procedimientos judiciales.

Como ya se ha dicho, lo que otorga a una firma electrónica el carácter de “reconocida” es la necesidad de basarse en un certificado electrónico reconocido que ha sido creado mediante un dispositivo seguro de creación de firma. Es decir, únicamente ciertos tipos de certificados electrónicos permiten generar firmas electrónicas que aseguran los requisitos de seguridad, certeza y validez para las transacciones electrónicas. Básicamente, estos certificados funcionan mediante dos claves, la pública (es conocida por todos) y la privada (es únicamente conocida por el usuario) Más información sobre el proceso en el gráfico del texto.

En el caso de España tanto el e-DNI o la Fábrica Nacional de Moneda y Timbren emiten certificados que permiten realizar firmas electrónicas reconocidas, los cuales, aún cuando pueden parecer mecanismos poco usados, cada vez se está incrementando mas su uso en las transacciones comerciales o en el ámbito privado de la Administración Pública. También, determinados organismos como pueden ser los Colegios Oficiales ofrecen a sus colegiados la posibilidad de obtener un certificado electrónico reconocido. Incluso, la legislación permite que las empresas tengan un certificado electrónico de empresa que les permita firmar electronicamente como tal (podría asimilarse al antiguo sello de empresa + firma del representante).

En conclusión, la firma electrónica ha sido ampliamente implementada en España y su uso está avanzando, no solo en el ámbito público, sino también en el privado. Reduce costes y tiene la misma validez jurídica que la firma manuscrita; te permite firmar documentos, fotos, vídeos o cualquier otro archivo estando las partes a kilómetros de distancia y garantiza los derechos de propiedad intelectual; certifica que el firmante es quien dice ser, que ese documento fue firmado por esa persona y que el contenido no ha sido modificado con posterioridad a su firma. Además, con el uso de los sellos de tiempo asociados a la firma electrónica reconocida te permite certificar de forma indubitada la fecha y la hora en qué el documento fue firmado, y, con determinados programas disponibles gratuitamente y avalados por la Administración Pública, puedes validar la firma electrónica reconocida y el sello de tiempo en todo documento que te envíen. Aunque todo esto pueda parecer complicado, únicamente hace falta un certificado electrónico reconocido (el DNI electrónico por ejemplo) y un sencillo programa que te permita firmar, sellar y verificar, y a partir de ese momento ya podrás disfrutar de todas sus ventajas de una forma segura.

 

Imágenes: bolígrafoproceso firma y verificación

Más información: AEAT , web e-DNI xolidosign , ley 59/2003, 19 diciembre , Real Decreto-Ley 14/1999, 17 septiembre , Directiva 1999/93/CE

En QAH: VALIDe, un servicio gratuito de firmas electrónicas online

 

 

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