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La figura jurídica de la Herencia Yacente

Tras la muerte o declaración de fallecimiento de una persona (Causante), se abre el “Proceso Sucesorio”. Éste proceso tiene varias fases que podemos dividirlas en las siguientes: 1ª) Apertura de la Sucesión, con la muerte o declaración de fallecimiento; 2ª) Vocación Hereditaria, llamamiento general; 3ª) Delación Hereditaria, ofrecimiento particular para aceptar o repudiar; 4ª) Aceptación de la Herencia, adquisición de la herencia.

Pues bien, durante estas fases podemos estar, en algunos casos concretos, ante la figura de la Herencia Yacente.

La Herencia Yacente la encontramos siempre que no haya sido aceptada la herencia por los que ostenten el derecho a heredar. Es el supuesto en el que el caudal relicto, es decir, la masa hereditaria, se encuentra sin titular. Dicho de otro modo, es la situación de interinidad (falta de titularidad) de la herencia desde el fallecimiento del causante hasta la aceptación de la herencia, durante ese periodo de tiempo, en el que la herencia no ha sido aceptada, hablamos de Herencia Yacente. Este es un fenómeno que no tiene regulación en el Código Civil.

En nuestro ordenamiento jurídico, el cual se basa en el sistema romano, es muy importante el momento de la aceptación de la herencia, ya que desde el momento de la aceptación se adquiere la cualidad de heredero. Mientras la herencia no haya sido aceptada, el patrimonio se transmitirá en Herencia Yacente. Por el contrario, en el sistema germánico, el llamamiento del sucesor por sí sólo lo convierte en heredero, sin necesidad de atender a la aceptación o no de la herencia, sin perjuicio de rechazar tal cualidad dentro de un plazo determinado.

Podemos observar que la característica principal de la Herencia Yacente es la falta de titularidad durante un tiempo concreto. En consecuencia con lo anterior, esta situación requiere administración, bien, mediante albacea o administrador nombrado en testamento, o bien, mediante administrador judicial (art. 1020 C.C., art. 795 LEC).

Por otro lado, la Ley de Enjuiciamiento Civil, en su art. 6.4, establece que las masas patrimoniales como la herencia yacente tienen capacidad para ser parte en los Tribunales, compareciendo a través de sus administradores. Esto quiere decir, que los acreedores del causante podrán ir contra la Herencia Yacente. En esta línea, el Tribunal Supremo, también reconoce la legitimidad pasiva de la Herencia Yacente.

Por último, otra peculiaridad más de esta figura jurídica, es que, en base al art. 1 de la Ley Concursal, la Herencia Yacente podrá declararse en concurso. Siendo así, de acuerdo con el art.3.4 de la Ley Concursal, “los acreedores del deudor fallecido, los herederos de éste y el administrador de la herencia, podrán solicitar la declaración del concurso de la herencia no aceptado pura y simplemente”.

Imagen| Derecho hereditario

Manuel Barrera Sierra Escrito por el abr 2 2012. Archivado bajo Derecho Privado, Jurídico.





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Nací en Sevilla, un 13 de Febrero de 1989.

Soy Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. Interesado en todo aquello que me ayude a ampliar mis conocimientos.

 

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